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domingo, 23 de noviembre de 2014

Elvira Daudet > Antología Poética II

Fotografía tomada de la solapa de su libro "Cuadernos del delirio",
 publicado por Ediciones Evohé

Mi poesía tiene como principio y fin a la criatura humana, todo lo demás está subordinado a este valor. Entre lo sublime y lo común, yo elijo como materia poética lo común: el pan antes que la rosa. Únicamente me mueve a la poesía el dolor, el mío y el ajeno. (Elvira Daudet)
...
Hacer una Antología de una Antología no sería posible. Hablar de la poesía de Elvira Daudet tampoco es necesario. Ella explica muy bien y en pocas palabras lo que es su materia y su sentido.
Voy a arrancar pétalos, pétalos de esas flores sencillas, de esas rosas silvestres que nacen a su tiempo, sin cuidado ni mimo, con la urgencia del clima.
Ya sé que prefiere el pan a la rosa por lo que quizá sea mejor decir que voy a arrancar algunos granos de las espigas que son sus poemas y a ofrecerlos así, aislados.
También habrá un poema, una espiga completa. Podría ser otra pero elijo ésa. 
 (...)
Es para mí un regalo del destino presentar  ante vosotros a Elvira Daudet, ejemplo indiscutible de dignidad humana y de dignidad poética. Figura histórica de la poesía española del siglo XX y de comienzos del siglo XXI. Poeta clásica contemporánea viva.
Su ANTOLOGÍA POÉTICA (1959-2012), es ya, como soporte, una joyita, un objeto de belleza. Y es además, por su contenido, un tesoro. Mi enhorabuena a Lastura por enriquecer su fondo editorial con este título de excelencia cuya adquisición y lectura recomiendo ya.
La publicación tiene un valor añadido importantísimo: facilitar a las nuevas generaciones el conocimiento de una poesía fértil e indispensable.
La trayectoria de Elvira Daudet pone la guinda a  la   Generación  del  50  junto  a  poetas como  Ángel  González,  Gamoneda, Julia Uceda, Pilar Paz Pasamar  o  Mª Victoria Atencia. E influye en la atmósfera de cotidianidad de poetas actuales (hombres y mujeres: que el sexo de la poesía es el lenguaje); pienso en el asturiano Alberto Vega (fallecido en 2006), en Álvaro García, Begoña Abad, Concha García, Belén Reyes o Elena Román.
(...)
Ángel Guinda en la presentación de la Antología poética de Elvira Daudet.
...
Presentación de la Antología poética de Elvira Daudet en Madrid
Fotografía de Nunci Vaamonde Vivian
(...)
No permitas, amor, que los fantasmas
llenen la casa y las alfombras. Temo
irme quedando fría con sus besos,
temblorosa y confusa hasta olvidar tu nombre.
¡Ay, amor!, olvidaba que te fuiste hace tiempo,
y que estoy sola y vieja, con la muerte
enroscada a mis pies como un perro.
(...)
(Envejecer a solas > Terrenal y marina, 1999)
...
El tiempo se ha dormido entre las rocas,
y los dioses antiguos regresan del Olimpo
a coronar mi juventud perdida,
mientras yo me desplomo de ceniza
como un cigarro ardido en la mesilla.
(...)
(La fiesta ha terminado > Terrenal y marina, 1999)...
(...)
No puedo imaginarte joven y enamorada
corriendo hacia los brazos de un muchacho.
Yo no te vi crecer al aire libre,
como crecen alegres otros niños,
sino bajo la tierra, donde esperas,
paciente como el lirio que malogró la helada,
a que llegue tu madre desatenta.
Perdóname, amor mío, la tardanza.
(Espuma de un sueño > Terrenal y marina, 1999)
...
(...)
Penélopes dolientes, ocupadas
en destejer la trama misteriosa
que destruyó al muchacho enamorado.
Los hombres las desprecian, las golpean;
como animales mansos, ellas gimen bajito
y se dejan llevar al matadero.
(...)
(Mujeres > Terrenal y marina, 1999)
...
(...)
La jauría del odio ha entrado a saco
en el templo sagrado de la vida
profanando los sueños infantiles,
la oración del anciano en la penumbra,
la espuma del amor entre los labios,
el último cortejo de una boda;
el Jardín del Edén y sus delicias.
(...)
(Bagdag > Terrenal y marina, 1999)
...
(...)
Qué raro privilegio, siendo los dos tan pobres,
poseer la belleza de aquel reino nocturno.
Lloraban las farolas su muerte cotidiana
y se desmelenaban los bucles amarillos,
antes de suicidarse en las aguas del Sena
cuando la luz enferma saliera para todos.
De improviso, delante de la gente
que andaba presurosa hacia el trabajo,
la lluvia sin pudor me desnudaba
y lamía mis pechos de novicia.
(...)
(La patria del tiempo > Hazversidades poéticas 2011)
...
(...)
Yo no escuché tus pasos alejarse
ni la puerta al cerrarse,
como exigen los buenos finales de una historia.
Pero al entrar en casa un silencio terrible
de alas negras inmóviles, un ensordecedor
silencio nunca oído,
me golpeó el cerebro brutalmente.
(...)
(Despedida > Hazversidades poéticas, 2011)
...
Yo no estuve en tu último naufragio.
Aunque morí contigo muchas veces,
en otras pavorosas tempestades,
en la definitiva yo no estuve a tu lado.
Ulises desvelado por un canto dulcísimo,
no quisiste amarrarme al mástil de tu barco
para viajar ligero a la aventura
-Ítaca olía a asilo, a orín de gata en celo-.
(...)
(Muerte de Ulises > Hazversidades poéticas, 2011)
...
Yo sé que no estás muerto, aunque lo graznen fúnebres
los cuervos de la isla,
porque sigues reinando en mi cerebro,
como cobra en su nido o ídolo perverso
que rellena de acíbar mi cáliz cada noche.
(...)
( Perito en destrucciones > Hazversidades poéticas, 2011)
...
Del último libro que recoge esta Antología no vamos a desgranar nada: presentamos una espiga completa e invitamos a conocer las demás este libro publicado por la editorial Lastura que merece la pena tener, leer y releer.
...
Sin el cuerpo

Cuando vuelves a casa de mañana
sin el cuerpo
que dejaste olvidado en cualquier lecho,
descubro en tu mirada
los códigos secretos de otras pieles.
Traes la agenda completa
de distintas salivas en los labios,
tu lengua es un termómetro de magmas
de las rosadas grutas descubiertas,
que con su quemadura hicieron que olvidaras
el sabor de la pulpa de mis labios.

Mientras yo, cual bulto en la noche abandonado,
agonizo en el lino de una blanca camisa
sagrada por tu aroma,
tú vuelves a deshora, con frío, fatigado
de vaciarte en vasos como un vino
espumoso y fugaz, ciego de hastío.

Siempre vuelves, 
más el amor no regresa contigo.
Únicamente eres la cadena
que me tiene cautiva junto a los otros cuerpos

(Sin el cuerpo > Cuadernos del delirio, 2012)
...

Los textos han sido recogidos de la Antología publicada por la editorial Lastura


sábado, 15 de noviembre de 2014

Elvira Daudet > Antología Poética I


Mi poesía tiene como principio y fin a la criatura humana, todo lo demás está subordinado a este valor. Entre lo sublime y lo común, yo elijo como materia poética lo común: el pan antes que la rosa. Únicamente me mueve a la poesía el dolor, el mío y el ajeno. (Elvira Daudet)
...
Hacer una Antología de una Antología no sería posible. Hablar de la poesía de Elvira Daudet tampoco es necesario. Ella explica muy bien y en pocas palabras lo que es su materia y su sentido.
Voy a arrancar pétalos, pétalos de esas flores sencillas, de esas rosas silvestres que nacen a su tiempo, sin cuidado ni mimo, con la urgencia del clima.
Ya sé que prefiere el pan a la rosa por lo que quizá sea mejor decir que voy a arrancar algunos granos de las espigas que son sus poemas y a ofrecerlos así, aislados.
También habrá un poema, una espiga completa. Podría ser otra pero elijo ésa -será en la segunda parte de esta entrada doble-.
...

(...)
No venías en un carro de fuego,
ni anunciaban clarines tu llegada
ni tu sonrisa era
la sonrisa del dueño.
Flotaba al viento,
la capa de cristal de tu tristeza.
(...)
(Sabía que vendrías > El primer mensaje, 1959)
...
(...)
Todas las madrugadas
recibo la visita de un extraño
-siempre el mismo-
Al que caliento la cama hace ocho años.
Sólo por eso me mantiene.
(Autorretrato > Crónicas de una tristeza, 1971)
...
Gris, perpendicular,
soberbio campanario vacío de palomas.
Esgrimidor fantástico del vicio y la virtud.
Destructor, angélico y banal.
Abstracto, enemigo y amado.
El siempre extraño y presentido.
Amigo despiadado.
Hierro oxidado de ternura.
(...)
(El hombre (I) > Crónicas de una tristeza, 1971)
...
(...)
La tarde olía a sangre y almidón
y yo iba en el metro, por primera vez sola,
desgajada de ti.
Aquel día me vestí una tristeza nueva.
Y recuerdo los árboles, llorando sobre mí
El confeti amarillo de sus ojos
(...)
(Amor es la palabra (II) > Crónicas de una tristeza, 1971)
...

(...)
Pero ¿porqué nadie le dice ahora
que la crisálida sale hecha ceniza del abrazo,
que su dios es un hombre destrozado
y recompuesto,
que el misterio es un caos de amargura y vergüenza.
Que mañana habrá de defenderse
del odio de su dios encadenado
y su propia impotencia
(...)
(La trampa > Crónicas de una tristeza, 1971)
...
(...)
Hechizado, con el torpor del sueño,
la mira sin recato, cruzándole la cara
al galope frenético del miedo
que de súbito irradian sus pupilas.
Él, absorto, la mira y no la reconoce.
Y anonadado aparta la mirada.
(...)
(Como Orfeo, la cabeza volvió > El don desapacible, 1994)
...
Madre, detén tu pavorosa huida.
Esa reseca sombra que te sigue
pegada al mástil desvencijado de tus huesos,
esa mujer vencida, tatuada de borrones
y agujeros, a quien hostil espías 
en las sombras de la afilada noche,
soy yo, madre, la niña de las trenzas
a la que tú vestías de comunión
aquella azul mañana de seda prodigiosa.
(...)
(La sombra > El don desapacible, 1994)
...
(...)
Somos el ala rota de una estrella
que la ley gravedad hunde en el lodo.
Inútiles vasijas vacías en la playa
que la marea arrastra desdeñosa,
hasta que un día un náufrago o un loco
nos deja su mensaje de amor en las entrañas,
un grito de socorro y esperanza.
(...)
(¿Quién dijo que el infierno no existía? (II) > El don desapacible, 1994)
(...)
Nada tuyo tuviste 
que no se alimentara de ti mismo,
como la casa alzada con tus manos,
que te robaron amueblada de amor
y tiras de tu piel para nosotros, 
mi rojo y pobre padre saqueado.
Era una hermosa casa con retrete
y un gran ojo de luz que la inundaba,
que no estrenamos nunca.
(...)
(El regreso del padre > El don desapacible, 1994)
...
(...)
Son las madres , las hijas, las mujeres del pueblo
con perfiles de diosas de moneda, bruñidas
por un sol de cegadoras mieles y belleza
que alimentó el incendio del Julio más horrendo.
¡Qué tres años de espantos infernales
bajo el azul purísimo del cielo!
(...)
(La España sin historia > El don desapacible, 1994)
...
(...)
De niña, la vida que me dieron era enorme
para tan corto cuerpo; me quedaba muy grande.
Con la guerra perdida vine al mundo,
aún antes de nacer ya había perdido
y sólo por nacer ya fui culpable.
Sin ángel de la guarda, extraviado
en la enorme confusión o quizá en el exilio
apenas vi la luz me hicieron presa
de un campo de miel y de naranjas.
(...)
(El traje de otro > El don desapacible, 1994)
...



sábado, 18 de octubre de 2014

Chopin en palabras de Baudelaire y Liszt.

"...esta música ligera y apasionada que se parece a un brillante pájaro revoloteando sobre los horrores del abismo." 
Charles Baudelaire.


Chopin - Nocturne op.9 No.2

"No se puede hacer un análisis inteligente de las obras de Chopin sin encontrar belleza de un orden  elevadísimo, de una expresión completamente nueva y de una contextura armónica tan sabia como original. En Chopin, la audacia siempre está justificada; la riqueza, incluso la exuberancia, no excluye la claridad; la singularidad nunca degenera en extravagancia barroca, sus cincelados no están desordenados y el lujo de la ornamentación no sobrecarga la elegancia de las líneas principales. Sus mejores obras abundan en combinaciones que, puede decirse, harán época en el manejo del estilo musical. Atrevidas, brillantes, seductoras, encubren su profundidad con tanta gracia y su habilidad con tanto encanto que cuesta trabajo llegar a sustraerse a su atractivo fascinador para juzgarlas fríamente desde el punto de vista de su valor teórico. Y aun cuando éste ya se haya advertido, se reconocerá más y más cuando llegue el momento el momento de hacer un examen detenido de los servicios prestados al arte durante el periodo en que Chopin vivió."
Franz Lizt.

Ambos fragmentos están copiados de la biografía de Chopin escrita por André Lavagne y publicada  en castellano por Espasa- Calpe.
Hay una biografía de Chopin escrita por Franz Liszt y publicada en castellano.por la colección Austral.



FEDERICO CHOPIN.- Cuatro baladas- Op.23-38-47-52

sábado, 11 de octubre de 2014

Rimbaud por sí mismo > Yves Bonnefoy

La poesía de Arthur Rimbaud es siempre sugerente y conmovedora pero también es oscura. Este libro de Yves Bonnefoy -supongo que difícil de encontrar- ilumina muchas de estas zonas oscuras de la poesía más intensa que -en mi opinión- se ha escrito.

(...)  Pero tengamos presente que hay dos maneras de pensar, dos modos elementales del devenir del espíritu.
El primero, es concebir la libertad sólo como una elección entre dos diversos posibles que nos propone nuestra condición fáctica. Como no se puede amar la idea de una elección al azar, este pensamiento llega a valorizar un conocimiento objetivo y, por consiguiente, un racionalismo. La libertad, enseña Hegel, es el conocimiento de la necesidad. Muy pronto el anatema será lanzado contra quien se niega a comprender las exigencias o los derechos de esta necesidad; o contra quien se niega a elegir. Desde este punto de vista, Rimbaud no fue nada. No supo elegir entre las posibilidades que prácticamente se le ofrecían. Ni burgués satisfecho, ni reformador consecuente, no "conoció" la necesidad, y hasta no la reconoció. Sí, desde este punto de vista razonable, su poesía es una errancia que no debemos justificar. Hasta los revolucionarios, quienes ponen en tela de juicio un momento de la condición social del hombre, deben dejarlo en su sinrazón. Si aceptan su crítica de la antigua moralidad, es sólo tácticamente, y sin comprenderlo en verdad. Si viviera todavía, le pedirían estar satisfecho de la nueva ley, quedando libres de condenarlo si no se resigna a obedecerla.
Pero he aquí otro modo de ser que reclama el nombre de libertad: cuando el pensamiento ya no se limita, para distinguir lo mejor, a las posibilidades que se nos ofrecen. El pensamiento ha puesto en lo absoluto su deseo y se reserva el derecho* a aceptar o rechazar las sugestiones de lo real, según colme o no el inalienable deseo. Y si éste parece decididamente "imposible", el pensamiento lo mantendrá, porque prefiere su exigencia y no las satisfacciones relativas. Obligado a sufrir su condición, no podrá consentir en la apología de lo dado. Y a veces hasta tendrá el heroísmo  (como yo decía en las primeras páginas de este libro) de impugnarlo. Y, en este caso, el pensamiento asume todas las frustraciones, todas las miserias, y hasta las agrava, por un testimonio absoluto. Este testimonio, a sus ojos, está lejos de ser absurdo. Es el honor de lo humano. Y tal vez cree que forzará una salida. Porque este pensamiento que evoco y que no es ni la desesperación ni el estoicismo , concibe que lo dado puede metamorfosearse por milagro así como mejorarse por razón. En su gran rechazo que despierta al ser, quiere transmutar esa relación de la conciencia con la naturaleza, relación en cuya perennidad el pensamiento objetivo siempre trata de encerrarnos. La verdadera muerte, por ejemplo, ¿no se halla acaso en el "saber absoluto"? ¿Y no hay, por lo contrario, una libertad nueva, una eternidad practicable, para una mirada despierta por el rechazo a considerar como aprovechables y  "naturales "  la limitación y la muerte?
Al definir este segundo pensamiento, he resumido, creo, la búsqueda de Arthur Rimbaud. Ahora bien, bajo este enfoque, ¿quién puede considerarlo como un vencido? (...)
(Yves Bonnefoy > Rimbud por sí mismo, Monte Ávila Editores, traducción: Alberto Silva Estrada) 
* Me he permitido la libertad de hacer un pequeño cambio.
 (...) Digo que es preciso ser vidente, ¡hacerse vidente! (...) (Arthur Rimbaud)
(...) ¡Yo! ¡Yo que me he llamado mago o ángel, dispensado de toda moral, he sido devuelto al suelo con una tarea que buscar y la realidad rugosa para estrecharla! ¡Campesino! (...)
(Arthur Rimbaud)

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Lope de Vega > tres poemas

Soledad, t. mx/papel, 1996, mateosantamarta.
...
Potro es gallardo, pero va sin freno.
Luis de Góngora
...
A mis soledades voy,
de mis soledades vengo,
porque para andar conmigo
me bastan mis pensamientos.
No sé que tiene la aldea
que con venir de mí mismo
no puedo venir más lejos.
Ni estoy bien ni mal conmigo,
mas dice mi entendimiento
que un hombre que todo es alma
está cautivo en su cuerpo.
Entiendo lo que me basta
y solamente no entiendo
cómo se sufre a sí mismo
un ignorante soberbio.
De cuantas cosas me cansan
fácilmente me defiendo
pero no puedo guardarme
de los peligros de un necio.
Él dirá que yo lo soy,
pero con falso argumento
que humildad y necedad
no caben en un sujeto.
La diferencia conozco
porque en él y en mí contemplo
su locura en su arrogancia, 
mi humildad en mi desprecio.
O sabe naturaleza
más que supo en este tiempo,
o tantos que nacen sabios
es porque lo dicen ellos.
"Solo sé que no sé nada"
dijo un filósofo, haciendo
la cuenta con su humildad,
adonde lo más es menos.
No me precio de entendimiento
de desdichado me precio,
que los que no son dichosos
¿cómo pueden ser discretos?
No puede durar el mundo,
porque dicen, y lo creo,
que suena a vidrio quebrado 
y que ha de romperse presto.
Señales son del juicio
ver que todos le perdemos
unos por carta de más, 
otros por carta de menos.
Dijeron que antiguamente
se fue la verdad al cielo;
tal la pusieron los hombres
que desde entonces no ha vuelto.
En dos edades vivimos
los propios y los ajenos;
la de plata los extraños
y la de oro los nuestros,
¿A quién no dará cuidado,
si es español verdadero,
ver los hombres a lo antiguo
y el valor a lo moderno?
Todos andan bien vestidos,
y quéjanse de los precios,
de medio arriba, romanos,
de medio abajo, romeros.
Dijo Dios que comería
su pan el hombre primero
en el sudor de su cara
por quebrar su mandamiento,
y algunos, inobedientes 
a la vergüenza y al miedo,
con las prendas de su honor
han trocado los efetos.
Virtud y filosofía
peregrinan como ciegos;
el uno se lleva al otro,
van llorando y pidiendo.
Dos polos tiene la tierra,
universal movimiento;
la mejor vida, el favor,
la mejor sangre, el dinero.
Oigo tañer las campanas
y no me espanto, aunque puedo,
que en lugar de tantas cruces
haya tantos hombres muertos.
Mirando estoy los sepulcros,
cuyos mármoles eternos
están diciendo sin lengua
que no lo fueron sus dueños.
¡Oh, bien haya quien los hizo,
porque solamente en ellos
de los poderosos grandes 
se vengaron los pequeños!
Fea pintan a la envidia,
yo confieso que la tengo
de unos hombres que no saben
quien vive pared en medio.
Sin libros y sin papeles,
sin trastos, cuentas ni cuentos,
cuando quieren escribir 
piden prestado el tintero.
Sin ser pobres ni ser ricos
tienen chimenea y huerto;
no los despiertan cuidados,
ni pretensiones ni pleitos;
ni murmuraron del grande
ni ofendieron al pequeño;
nunca, como yo, firmaron
parabién ni pascuas dieron.
Con esta envidia que digo
y lo que paso en silencio,
a mis soledades voy, 
de mis soledades vengo.
...
Silvio a una blanca corderilla suya
de celos de un pastor tiró el cayado
con ser la más hermosa del ganado.
¡Oh, amor!, ¿qué no podrá la fuerza tuya?
Huyó quejosa, que es razón que huya
habiéndola sin culpa castigado,
lloró el pastor buscando el monte y prado
que es justo que quien debe restituya.
Hallóla una pastora en esta afrenta, 
y al fin, la trajo al dueño, aunque tirano,
de verle arrepentido enternecida.
Dióle sal el pastor, y ella contenta
la tomó de la misma injusta mano,
que un firme amor cualquier agravio olvida.
...
¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?
¿Qué interés se te sigue, Jesús mío,
que a mi puerta, cubierto de rocío
pasas las noches del invierno escuras
¡Oh, cuanto fueron mis entrañas duras,
pues no te abrí! ¡Qué extraño desvarío
si de mi ingratitud el yelo frío
secó las llagas de tus plantas puras!
¡Cuántas veces el ángel me decía:
¡Alma, asómate agora a la ventana,
verás con cuánto amor llamar porfía!
¡Y cuántas hermosura soberana:
Mañana le abriremos -respondía-,
para lo mismo responder mañana!
...
Lope de Vega



domingo, 7 de septiembre de 2014

Une saison en enfer > Una temporada en el infierno (Arthur Rimbaud)



"Jadis, si je me souviens bien, ma vie était un festin où s'ouvraient tous les coeurs, où tous les vins coulaient.
 Un soir, j'ai assis la Beauté sur mes genoux. - Et je l'ai trouvée amère. - Et je l'ai injuriée.
 Je me suis armé contre la justice.
 Je me suis enfui.Ô sorcières, ô misère, ô haine, c'est à vous que mon trésor a eté confié!
 Je parvins à faire s'évanouir dans mon esprit toute l'espérance humaine. Sur toute joie pour l'étrangler j'ai fait le bond sour de la bête féroce.
 J'ai appelé les bourreaux pour, en périssant, mordre la crosse de leurs fusils. J'ai appelé les fléaux, pour m'étouffer avec le sable, le sang. Le malheur a été mon dieu. Je me suis allongé dans la boue. Je me suis séché à l'air du crime. Et j'ai joué de bons tours à la folie.
 Et le printemps m'a apporté l'affreux rire de l'idiot.
 Or, tout dernièrement m'étant trouvé sur le point de faire le dernier couac! j'ai songé à rechercher le clef du festin ancien, où je reprendrais peut-ètre appétit.
 La cherité est cette clef. - Cette inspiratión preuve que j'ai rêvé!
 "Tu resteras hyène, etc...", se récrie le démon qui me couronna de si aimables pavots. "Gagne la mort avec tous tes appéttits, et ton égoïsme et tous les péchés capitaux."
 Ah! j'en ai trop pris:  - Mais, cher Satan, je vous en conjure, une prunelle moins irritée!  et en attendant les quelques petites lâchetés en retard, vous qui aimez dans l'ecrivain l'absence des facultés descriptives ou instructives, je vous détache ces quelques hideux feuillets de mon carnet de damné.
...
 En otro tiempo, si recuerdo bien, mi vida era un festín en el que todos los corazones se abrían, en el que todos los vinos corrían.
 Una noche, senté a la belleza en mis rodillas. - Y la encontré amarga. - Y la injurié.
 Me he armado contra la justicia.
 He huido. ¡Oh brujas, oh miseria, oh rencor, a vosotros fue confiado mi tesoro!
  He logrado  borrar de mi espíritu toda humana esperanza. Sobre toda alegría, para estrangularla, he ensayado la sorda acometida de la bestia feroz.
 He llamado a los verdugos para roer, mientras perecía, la culata de sus fusiles. He invocado las plagas para ahogarme con la arena, la sangre. La desgracia ha sido mi dios. Me he secado con el aire del crimen. Y he jugado buenas partidas con la locura.
 Y la primavera me regaló la risa horrible del idiota.
 Pero, hallándome hace poco a punto de entonar el último "gallo", se me ocurrió la idea de buscar la clave del antiguo festín, donde quizá recuperase el apetito.
 La caridad es esa llave. - Esta inspiración muestra que he soñado!
 "Seguirás siendo hiena, etc..." exclama el demonio que me coronó con tan agradables amapolas. "Gana la muerte con todos tus apetitos y tu egoísmo y todos los pecados capitales".
 Ah!, demasiado harte estoy de eso: - Pero, querido Satán, yo te conjuro: !una pupila menos irritada! Y, a la espera de algunas pequeñas infamias pendientes, para ti, que prefieres en el escritor la ausencia de facultades descriptivas o instructivas, arranco estas pocas hojas horribles de mi carnet de condenado.
 ARTHUR RIMBAUD

sábado, 9 de agosto de 2014

Poesía Mística de la India



KABIR 


¡Amigo mío! Búscale en vida.

Entiéndele mientras tu vida está aún contigo,

pues en la vida reside la entrega.




Si tus ataduras no son rotas en vida, 


¿qué esperanza de premio 

puedes encontrar en la muerte?


Es un sueño vacío
pensar que el alma obtendrá la unión con Él
sólo por haber dejado tu cuerpo.

Si le encuentras ahora, le encontrarás luego;
si no, morarás en la Ciudad de la Muerte.
Si obtienes la unión ahora, la obtendrás después.

¡Báñate en la verdad!
conoce al verdadero Guru,
ten fe en el verdadero Nombre!

Kabir dice: "Lo que en verdad ayuda 
es el espíritu de la búsqueda;
yo no soy más que un esclavo a sus pies".

(Traducción de José Ignacio Guerra Tobalina, Visión Libros)
Sri Krishna

MIRA BAI ( poeta mística de la India)
...
Mira Bai, una princesa india, nació a finales del siglo XV y dedicó su vida a amar al Dios Krishna a quien dedicó su poesía. La casaron a los doce años pero ella sólo amó a Krishna Como la familia de su esposo no estaba de acuerdo con su comportamiento, intentó asesinarla varias veces. Ella sobrevivió milagrosamente a una culebra venenosa, una bebida envenenada y un intento de ahogarla. Se dice que al final de su vida, se fundió con el dios Krishna. Sólo quedó de ella su sari sobre la estatua del dios.
...
Ven a mi casa, Señor del universo:
la agonía de la separación me consume.
Ven y sacia este fuego interno.
Toda la noche voy errando con mis desdichas:
el sueño y el hambre me han olvidado.
Solo esta alma pecadora sobrevive.
Trae la primavera a este apenado corazón.
(Mira Bai) (Visión Libros; versión de José Ignacio Guerra Tobalina.)


GURU NANAK (1469- -1539)
Nació en Talwandi, cerca de Lahore.
Aún hoy son famosos los episodios en que, aún un niño, Nanak aparece como maestro de sus maestros, tanto árabes como hindúes.
...
"Desde el granero de la compasión
busca el conocimiento como alimento;
que el latido de tu corazón
sea como la llamada de la caracola a las simas marinas.

Los caminos del Señor se esconden en tu corazón.
Él es el Maestro del destino, sin principio ni fin"
...
Guru Nanak ( Visión Libros > Poesía Mística de la India; versión de Jose Ignacio Guerra Tobalina)



Adriana Alba dijo...




Bellísimo!


Un beso y regalo para mi amigo del alma:


¡No vayas al jardín de las flores!
¡Oh amigo, no vayas allí!
¡En tu cuerpo está el jardín de las flores!
Siéntate entre los mil pétalos del Loto, y allá contemplarás la Belleza Infinita.



Kabir