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miércoles, 26 de octubre de 2011

Elena Conchello > Sueño XXXII



DOMINGO 23 DE OCTUBRE DE 2011 


Sueño XXXII

"No estoy aquí porque quiera darte lecciones, sino por otros motivos, porque también yo estoy aprendiendo, con dificultad. Pero ya son demasiados los que están cansados. Mi alegría es áspera y eficaz y no se complace en sí misma, es revolucionaria.
Todas las personas podrían tener esa alegría pero están demasiado ocupadas en ser corderos de Dioses
"

Clarice Lispector, del libro "Aprendizaje o el libro de los placeres".

Mi mano es más pequeña, más delicada
es una herramienta lenta ante el hombre y la escritura.
Estoy dentro, es constante.
Sácame de esta concentración que muerde.

-Qué bien lo haces,
llega El fin…
no podré seguir escribiendo
lo dejo todo en tus manos.

-Yo lo hago por ti.
Sólo dime, ¿dónde?
¿en las máscaras?
¿en mis heridas?

-Soy una respuesta:
darnos con la condición de no olvidar humanizarnos.

-Te aprieto.

-Así no conseguirás que me vaya.

-Afuera llueve,
déjame al menos la huída y mezclaré mi yo, con tus otros yo,
crearé otra lluvia con la cual jamás limpiarnos.

-¿Y yo?

-Estás por encima de ti.
Tú me enseñas acarreando tus viejas batallas.

-Sabiduría. ¿Duele?

-Puede, y a veces, es cruel.

-Difícil, se habla y se dice lo contario,
nos perdemos y buscamos infatigablemente
aunque el hombre se mienta.
Yo reconozco límites imposibles
en las fronteras de nuestra libertad.

-No te asustes.

-No me asusto, te sostengo,
pero intento entender de otra forma,
transcribirnos y escuchar.

Tardaré una vida en enlazar los elementos y oponerlos
tardaré en probarte con otra ambición que no sea volar.


Elena Conchello.

jueves, 13 de octubre de 2011

Van Gogh -Cartas a Theo (2)



/…/Y yo también, al final de la carrera, estaré equivocado. Que sea. Me encontraré entonces con que no sólo las Bellas Artes, sino también todo lo demás no eran más que sueños, que uno mismo no era nada. /…/

/…/Si eres lo bastante bueno para ponernos a Gauguin y a mí, y hasta instalarnos así, te digo solamente esto: que si no aprovechamos esta ocasión para librarnos de los posaderos, arrojamos al agua todo tu dinero y nuestra posibilidad de resistir el asedio de la miseria…/…/

/…/La naturaleza, el buen tiempo de aquí, ésta es la ventaja del sur. Pero yo creo que Gauguin jamás renunciará a la batalla parisina, lo ha tomado muy a pecho y cree más que yo en un éxito. /.../

/.../ En la esperanza de  vivir en un taller nuestro con G. quisiera hacer una decoración para el taller. Nada más que grandes girasoles. /.../

/.../He recibido una carta de Gauguin , que dice que ha estado enfermo en cama durante 15 días. Que está sin dinero, porque ha tenido que pagar deudas ineludibles. Que desea saber si le has vendido algo; pero que no se atreve a escribirte por  temor de molestarte. Que está de tal modo necesitado de ganar un poco de dinero, que está resuelto a rebajar aún el precio de los cuadros/.../

/.../ Tengo un montón de ideas para nuevas telas. He vuelto a ver hoy esa misma barca carbonera con los obreros que la descargan, de la cual ya te he hablado, en el mismo lugar de las barcas areneras de las cuales te he enviado un dibujo. Sería un motivo notable. Solamente que yo comienzo a buscar, cada vez más, una técnica simple, que tal vez no sea impresionista. Quisiera pintar de manera que, en rigor, todo el que tuviera ojos, pudiera ver claro/.../

/.../¡ Qué lástima que la pintura cueste tan cara!...Esta semana, tenía menos impedimentos que las otras; así pues, me he dejado ir, hubiera gastado el billete de cien en una sola semana, pero al cabo de ella tendría mis cuatro cuadros, y hasta si agrego el precio de todo el color que he usado, la semana no habría fracasado. Me he levantado muy temprano todos los días, he comido y cenado bien;  he podido trabajar asiduamente sin  sentirme desfallecer/.../

/.../ La pintura, tal como hoy aparece, promete volverse más sutil –más música y menos escultura-  promete, en fin,  el color. Con tal que mantenga esta promesa.../.../

/.../ He tratado de expresar con el rojo y el verde las terribles pasiones humanas/.../

/.../ Gauguin también ha terminado casi su Café nocturno. Es muy interesante como amigo; tengo que decirte que sabe cocinar perfectamente; creo que aprenderé de él, es muy cómodo. Nos arreglamos muy bien para hacer los marcos con simples varillas claveteadas sobre el bastidor y pintadas/.../

                                           Una aportación de Nora Modi
yo tra más:


VINCENT VAN GOGH-

de Nora Modi, el Domingo, 05 de junio de 2011 a las 21:25
"El que vive sinceramente y encuentra penas verdaderas y desilusiones, que no se deja abatir por ellas, vale más que el que tiene siempre el viento de popa y que sólo conoce una prosperidad relativa. Porque en quienes se comprueba de la manera más visible un valor superior, son aquellos a quienes se aplican las palabras: «Trabajadores, vuestra vida es triste; trabajadores, vosotros sufrís en la vida; trabajadores, vosotros sois felices », son aquéllos que llevan los estigmas de «toda una vida de lucha y de trabajos sostenida sin doblegarse jamás». Es necesario hacer esfuerzos para semejarse a ellos"
http://youtu.be/XlF_IYEX4KM
http://youtu.be/VZqKPlQ90F4
http://youtu.be/noMjebxZyG4
http://youtu.be/BCJQRD9Scyw
http://youtu.be/mOVAofu7tnI
http://youtu.be/xkRQ6GHIwNE
Vincent a los 13 años. VINCENT VAN GOGH: Pintor postimpresionista holandés. Vivió la mayor parte de su vida en Francia y su obra influyó de forma decisiva en el movimiento expresionista. Van Gogh nació el 30 de marzo de 1853 en Groot-Zunder, hijo de un pastor protestante holandés. Desde su juventud demostró tener un temperamento fuerte y un carácter difícil que habría de frustrar todo empeño que emprendía. A los 27 años ya había trabajado en una galería de arte, había dado clases de francés, había sido estudiante de teología y evangelizador entre los mineros de Wasmes, en Bélgica. Sus experiencias como predicador aparecen reflejadas en sus primeras composiciones sobre campesinos, de las cuales la más conocida es la tosca y directa Los comedores de papas (1885, Museo Vincent van Gogh, Amsterdam, Holanda), uno de los diez únicos grabados que el pintor hizo a lo largo de su carrera. Oscuras y sombrías, a veces descarnadas, sus primeras composiciones ponen en evidencia el intenso deseo de expresar la miseria y los sufrimientos de la humanidad tal y como él los vivió entre los mineros de Bélgica. En 1886 fue a París a vivir con su hermano Théo van Gogh, que era marchante de arte, y allí se familiarizó con los nuevos movimientos artísticos que estaban en pleno desarrollo. Influido por la obra de los impresionistas y por la de los grabadores japoneses como Hiroshige y Hokusai, comenzó a experimentar con las técnicas de la época. Más adelante adoptó los brillantes matices pictóricos de artistas franceses como Camille Pissarro y Georges Seurat. En 1888 dejó París y se trasladó al sur de Francia con la esperanza de atraer allí a algunos de sus amigos y fundar con ellos un Taller del Mediodía. Bajo el sol ardiente de la Provenza, pintó escenas rurales, cipreses, campesinos y otras características de la vida de la región. Durante ese periodo en el que vivió en Arles, empezó a utilizar las pinceladas ondulantes y los amarillos, verdes y azules intensos relacionados con obras tan conocidas como Dormitorio en Arles (1888, Museo Vincent van Gogh) y Noche estrellada (1889, Museo de Arte Moderno, Nueva York, Estados Unidos). Son también de esta época Descargadores en Arles (1888) y Les Vessenots en Auvers (1890), ambas en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid (España). Para él todos los fenómenos visibles, los pintara o los dibujara, parecían estar dotados de una vitalidad física y espiritual. Logró contagiar su entusiasmo al pintor Paul Gauguin, al que había conocido en París, para que fuera a verle a Arles. Menos de dos meses después empezaron a tener violentos enfrentamientos que culminaron en una pelea en la que Van Gogh, fuera de sí, amenazó a Gauguin con una navaja, esa misma noche, sumido en un profundo remordimiento, Van Gogh se cortó parte de la oreja. Estuvo internado durante un tiempo en un hospital de Arles y un año en el manicomio de Saint-Rémy, situado en esa misma región. Durante ese periodo siguió trabajando entre los varios ataques de locura que sufrió. Más tarde pasó tres meses en Auvers bajo la atención de un médico cordial y comprensivo, cuyo retrato pintó El doctor Paul Gachet (1890, Museo de Orsay, París). Inmediatamente después de acabar su inquietante Cuervos sobre el trigal (1890, Museo Vincent van Gogh), se disparó un tiro el 27 de julio de 1890 y murió dos días más tarde. Las más de 700 cartas que escribió a su hermano Théo (publicadas en 1911) constituyen un documento extraordinario sobre la vida de un artista y su producción, de una abundancia inusitada, cerca de 750 cuadros y 1600 dibujos. El pintor francés Chaïm Soutine y los pintores alemanes Oskar Kokoschka, Ernst Ludwig Kirchner y Emil Nolde deben más a la obra de Van Gogh que a ninguna otra influencia. En 1973 fue inaugurado en Amsterdam el Museo Vincent van Gogh, que contiene más de mil pinturas, dibujos y cartas del artista.
Campesinos plantando patatas Autor:Vincent Van Gogh Fecha:1884 Museo:Museo Kröller Müller Características:66 x 149 cm. Material:Oleo sobre lienzo Estilo:Neo-Impresionismo Durante la estancia de Vincent en la galería Goupil & Cie. pudo contemplar algunas obras de Millet, pintor por el que sintió profunda admiración llegando a considerar que había hecho más por la modernidad de la pintura francesa que el propio Manet. Las imágenes campesinas que Millet realizó servirán de inspiración al joven Van Gogh durante sus primeros años, surgiendo escenas de gran belleza como los Recolectores de leña en la nieve o estos campesinos en plena labor. Vincent elimina cualquier elemento anecdótico para presentar la dureza de su trabajo, criticando las injusticias de la sociedad. Siguiendo la filosofía del Realismo, el artista debe denunciar en sus obras aquellos aspectos sociales con las que no se identifique, eliminándose la idea del artista como un parásito social. Van Gogh nos presenta a siete figurillas en sus respectivas labores ante un inmenso sembrado. Ninguno de los personajes sobrepasa la línea del horizonte, la zona más clara de la composición obtenida con tonalidades blanquecinas y azuladas. En la zona inferior abundan los colores oscuros característicos de las vestimentas de los campesinos, reforzando el sufrimiento de estas gentes. El color es aplicado con contundencia, empastando el lienzo con largos toques de pincel que apenas otorgan importancia a los detalles, eliminando todos los elementos superfluos para interesarse por el mensaje.
“Los Comedores de Papas” (Vincent Van Gogh) Se considera a Van Gogh el padre del arte moderno. Sus influencias en los pintores contemporáneos, como Toulouse-Lautrec, fue decisiva para dar origen al movimiento llamado expresionismo. Sus pinturas de campesinos reflejan las duras condiciones de vida a las que éstos eran sometidos. Fue durante este tiempo que Vincent van Gogh eligió su próxima y última carrera: la del artista. Van Gogh sentía una fuerte afinidad hacia los trabajadores pobres y parcialmente debido a su admiración hacia el pintor Millet quien también había hecho muchas pinturas sensibles y llenas de compasión de los trabajadores del campo. La temática de sus obras incluyen paisajes, campesinos y mineros, como en Tejedores y la que se considera su primera obra importante: Comedores de papas. Este último, el cual fue el primero de una sucesión de obras importantes que le dieron fama mundial e histórica, es una obra realizada en óleo sobre tela (Vincent comenzó a experimentar con óleos en 1882, pero no fue hasta 1883 cuando comenzó a trabajar con este medio más y más frecuentemente) el año 1885, la cual actualmente está en el museo de Vincent Van Gogh, en Ámsterdam, Bélgica. En el cuadro “Los Comedores de Papas”, Van Gogh se experimenta a sí mismo en el óleo. Nos hallamos en abril del año 1885, cuando Vincent van Gogh, quien acababa de terminar su relación con una prostituta (llamada Sien, la cual fue retratada en múltiples dibujos de Van Gogh), refleja un sentido de desesperación, sentimiento que fácilmente describe los 19 meses que vivió Vincent con Sien. Por otra parte, en Europa aparecía un nuevo movimiento artístico: el impresionismo. El impresionismo en pintura partió del desacuerdo con los temas clásicos y con las encorsetadas fórmulas artísticas preconizadas por la Academia Francesa de Bellas Artes. La Academia fijaba los modelos a seguir y patrocinaba las exposiciones oficiales del Salón parisino. Los impresionistas, en cambio, escogieron la pintura al aire libre y los temas de la vida cotidiana. Su primer objetivo fue conseguir una representación del mundo espontánea y directa, y para ello se centraron en los efectos que produce la luz natural sobre los objetos, los cuales eran generalmente paisajes de la Francia del siglo XIX. Los impresionistas se preocuparon más por captar la incidencia de la luz sobre el objeto que por la exacta representación de sus formas, debido a que la luz tiende a difuminar los contornos y refleja los colores de los objetos circundantes en las zonas de penumbra. Los pintores académicos definían las formas mediante una gradación tonal, utilizando el negro y el marrón para las sombras. Los impresionistas eliminaron los detalles minuciosos y tan sólo sugirieron las formas, empleando para ello los colores primarios (cyan, magenta y amarillo) y los complementarios (naranja, verde y violeta). Consiguieron ofrecer una ilusión de realidad aplicando directamente sobre el lienzo pinceladas de color cortas y yuxtapuestas, que mezcladas por la retina del observador desde una distancia óptima aumentaban la luminosidad mediante el contraste de un color primario (como el magenta) con su complementario (verde). De este modo, los impresionistas lograron una mayor brillantez en sus pinturas que la que se produce normalmente al mezclar los pigmentos antes de aplicarlos. El cuadro representa a una familia de campesinos sentados en una mesa comiendo papas. Una de las características de la pintura de Van Gogh es que utiliza colores violentos y exagera las líneas para conseguir una expresión más intensa del sufrimiento que significa pertenecer al proletariado francés. La familia, iluminada solamente por una lámpara de aceite, la cual representa, de cierta manera, las esperanzas de surgir y salir de la extrema pobreza a la cual están sometidos. Esta pobreza está sintetizada en el ambiente: una casa con paredes que están por caerse, una sensación de tristeza que flota en la habitación. La mujer sentada a la derecha, sirviendo café, es la representante del papel de la mujer en esa época: un papel secundario en la sociedad, pero que es el pilar de la familia de clase baja. El hombre sentado a la izquierda es el hijo, el cual, a pesar de su corta edad, ya sigue los pasos de su padre en el trabajo duro, siguiendo un círculo bastante común en la sociedad francesa. Las dos mujeres que están sentadas alrededor de la mesa son las hijas, las cuales están poco iluminadas, reflejando así su desencanto con la vida que llevan. La ocupación del espacio en el cuadro es un problema bien resuelto por el pintor: en el primer plano, las personas, con una expresión distorsionada y exagerada de sufrimiento (otra característica de la pintura de Van Gogh es la expresión de las personas en sus pinturas). En segundo plano, está la mesa (cuadrada y pequeña, con poca comida, como un reflejo de la escasez de recursos) y la lámpara de aceite, que ilumina a las personas, resaltándolas. Esta lámpara, como se dijo antes, representa la esperanza de las personas. Este ideal de esperanza proviene de la educación religiosa del pintor: Van Gogh fue hijo de Theodorus van Gogh (1822-85), un pastor de la Iglesia Reformada Holandesa, el cual le dio a su hijo una fuerte formación religiosa, la cual alentaría a Vincent a seguir una carrera en el Seminario de Bruselas, y, posteriormente, a dedicarse a misionar a los campesinos de Bélgica. La técnica de Van Gogh utilizada en este cuadro es de pinceladas cortas, pero aún no llega a desarrollar completamente la técnica del puntillismo. Vincent había trabajo durante cinco años difíciles para pulir su talento como artista y con la preparación de Los Comedores de Papas se probó a sí mismo como un pintor de primera clase. Pero Vincent procuró mejorar continuamente, obtener nuevas ideas y explorar nuevas técnicas con el objeto de llegar a ser el artista que él realmente quería ser. Los cuadros siguientes fueron con motivos de París, donde produjo la mayoría de sus obras, y donde conoció a muchos pintores impresionistas, y, tras un intento de suicidio, fue internado en un hospital siquiátrico, donde produjo sus mejores obras (Noche Estrellada, Autorretrato) y donde, en un ataque de genialidad, se cortó una oreja. Pero la noche del 27 de Julio de 1890, un día Domingo, se encaminó, con su atril y sus pinturas, al campo. Allí tomó un revólver y se disparó en el pecho. Así termina la vida de uno de los pintores más influyentes de la historia del arte contemporáneo. Bibliografía: * http://encarta.msn.es/find/Concise.asp?z=1&pg=2&ti=761552391
Uno de los muchos autorretratos de Vincent.
uno de los varios retratos del cartero, uno de los pocos modelos de Vincent.
autorretrato de Vincent,con sombrero de paja. He seguido reflexionando sobre el tema de nuestra conversación e involuntariamente he pensado en las palabras «somos lo que éramos ayer». Esto no significa que se deba marcar el paso y no tratar de desarrollarse, al contrario, hay una razón imperiosa para hacerlo y encontrarlo. Pero para seguir fiel a esa palabra, no se puede retroceder, y cuando se ha empezado a considerar las cosas con una mirada libre y confiada no se puede volver atrás ni claudicar. Los que decían: «Somos lo que éramos ayer», eran «hombres honrados», lo que resulta claramente de la constitución que han redactado, que subsistirá en todo tiempo y de la cual se ha podido decir que había sido escrita «con el rayo de lo alto» y «un dedo de fuego». Es bueno ser «hombre honrado» y tratar de serlo más y más, y se obra bien cuando se cree que es preciso, para ello, ser «hombre interior y espiritual». Si se tuviera la convicción de pertenecer a esta categoría, se avanzaría por el camino con calma y confianza, sin dudar del buen resultado final. Había un hombre que un día entró en una iglesia y preguntó: «Es posible que mi fervor me haya engañado, que haya tomado el mal camino y que siga mal, ¡ay de mí! Si me librara de esta incertidumbre y si pudiera tener la firme convicción de que terminaré por tener éxito y vencer». Y una voz entonces le contesta: «Y si tuvieras la certidumbre, ¿qué harías? Haz como si estuvieras seguro y no serás confundido.» El hombre entonces continuó su camino, ya no incrédulo sino creyente, y continuó la obra sin dudar ni vacilar más. Por lo que respecta a ser «hombre interior y espiritual», ¿no se podría desarrollar este estado en uno mismo por el conocimiento de la historia en general y de personalidades determinadas de todos los tiempos en particular, desde la historia sagrada hasta la de la Revolución, y de la Odisea hasta los libros de Dickens y Michelet? ¿Y no se podría sacar alguna enseñanza de la obra de hombres como Rembrandt o de las Malas hierbas de Breton, o Las horas de la jornada de Millet, o la Benedicite de De Groux o Brion o El recluta de De Groux (o si no de Conscience) o los Grandes robles de Dupré, o los molinos y las llanuras de arena de Michel? Hemos hablado mucho de lo que es nuestro deber y cómo podríamos llegar a algo bueno, y hemos llegado a la conclusión de que nuestro fin en primer término debe ser el de hallar un lugar determinado y un oficio al cual podamos consagrarnos enteramente. Y creo que estábamos igualmente de acuerdo sobre este punto, que hay, sobre todo, que encarar el fin y que una victoria lograda después de toda una vida de trabajos y esfuerzos, vale más que una victoria lograda más temprano.
NOCHE ESTRELLADA. -------------------------------- El que vive sinceramente y encuentra penas verdaderas y desilusiones, que no se deja abatir por ellas, vale más que el que tiene siempre el viento de popa y que sólo conoce una prosperidad relativa. Porque en quienes se comprueba de la manera más visible un valor superior, son aquellos a quienes se aplican las palabras: «Trabajadores, vuestra vida es triste; trabajadores, vosotros sufrís en la vida; trabajadores, vosotros sois felices », son aquéllos que llevan los estigmas de «toda una vida de lucha y de trabajos sostenida sin doblegarse jamás». Es necesario hacer esfuerzos para semejarse a ellos. Avanzamos entonces camino indeffesi favente Deo. En lo que me concierne, debo tornarme un buen predicador, que tenga algo bueno que decir y que pueda ser útil al mundo, y tal vez me convendría conocer un período de preparación relativamente largo que quedara sólidamente confirmado en una firme convicción antes de ser llamado a hablar a otros... Desde el momento en que nos esforzamos en vivir sinceramente, todo será para buen fin, hasta si debemos inevitablemente tener penas sinceras y verdaderas desilusiones; cometeremos también gruesas faltas y haremos malas acciones, pero es verdad que es preferible tener el espíritu ardiente, aunque se deban cometer más faltas, que ser mezquino y demasiado prudente. Es bueno amar tanto como se pueda, porque ahí radica la verdadera fuerza, y el que mucho ama realiza grandes cosas y se siente capaz, y lo que se hace por amor está bien hecho. Cuando quedamos impresionados por uno u otro libro, por ejemplo, tomando al azar: La golondrina, La alondra, El ruiseñor, Las aspiraciones del otoño, Veo desde aquí una señora, Amaba esta pequeña ciudad singular, de Michelet, es porque estos libros han sido escritos con el corazón, en la simplicidad y pobreza del espíritu. Si se tuvieran que pronunciar algunas palabras pero con un sentido, sería mejor que pronunciar muchas que no serán más que sonidos huecos y no costaría nada pronunciarlas por la escasa utilidad que tendrían. Si se continúa amando sinceramente lo que es en verdad digno de amor y no se derrocha el amor en cosas insignificantes y nulas e insípidas, se logrará, poco a poco, más luz y se llegará a ser más fuerte.
Retrato de su madre. -------------------------------------Cuanto más rápido trata de distinguirse uno en el dominio de alguna actividad y en algún oficio, y se adopta una manera de pensar y de obrar relativamente independiente, y más se sujeta a reglas fijas, más firme se hará el carácter y no habrá por ello que sentirse disminuido. Hacer esto es de sabios, porque la vida es corta y el tiempo pasa ligero; si nos perfeccionamos en una sola cosa y la comprendemos bien, adquirimos por añadidura la comprensión y el conocimiento de muchas otras cosas. A veces conviene ir hacia el mundo y frecuentar los hombres pues uno se siente allí obligado y llamado, pero el que prefiere permanecer solo y tranquilamente en la obra y sólo quisiera tener muy pocos amigos, es el que circula con más seguridad entre los hombres y en el mundo. No hay que fiarse jamás al hecho de no tener dificultades y preocupaciones y obstáculos de ninguna naturaleza, pero no hay que hacerse la vida demasiado fácil. Y hasta en los ambientes cultivados y en las mejores sociedades y en las circunstancias más favorables, hay que conservar algo del carácter original de un Robinson Crusoe o de un hombre de la naturaleza, jamás dejar apagar el fuego de su alma, sino avivarlo. Y el que continúa guardando la pobreza para sí y la ama, posee un gran tesoro y oirá siempre con claridad la voz de su conciencia; el que escucha y sigue esta voz interior, que es el mejor don de Dios, concluirá por encontrar en ella un amigo y no estará jamás solo... Que esté allí nuestro destino, muchacho, que tu camino sea próspero y que Dios esté contigo en todas las cosas y te haga triunfar, es lo que te desea con un cordial apretón de manos en tu partida, tu hermano que te quiere Vincent Referencia: Vincent Van Gogh,Cartas a Théo, © Apocatastasis.com: Literatura y Contenidos Seleccionados
LOS GIRASOLES. ------------------------- Una bella historia del sapo holandés tocado por el impresionismo..y transformándolo en el Príncipe de la pintura colorida(..del documental BBC.)
https://www.facebook.com/notes/nora-modi/vincent-van-gogh-/224200454276224


Blogger Ana dijo...




Hola, Mateo!Hermosísima entrada de homenaje a Van Gogh. Esas cartas, ay, algún día conseguiré el libro. De ahí mi demora para comentar. Ando en busca de una carta y aún no le puedo encontrar.
Pero te dejo este párrafo de una carta de Vincent que encontré:


"..Puedo ciertamente , en la vida y en la pintura privarme de Dios, pero no puedo, en mi sufrimiento, privarme de algo más grande que yo y que es mi vida: la potencia de crear...".


Su capacidad creadora fue increíblemente grande, sin duda alguna.


Un abrazo!!
http://destellosinspiradores.blogspot.com/
21 de octubre de 2011 19:45