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jueves, 15 de marzo de 2012

Hölderlin: el poeta huido.

De nada sirve, pero no por ello deja de conmoverme el tránsito de un poeta solar excepcional desde ese luminoso día vital que nos regala en sus Elegías  o en Hiperión a esa noche incierta y turbadora en la que se sumerge durante gran parte de su vida. Cuesta entender esa desaparición, no total, -eclipse parcial sería expresión más afortunada- . Los llamados Poemas de la Locura siguen siendo poesía de primera magnitud y parecen estar escritos en los momentos en que esa luz solar vuelve a llegar a su espíritu exquisito apartando esa oscuridad que se ha abatido sobre este inigualable poeta.
 "...¡Oh, sí! El hombre es un dios cuando sueña y un mendigo cuando reflexiona, y cuando el entusiasmo desaparece, ahí se queda, como un hijo pródigo a quien el padre echó de casa, contemplando los miserables céntimos con que la compasión alivió su camino..."

Friedrich Hölderlin (Hiperión)

Edit. Hiperión (traduc. de Jesús Muñarriz) http://mateosantamarta.blogspot.com/search/label/Friedrich%20H%C3%B6lderlin
Treinta y seis años tenía Hölderlin cuando declarado loco, fue acogido en su casa de Tubinga, junto al Neckar, por el carpintero Zimmer. Treinta y siete más vivió en aquella casa, olvidado del mundo, de sus amigos, de sus contemporáneos, en constante diálogo consigo mismo y con la Naturaleza. De las muchas páginas que allí escribió, prácticamente todas se han perdido. Estos 49 poemas que aquí se recogen y traducen al castellano son una ínfima muestra de su actividad intelectual en aquellos años, pero son también lo único que de ellos nos queda. Hemos recogido igualmente, junto a los poemas, algunos testimonios de sus contemporáneos que arrojan luz sobre los años oscuros del poeta. 
...
La Primavera
Olvida el hombre las aflicciones del espíritu,
Pues florece la Primavera, y casi todo es radiante,
El campo verde maravilloso se extiende
Y por él brilla bajando la  hermosura de un arroyo.

De árboles cubiertos se levantan los montes, 
Y en los abiertos espacios el aire es maravilla,
El amplio valle se extiende por el mundo
y torre y casa se recuestan en las colinas.
Humildemente 
Scardanelli.
(Poemas de la locura, ed. Hiperión, trad. de Txaro Santoro y José María Alvarez)

DER JÜNGLING AN DIE KLUGEN RATGEBER 


Ich sollte ruhn? Ich soll die Liebe zwingen,


Die feurigfroh nach hoher Schöne strebt?

Ich soll mein Schwanenlied am Grabe singen,

Wo ihr so gern lebending uns begräbt?


O schonet mein! Allmächtig fortgezogen,


Muss immerhin des Lebens frische Flut

Mit Ungeduld im engen Bette wogen,

Bis sie im heimatlichen Meere ruht.


Des Weins Gewächs verschmäht die kühlen Tale,


Hesperiens beglückter Garten bringt

Die goldnen Früchte nur im heissen Strahle,

Der, wie ein Pfeil, ins Herz der Erde dringt.

Was sänftiget ihr dann, wenn in den Ketten
Der eh'rnen Zeit die Seele mir entbrennt,
Was nimmt ihr mir, den nur die Kämpfe retten,
Ihr Weichlinge! mein glühend Element?


Das Leben ist zum Tode nicht erkoren,


Zum Schlafe nicht der Gott, der uns entflammt,

Zum Joch ist nicht der Herrliche geboren,

Der Genius, der aus dem Ärther stammt;

Er Kommt herab; er taucht sich, wie zum Bade,
In des Jahrjunderts Strom, und glücklich raubt
Auf eine Zeit den Schwimmer die Najade,
Doch hebt er heitrer bald sein leuchtend Haupt.


Drum lasst die Lust, das Grosse zu verderben,


Und geht und sprecht von eurem Glücke nicht!

Pflanzt keinen Zedernbaum in eure Schreben!

Nimmt keinen Geist in eure Söldnerspflicht!

Versucht es nicht, das Sonnenross zu läbmen,
Lasst immerhin den Sternen ihre Bahn!
Und mir, mir ratet nicht, mich zu bequemen,
Und macht mich nicht den Knechten untertan.


Und könnt ihr ja das Schöne nicht ertragen,


So führt den Kreig mit offner Kraft und Tat!

Sonst ward der Schwärmer doch ans Kreuz geschlagen,

Jetzt mordet ihn der sanfte kluge Rat;

Wie manchen habt ihr herrlich zubereit
Fürs Reich der Not! wie oft auf euern Sand
Den hoffnungsfrohen Steuermann verleitet
Auf kühner Fahrt ins warme Morgenland!


Umsonst! mich hält die dürre Zeit vergebens,


Und mein Jahrhundert ist mir Züchtigung;

Ich sehne mich ins grüne Feld des Lebens

Und in den Himmel der Begeisterung;

Begräbt sie nur, ihr Toten! eure Toten!
Und preist das Menschenwerk und scheltet nur!
Doch reift in mir, so wie mein Herz geboten,
Die schöne, die lebendige Natur.




EL JOVEN A SUS JUICIOSOS CONSEJEROS



¿Pretendéis que me apacigüe? ¿Que domine


este amor ardiente y gozoso, este impulso

hacia la verdad suprema? ¿Que cante

mi canto del cisne al borde del sepulcro

donde os complacéis en encerrarnos vivos?
¡Perdonadme!, mas no obstante el poderoso impulso que lo arrastra
el oleaje surgente de la vida
hierve impaciente en su angosto lecho
hasta el día en que descansar en su mar natal.


La viña desdeña los frescos valles,


los afortunados jardines de la Hesperia

sólo dan frutos de oro bajo el ardor del relámpago

que penetra como flecha el corazón de la tierra.

¿Por qué moderar el fuego de mi alma
que se abrasa bajo el yugo de esta edad de bronce?
¿Por qué, débiles corazones, querer sacarme
mi elemento de fuego, a mí que sólo puedo vivir en elcombate?


La vida no está dedicada a la muerte,


ni al letargo el dios que nos inflama.

El sublime genio que nos llega del Éter

no nació para el yugo.

Baja hacia nosotros, se sumerge, se baña
en el torrente del siglo; y dichosa, la náyade
arrastra por un momento al nadador,
que muy pronto se sumerge, su cabeza ceñida de luces.


¡Renunciad al placer de rebajar lo grande!


¡No habléis de vuestra felicidad!

¡No plantéis el cedro en vuestros potes de arcilla!

¡No toméis al Espíritu por vuestro siervo!

¡No intentéis detener los corceles del sol
y dejad que las estrellas prosigan su trayecto!
¡Y a mí, no me aconsejéis que me someta,
no pretendáis que sirva a los esclavos!


Y si no podéis soportar la hermosura,


hacedle una guerra abierta, eficaz.

Antaño se clavaba en la cruz al inspirado,

hoy lo asesinan con juiciosos e insinuantes consejos.

¡Cuántos habéis logrado someter
al imperio de la necesidad! ¡Cuántas veces
retuvisteis al arriesgado juerguista en la playa
cuando iba a embarcarse lleno de esperanza
para las iluminadas orillas del Oriente!


Es inútil: esta época estéril no me retendrá.


Mi siglo es para mí un azote.

Yo aspiro a los campos verdes de la vida

y al cielo del entusiasmo.

Enterrad, oh muertos, a vuestros muertos,
celebrad la labor del hombre, e insultadme.
Pero en mí madura, tal como mi corazón lo quiere,
la bella, la vida Naturaleza.


En el borrador de una carta sin fecha, Hölderlin escribe: “Estoy maduro no para la paz muerta de la tumba, sino para una vida más feliz, más tranquila que ésta; incluso espero no estar largo tiempo ya sobre esta tierra, de la que ni siquiera las alegrías me atraen; espero que las tijeras fatales de la Parca vengan a cortar el hilo de mi vida, y en verdad puedo decir que espero el fin con tranquilidad, incluso con placer y alegría”.

16 comentarios:

Mercedes Pinto dijo...

Quizás Friedrich Hölderlin terminó loco a causa de su fina clarividencia e inteligencia, que pocos comprendieron. Tal vez sus ataques de ira eran un intento tras otro, fallidos, de comunicar su profundo conocimiento de la existencia. ¿Era una mente sensible y privilegiada o un loco? Supongo que las dos cosas. Thomas Mann dijo: las cosas hubiesen sido mejores si Marx hubiera leído a Hölderlin.
Un abrazo y hasta dentro de dos semanas.

Isolda dijo...

Querido Mateo, he escuchando a Von Weber mientas aprendía quién es Holderlin, del que si acaso, me sonaba el nombre. Es un descubrimiento fantástico. Tendré que ponerme a leer esos 49 Poemas de la locura. ¡Cóm no ha de conmovernos estas letras viniendo de una vida tan extraña!
Besos, con sol siempre...

Eastriver dijo...

Me gusta mucho esa alma atormentada. Los románticos cansan un poco, pero cansan los que vinieron luego, los que hablaron primero no.

Ahora estoy leyendo una biografía del gran Leopardi. Me conmueve ese tono romántico, porque aunque yo no sea muy romántico a veces hace falta ese plus para levantarse y ponerse a caminar.

Laura Uve dijo...

Conocía algo de Hölderlin pero no he leído los poemas que mencionas y que me han despertado interés. Qué hermoso es el de "La primavera".

Un abrazo!!

Adriana Alba dijo...

De poetas y de locos...todos tenemos un poco.

Me ha encantado esta entrada dedicada a Holderin, gracias querido Mateo, un fuerte abrazo.

mateosantamarta dijo...

Sin duda alguna era una mente privilegiada, Mercedes, y uno de los más grandes poetas que ha visto esta Tierra. Si estuvo loco o no yo no lo sé: los poemas llamados de la locura son muy lúcido. Quizá eso de la locura no sea más que un prejuicio de los cuerdos. Un abrazo.

mateosantamarta dijo...

Pues aprovecha ya y lee alguna de sus "Grandes Elegías". Nadie celebra la vida como él. Un abrazo, Isolda.

mateosantamarta dijo...

Los románticos se enfrentaron con la vida desde su propia individualidad, sin muletas ni dogmas: todo era nuevo. Los epígonos vienen siempre más tarde a crear dogmas y "maneras". Un abrazo, Eastriver.

mateosantamarta dijo...

Tampoco yo soy un conocedor, aunque si un amante de su poesía, Laura Uve. Realmente hermoso.

mateosantamarta dijo...

Quien no tiene nada de loco es un cuerdo aburrido y manido: amo la poesía y la pintura de los locos geniales, Adriana. Un abrazo.

virgi dijo...

Seguramente si viviera ahora, ¿no sería considerado tan loco? La lucidez excesiva unida a una sensibilidad poco común se presta a enjuiciar rápido a las personas, como bien dice "mi siglo es un azote"¡Cuántos artistas ven más allá y no sabemos entenderlos!
Me alegra que lo traigas, Mateo, así lo leo más. Un fuerte abrazo

Isabel Martínez Barquero dijo...

Una vez más coincidimos, querido Mateo, que Hölderlin es uno de esos poetas que me acompañan desde mi juventud. Junto con Rilke, son mis vates alemanes preferidos.
No sé si Scardanelli tenía o no perdido el juicio. Sólo sé que escribió poemas muy hermosos y que cada primavera la festejaba como un acontecimiento crucial, lo que demuestra que amaba la vida y su luz.
Su voz lírica es única, muy personal y hermosa.
Un abrazo agradecido.

mateosantamarta dijo...

Me inclino por la idea de que es una persona hiperlúcida, demasiado inteligente y extremadamente sensible. Hoy hubiese pasado desapercibido, pero no me lo imagino viviendo en este tiempo de locura global. Un abrazo, Virgi.

mateosantamarta dijo...

Pues ambos son columnas vertebrales de mi templo de la poesía, Isabel. Leo con más frecuencia a Rilke. Hölderlin, en un solo poema, te proporciona alimento para un tiempo. Un abrazo, Isabel.

Luján - juegos de chicas dijo...

Un gran personaje, sin dudas me pierdo en sus poesías.Excelente entrada, muy buen blog, saludos!

Mercedes Pinto dijo...

Vengo a hacerte una visita y a dejarte un abrazo.
Hasta pronto.