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sábado, 18 de octubre de 2014

Chopin en palabras de Baudelaire y Liszt.

"...esta música ligera y apasionada que se parece a un brillante pájaro revoloteando sobre los horrores del abismo." 
Charles Baudelaire.


Chopin - Nocturne op.9 No.2

"No se puede hacer un análisis inteligente de las obras de Chopin sin encontrar belleza de un orden  elevadísimo, de una expresión completamente nueva y de una contextura armónica tan sabia como original. En Chopin, la audacia siempre está justificada; la riqueza, incluso la exuberancia, no excluye la claridad; la singularidad nunca degenera en extravagancia barroca, sus cincelados no están desordenados y el lujo de la ornamentación no sobrecarga la elegancia de las líneas principales. Sus mejores obras abundan en combinaciones que, puede decirse, harán época en el manejo del estilo musical. Atrevidas, brillantes, seductoras, encubren su profundidad con tanta gracia y su habilidad con tanto encanto que cuesta trabajo llegar a sustraerse a su atractivo fascinador para juzgarlas fríamente desde el punto de vista de su valor teórico. Y aun cuando éste ya se haya advertido, se reconocerá más y más cuando llegue el momento el momento de hacer un examen detenido de los servicios prestados al arte durante el periodo en que Chopin vivió."
Franz Lizt.

Ambos fragmentos están copiados de la biografía de Chopin escrita por André Lavagne y publicada  en castellano por Espasa- Calpe.
Hay una biografía de Chopin escrita por Franz Liszt y publicada en castellano.por la colección Austral.



FEDERICO CHOPIN.- Cuatro baladas- Op.23-38-47-52

sábado, 11 de octubre de 2014

Rimbaud por sí mismo > Yves Bonnefoy

La poesía de Arthur Rimbaud es siempre sugerente y conmovedora pero también es oscura. Este libro de Yves Bonnefoy -supongo que difícil de encontrar- ilumina muchas de estas zonas oscuras de la poesía más intensa que -en mi opinión- se ha escrito.

(...)  Pero tengamos presente que hay dos maneras de pensar, dos modos elementales del devenir del espíritu.
El primero, es concebir la libertad sólo como una elección entre dos diversos posibles que nos propone nuestra condición fáctica. Como no se puede amar la idea de una elección al azar, este pensamiento llega a valorizar un conocimiento objetivo y, por consiguiente, un racionalismo. La libertad, enseña Hegel, es el conocimiento de la necesidad. Muy pronto el anatema será lanzado contra quien se niega a comprender las exigencias o los derechos de esta necesidad; o contra quien se niega a elegir. Desde este punto de vista, Rimbaud no fue nada. No supo elegir entre las posibilidades que prácticamente se le ofrecían. Ni burgués satisfecho, ni reformador consecuente, no "conoció" la necesidad, y hasta no la reconoció. Sí, desde este punto de vista razonable, su poesía es una errancia que no debemos justificar. Hasta los revolucionarios, quienes ponen en tela de juicio un momento de la condición social del hombre, deben dejarlo en su sinrazón. Si aceptan su crítica de la antigua moralidad, es sólo tácticamente, y sin comprenderlo en verdad. Si viviera todavía, le pedirían estar satisfecho de la nueva ley, quedando libres de condenarlo si no se resigna a obedecerla.
Pero he aquí otro modo de ser que reclama el nombre de libertad: cuando el pensamiento ya no se limita, para distinguir lo mejor, a las posibilidades que se nos ofrecen. El pensamiento ha puesto en lo absoluto su deseo y se reserva el derecho* a aceptar o rechazar las sugestiones de lo real, según colme o no el inalienable deseo. Y si éste parece decididamente "imposible", el pensamiento lo mantendrá, porque prefiere su exigencia y no las satisfacciones relativas. Obligado a sufrir su condición, no podrá consentir en la apología de lo dado. Y a veces hasta tendrá el heroísmo  (como yo decía en las primeras páginas de este libro) de impugnarlo. Y, en este caso, el pensamiento asume todas las frustraciones, todas las miserias, y hasta las agrava, por un testimonio absoluto. Este testimonio, a sus ojos, está lejos de ser absurdo. Es el honor de lo humano. Y tal vez cree que forzará una salida. Porque este pensamiento que evoco y que no es ni la desesperación ni el estoicismo , concibe que lo dado puede metamorfosearse por milagro así como mejorarse por razón. En su gran rechazo que despierta al ser, quiere transmutar esa relación de la conciencia con la naturaleza, relación en cuya perennidad el pensamiento objetivo siempre trata de encerrarnos. La verdadera muerte, por ejemplo, ¿no se halla acaso en el "saber absoluto"? ¿Y no hay, por lo contrario, una libertad nueva, una eternidad practicable, para una mirada despierta por el rechazo a considerar como aprovechables y  "naturales "  la limitación y la muerte?
Al definir este segundo pensamiento, he resumido, creo, la búsqueda de Arthur Rimbaud. Ahora bien, bajo este enfoque, ¿quién puede considerarlo como un vencido? (...)
(Yves Bonnefoy > Rimbud por sí mismo, Monte Ávila Editores, traducción: Alberto Silva Estrada) 
* Me he permitido la libertad de hacer un pequeño cambio.
 (...) Digo que es preciso ser vidente, ¡hacerse vidente! (...) (Arthur Rimbaud)
(...) ¡Yo! ¡Yo que me he llamado mago o ángel, dispensado de toda moral, he sido devuelto al suelo con una tarea que buscar y la realidad rugosa para estrecharla! ¡Campesino! (...)
(Arthur Rimbaud)

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Lope de Vega > tres poemas

Soledad, t. mx/papel, 1996, mateosantamarta.
...
Potro es gallardo, pero va sin freno.
Luis de Góngora
...
A mis soledades voy,
de mis soledades vengo,
porque para andar conmigo
me bastan mis pensamientos.
No sé que tiene la aldea
que con venir de mí mismo
no puedo venir más lejos.
Ni estoy bien ni mal conmigo,
mas dice mi entendimiento
que un hombre que todo es alma
está cautivo en su cuerpo.
Entiendo lo que me basta
y solamente no entiendo
cómo se sufre a sí mismo
un ignorante soberbio.
De cuantas cosas me cansan
fácilmente me defiendo
pero no puedo guardarme
de los peligros de un necio.
Él dirá que yo lo soy,
pero con falso argumento
que humildad y necedad
no caben en un sujeto.
La diferencia conozco
porque en él y en mí contemplo
su locura en su arrogancia, 
mi humildad en mi desprecio.
O sabe naturaleza
más que supo en este tiempo,
o tantos que nacen sabios
es porque lo dicen ellos.
"Solo sé que no sé nada"
dijo un filósofo, haciendo
la cuenta con su humildad,
adonde lo más es menos.
No me precio de entendimiento
de desdichado me precio,
que los que no son dichosos
¿cómo pueden ser discretos?
No puede durar el mundo,
porque dicen, y lo creo,
que suena a vidrio quebrado 
y que ha de romperse presto.
Señales son del juicio
ver que todos le perdemos
unos por carta de más, 
otros por carta de menos.
Dijeron que antiguamente
se fue la verdad al cielo;
tal la pusieron los hombres
que desde entonces no ha vuelto.
En dos edades vivimos
los propios y los ajenos;
la de plata los extraños
y la de oro los nuestros,
¿A quién no dará cuidado,
si es español verdadero,
ver los hombres a lo antiguo
y el valor a lo moderno?
Todos andan bien vestidos,
y quéjanse de los precios,
de medio arriba, romanos,
de medio abajo, romeros.
Dijo Dios que comería
su pan el hombre primero
en el sudor de su cara
por quebrar su mandamiento,
y algunos, inobedientes 
a la vergüenza y al miedo,
con las prendas de su honor
han trocado los efetos.
Virtud y filosofía
peregrinan como ciegos;
el uno se lleva al otro,
van llorando y pidiendo.
Dos polos tiene la tierra,
universal movimiento;
la mejor vida, el favor,
la mejor sangre, el dinero.
Oigo tañer las campanas
y no me espanto, aunque puedo,
que en lugar de tantas cruces
haya tantos hombres muertos.
Mirando estoy los sepulcros,
cuyos mármoles eternos
están diciendo sin lengua
que no lo fueron sus dueños.
¡Oh, bien haya quien los hizo,
porque solamente en ellos
de los poderosos grandes 
se vengaron los pequeños!
Fea pintan a la envidia,
yo confieso que la tengo
de unos hombres que no saben
quien vive pared en medio.
Sin libros y sin papeles,
sin trastos, cuentas ni cuentos,
cuando quieren escribir 
piden prestado el tintero.
Sin ser pobres ni ser ricos
tienen chimenea y huerto;
no los despiertan cuidados,
ni pretensiones ni pleitos;
ni murmuraron del grande
ni ofendieron al pequeño;
nunca, como yo, firmaron
parabién ni pascuas dieron.
Con esta envidia que digo
y lo que paso en silencio,
a mis soledades voy, 
de mis soledades vengo.
...
Silvio a una blanca corderilla suya
de celos de un pastor tiró el cayado
con ser la más hermosa del ganado.
¡Oh, amor!, ¿qué no podrá la fuerza tuya?
Huyó quejosa, que es razón que huya
habiéndola sin culpa castigado,
lloró el pastor buscando el monte y prado
que es justo que quien debe restituya.
Hallóla una pastora en esta afrenta, 
y al fin, la trajo al dueño, aunque tirano,
de verle arrepentido enternecida.
Dióle sal el pastor, y ella contenta
la tomó de la misma injusta mano,
que un firme amor cualquier agravio olvida.
...
¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?
¿Qué interés se te sigue, Jesús mío,
que a mi puerta, cubierto de rocío
pasas las noches del invierno escuras
¡Oh, cuanto fueron mis entrañas duras,
pues no te abrí! ¡Qué extraño desvarío
si de mi ingratitud el yelo frío
secó las llagas de tus plantas puras!
¡Cuántas veces el ángel me decía:
¡Alma, asómate agora a la ventana,
verás con cuánto amor llamar porfía!
¡Y cuántas hermosura soberana:
Mañana le abriremos -respondía-,
para lo mismo responder mañana!
...
Lope de Vega



domingo, 7 de septiembre de 2014

Une saison en enfer > Una temporada en el infierno (Arthur Rimbaud)



"Jadis, si je me souviens bien, ma vie était un festin où s'ouvraient tous les coeurs, où tous les vins coulaient.
 Un soir, j'ai assis la Beauté sur mes genoux. - Et je l'ai trouvée amère. - Et je l'ai injuriée.
 Je me suis armé contre la justice.
 Je me suis enfui.Ô sorcières, ô misère, ô haine, c'est à vous que mon trésor a eté confié!
 Je parvins à faire s'évanouir dans mon esprit toute l'espérance humaine. Sur toute joie pour l'étrangler j'ai fait le bond sour de la bête féroce.
 J'ai appelé les bourreaux pour, en périssant, mordre la crosse de leurs fusils. J'ai appelé les fléaux, pour m'étouffer avec le sable, le sang. Le malheur a été mon dieu. Je me suis allongé dans la boue. Je me suis séché à l'air du crime. Et j'ai joué de bons tours à la folie.
 Et le printemps m'a apporté l'affreux rire de l'idiot.
 Or, tout dernièrement m'étant trouvé sur le point de faire le dernier couac! j'ai songé à rechercher le clef du festin ancien, où je reprendrais peut-ètre appétit.
 La cherité est cette clef. - Cette inspiratión preuve que j'ai rêvé!
 "Tu resteras hyène, etc...", se récrie le démon qui me couronna de si aimables pavots. "Gagne la mort avec tous tes appéttits, et ton égoïsme et tous les péchés capitaux."
 Ah! j'en ai trop pris:  - Mais, cher Satan, je vous en conjure, une prunelle moins irritée!  et en attendant les quelques petites lâchetés en retard, vous qui aimez dans l'ecrivain l'absence des facultés descriptives ou instructives, je vous détache ces quelques hideux feuillets de mon carnet de damné.
...
 En otro tiempo, si recuerdo bien, mi vida era un festín en el que todos los corazones se abrían, en el que todos los vinos corrían.
 Una noche, senté a la belleza en mis rodillas. - Y la encontré amarga. - Y la injurié.
 Me he armado contra la justicia.
 He huido. ¡Oh brujas, oh miseria, oh rencor, a vosotros fue confiado mi tesoro!
  He logrado  borrar de mi espíritu toda humana esperanza. Sobre toda alegría, para estrangularla, he ensayado la sorda acometida de la bestia feroz.
 He llamado a los verdugos para roer, mientras perecía, la culata de sus fusiles. He invocado las plagas para ahogarme con la arena, la sangre. La desgracia ha sido mi dios. Me he secado con el aire del crimen. Y he jugado buenas partidas con la locura.
 Y la primavera me regaló la risa horrible del idiota.
 Pero, hallándome hace poco a punto de entonar el último "gallo", se me ocurrió la idea de buscar la clave del antiguo festín, donde quizá recuperase el apetito.
 La caridad es esa llave. - Esta inspiración muestra que he soñado!
 "Seguirás siendo hiena, etc..." exclama el demonio que me coronó con tan agradables amapolas. "Gana la muerte con todos tus apetitos y tu egoísmo y todos los pecados capitales".
 Ah!, demasiado harte estoy de eso: - Pero, querido Satán, yo te conjuro: !una pupila menos irritada! Y, a la espera de algunas pequeñas infamias pendientes, para ti, que prefieres en el escritor la ausencia de facultades descriptivas o instructivas, arranco estas pocas hojas horribles de mi carnet de condenado.
 ARTHUR RIMBAUD

sábado, 9 de agosto de 2014

Poesía Mística de la India



KABIR 


¡Amigo mío! Búscale en vida.

Entiéndele mientras tu vida está aún contigo,

pues en la vida reside la entrega.




Si tus ataduras no son rotas en vida, 


¿qué esperanza de premio 

puedes encontrar en la muerte?


Es un sueño vacío
pensar que el alma obtendrá la unión con Él
sólo por haber dejado tu cuerpo.

Si le encuentras ahora, le encontrarás luego;
si no, morarás en la Ciudad de la Muerte.
Si obtienes la unión ahora, la obtendrás después.

¡Báñate en la verdad!
conoce al verdadero Guru,
ten fe en el verdadero Nombre!

Kabir dice: "Lo que en verdad ayuda 
es el espíritu de la búsqueda;
yo no soy más que un esclavo a sus pies".

(Traducción de José Ignacio Guerra Tobalina, Visión Libros)
Sri Krishna

MIRA BAI ( poeta mística de la India)
...
Mira Bai, una princesa india, nació a finales del siglo XV y dedicó su vida a amar al Dios Krishna a quien dedicó su poesía. La casaron a los doce años pero ella sólo amó a Krishna Como la familia de su esposo no estaba de acuerdo con su comportamiento, intentó asesinarla varias veces. Ella sobrevivió milagrosamente a una culebra venenosa, una bebida envenenada y un intento de ahogarla. Se dice que al final de su vida, se fundió con el dios Krishna. Sólo quedó de ella su sari sobre la estatua del dios.
...
Ven a mi casa, Señor del universo:
la agonía de la separación me consume.
Ven y sacia este fuego interno.
Toda la noche voy errando con mis desdichas:
el sueño y el hambre me han olvidado.
Solo esta alma pecadora sobrevive.
Trae la primavera a este apenado corazón.
(Mira Bai) (Visión Libros; versión de José Ignacio Guerra Tobalina.)


GURU NANAK (1469- -1539)
Nació en Talwandi, cerca de Lahore.
Aún hoy son famosos los episodios en que, aún un niño, Nanak aparece como maestro de sus maestros, tanto árabes como hindúes.
...
"Desde el granero de la compasión
busca el conocimiento como alimento;
que el latido de tu corazón
sea como la llamada de la caracola a las simas marinas.

Los caminos del Señor se esconden en tu corazón.
Él es el Maestro del destino, sin principio ni fin"
...
Guru Nanak ( Visión Libros > Poesía Mística de la India; versión de Jose Ignacio Guerra Tobalina)



Adriana Alba dijo...




Bellísimo!


Un beso y regalo para mi amigo del alma:


¡No vayas al jardín de las flores!
¡Oh amigo, no vayas allí!
¡En tu cuerpo está el jardín de las flores!
Siéntate entre los mil pétalos del Loto, y allá contemplarás la Belleza Infinita.



Kabir

miércoles, 23 de julio de 2014

Luis Cernuda > A un poeta muerto


A UN POETA MUERTO


(F.G.L.)
Así como en la roca nunca vemos La clara flor abrirse, 
Entre un pueblo hosco y duro 
No brilla hermosamente 
El fresco y alto ornato de la vida. 
Por esto te mataron, porque eras 
Verdor en nuestra tierra árida 
Y azul en nuestro oscuro aire.
Leve es la parte de la vida 

Que como dioses rescatan los poetas. 
El odio y destrucción perduran siempre 
Sordamente en la entraña 
Toda hiel sempiterna del español terrible, 
Que acecha lo cimero 
Con su piedra en la mano.
Triste sino nacer 

Con algún don ilustre 
Aquí, donde los hombres 
En su miseria sólo saben 
El insulto, la mofa, el recelo profundo 
Ante aquel que ilumina las palabras opacas 
Por el oculto fuego originario.
La sal de nuestro mundo eras, 

Vivo estabas como un rayo de sol, 
Y ya es tan sólo tu recuerdo 
Quien yerra y pasa, acariciando 
El muro de los cuerpos 
Con el dejo de las adormideras 
Que nuestros predecesores ingirieron 
A orillas del olvido.
Si tu ángel acude a la memoria, 

Sombras son estos hombres 
Que aún palpitan tras las malezas de la tierra; 
La muerte se diría 
Más viva que la vida 
Porque tú estás con ella, 
Pasado el arco de tu vasto imperio, 
Poblándola de pájaros y hojas 
Con tu gracia y tu juventud incomparables.
Aquí la primavera luce ahora. 

Mira los radiantes mancebos 
Que vivo tanto amaste 
Efímeros pasar junto al fulgor del mar. 
Desnudos cuerpos bellos que se llevan 
Tras de sí los deseos 
Con su exquisita forma, y sólo encierran 
Amargo zumo, que no alberga su espíritu 
Un destello de amor ni de alto pensamiento.
Igual todo prosigue, 

Como entonces, tan mágico, 
Que parece imposible 
La sombra en que has caído. 
Mas un inmenso afán oculto advierte 
Que su ignoto aguijón tan sólo puede 
Aplacarse en nosotros con la muerte, 
Como el afán del agua, 
A quien no basta esculpirse en las olas, 
Sino perderse anónima 
En los limbos del mar.
Pero antes no sabías 

La realidad más honda de este mundo: 
El odio, el triste odio de los hombres, 
Que en ti señalar quiso 
Por el acero horrible su victoria, 
Con tu angustia postrera 
Bajo la luz tranquila de Granada, 
Distante entre cipreses y laureles, 
Y entre tus propias gentes 
Y por las mismas manos 
Que un día servilmente te halagaran.
Para el poeta la muerte es la victoria; 

Un viento demoníaco le impulsa por la vida, 
Y si una fuerza ciega 
Sin comprensión de amor 
Transforma por un crimen 
A ti, cantor, en héroe, 
Contempla en cambio, hermano, 
Cómo entre la tristeza y el desdén 
Un poder más magnánimo permite a tus amigos 
En un rincón pudrirse libremente.
Tenga tu sombra paz, 

Busque otros valles, 
Un río donde del viento 
Se lleve los sonidos entre juncos 
Y lirios y el encanto 
Tan viejo de las aguas elocuentes, 
En donde el eco como la gloria humana ruede, 
Como ella de remoto, 
Ajeno como ella y tan estéril.
Halle tu gran afán enajenado 

El puro amor de un dios adolescente 
Entre el verdor de las rosas eternas; 
Porque este ansia divina, perdida aquí en la tierra, 
Tras de tanto dolor y dejamiento, 
Con su propia grandeza nos advierte 
De alguna mente creadora inmensa, 
Que concibe al poeta cual lengua de su gloria 
Y luego le consuela a través de la muerte.

sábado, 12 de julio de 2014

Poesía Palestina



RACHID HUSAYN - Poeta palestino

Nació en 1936 en un pueblo cerca de Haifa Masmas. Trabajó en la enseñanza hasta que fue expulsado por el estado de Israel. Redactor jefe del periódico Al Fayyer hasta que fue prohibido por Israel.

Pasó varios años en las cárceles del estado de Israel.
...
A una nube

Yo soy la tierra
soy la tierra, no me prives de lluvia
soy todo lo que queda de ella,
si plantas árboles en mi frente
o conviertes en un huerto mis versos
de cereales y rosas.

Para conocerme
dame la lluvia.
Yo soy, nube de mi vida, los montes de Galilea
mi pecho es Haifa
y Yaffa mi frente.

No digas.....imposible!
¿Es que no escuchas los pasos de mi niño,
que se acerca a los umbrales de tu alma?
¿Qué no ves las venas de mi frente
empeñadas en tocar tus labios?
Esperándote, mis poemas se tornaron polvo
se volvieron un campo
se tornaron trigo
y crecieron árboles
Soy todo lo que queda de nuestra tierra
Así que dame...
dame la lluvia.
...
Del libro CON PALESTINA, editado en el año 2003 por la Asociación Solidaridad con el pueblo palestino de Palencia en colaboración con el Ayuntamiento de dicha ciudad.
El libro recoge poemas de doce poetas palestinos acompañados de ilustraciones de doce artistas.

...

Fadwa Tuqan - poeta palestina.

La "gran dama" de las letras palestinas, está considerada una de las mejores poetas árabes contemporáneas. Hermana del también poeta Ibrahim Tuqan nació en Nablus en 1917.

Empezó a escribir en la forma tradicional, pero fue una de las pioneras en el uso del verso libre en la poesía árabe. Compartió su trabajo entre la exploración femenina del amor y la protesta social.
A partir de 1967 empezó a escribir poemas patrióticos. Su autobiografía "Un viaje montañoso", publicada en 1985, fue traducida al ingles en 1990.
...
MI CIUDAD ESTÁ TRISTE
el día en que conocimos la muerte y
la traición
se hizo atrás la marea,
las ventanas del cielo se cerraron,
y la ciudad contuvo sus alientos.

El día del repliegue de las olas,
el día en que la pasión abominable se
destapó el rostro
se redujo a cenizas la esperanza
y se asfixió mi triste ciudad 
al tragarse la pena.

Sin ecos y sin rastros
los niños, las canciones, se perdieron.
Desnuda, con los pies ensangrentados,
la tristeza se arrastra por mi ciudad.
Un silencio plantado como monte,
oscuro como noche.
Un terrible silencio que transporta 
el peso de la muerte y la derrota.

¡Ay, mi triste ciudad enmudecida!
¿Pueden así quemarse los frutos y las 
mieses, en tiempo de cosecha?
¡Doloroso final del recorrido!

...

SÓLO QUIERO ESTAR EN SU SENO

Sólo quiero estar en su seno
Sólo quiero morir en mi tierra,
Que me entierren en ella,
Fundirme y desvanecerme en su fertilidad
Para resucitar siendo hierba en mi tierra,
Resucitar siendo flor
Que deshoje un niño crecido
En mi país.
Sólo quiero estar en el seno de mi patria
Siendo tierra
Hierba
O flor.
... 
Me basta con morir encima de ella,
con enterrarme en ella,
bajo su tierra fértil disolverme, acabar
y brotar hecha hierba de su suelo
hecha flor, con la que juegue
la mano de algún niño nacido en mi país.
Me basta con seguir 
en el regazo de mi tierra.
Polvo,
azahar,
y hierba.
...
Del libro CON PALESTINA, editado en el año 2003 por la Asociación Solidaridad con el pueblo palestino de Palencia en colaboración con el Ayuntamiento de dicha ciudad.
El libro recoge poemas de doce poetas palestinos acompañados de ilustraciones de doce artistas.

...

Pasajeros entre palabras fugaces

(Mahmud Darwish (1914-2008)



Pasajeros entre palabras fugaces:

cargad con vuestros nombres y marchaos,
quitad vuestras horas de nuestro tiempo y marchaos,
tomad lo que queráis del azul de mar
y de la arena del recuerdo,
tomad todas las fotos que queráis para saber
lo que nunca sabréis:
cómo las piedras de nuestra tierra
construyen el techo del cielo.

Pasajeros entre palabras fugaces:
vosotros tenéis espadas, nosotros sangre,
vosotros tenéis acero y fuego, nosotros carne,
vosotros tenéis otro tanque, nosotros piedras,
vosotros tenéis gases lacrimógenos, nosotros lluvia,
pero el cielo y el aire
son los mismos para todos.
Tomad una porción de nuestra sangre y marchaos,
entrad a la fiesta, cenad, bailad...
luego marchaos
para que nosotros cuidemos las rosas de los mártires
y vivamos como queramos.

Pasajeros entre palabras fugaces:
como polvo amargo, pasad por donde queráis, pero
no paséis entre nosotros cual insectos voladores
porque hemos recogido la cosecha de nuestra tierra.
Tenemos trigo que sembramos y regamos con el rocío de nuestros cuerpos
y tenemos, aquí, lo que no os gusta:
piedras y pudor.
Llevad el pasado, si queréis, al mercado de antigüedades
y devolved el esqueleto a la abubilla
en un plato de porcelana.
Tenemos lo que no os gusta: el futuro
y lo que sembramos en nuestra tierra.

Pasajeros entre palabras fugaces:
amontonad vuestras fantasías en una fosa abandonada y marchaos,
devolded las manecillas del tiempo a la ley del becerro de oro
o al horario musical del revólver
porque aquí tenemos lo que no os gusta. Marchaos.
Y tenemos lo que no os pertenece:
una patria y un pueblo desangrándose,
un país útil para el olvido y para el recuerdo.

Pasajeros entre palabras fugaces:
es hora de que os marchéis.
Asentaos donde queráis, pero no entre nosotros.
Es hora de que os marchéis
a morir donde queráis, pero no entre nosotros
porque tenemos trabajo en nuestra tierra
y aquí tenemos el pasado,
la voz inicial de la vida,
y tenemos el presente y el futuro,
aquí tenemos esta vida y la otra.
Marchaos de nuestra tierra,
de nuestro suelo, de nuestro mar,
de nuestro trigo, de nuestra sal, de nuestras heridas, 
de todo... marchaos
de los recuerdos de la memoria,
Pasajeros entre palabras fugaces.

(Del muro de Silvia Cuevas-Morales)
...
Rafeef Ziadah. Poeta Palestina

Escribí este poema cuando estábamos haciendo 
una acción directa en mi Universidad. (…) 
Estaba sentada en el suelo, cuando ese mamarracho 
vino y me dio una patada en la tripa diciendo: 
“Merecerías que te violasen antes de tener hijos terroristas”. 
Entonces no dije nada, sino que escribí este poema
para ese señorito”:
¡Permíteme que hable en mi legua árabe
antes de que también ocupen mi lengua!
¡Permíteme que hable en mi legua materna
antes de que también colonicen su memoria!
Soy una mujer árabe de color,
y venimos de todas las tonalidades de la ira.
Todo lo que mi abuelo quería era
despertarse al alba y ver a mi abuela rezar de rodillas,
en una aldea escondida entra Yaffa y Haifa.
Mi madre nació bajo un olivo,
en una tierra que, como dicen, ya no es mía.
Pero yo atravesaré sus barreras, sus puestos de control,
sus malditos muros de apartheid, y retornaré a mi patria.
Soy una mujer árabe de color, y venimos de todas las tonalidades de la ira.
Tú has oído ayer gritar a mi hermana
al dar a luz en uno de sus puestos de control,
con soldados israelíes buscando entre sus piernas
a su próxima amenaza demográfica,
su hijita llamada Yanín
Tú has oído gritar a Amni Mona
tras los barrotes de su prisión mientras gaseaban su celda:
“Estamos volviendo a Palestina!”.
Soy una mujer árabe de color, y venimos de todas las tonalidades de la ira.
Pero tu me dices que este útero que hay en mi interior
sólo te traerá tu próximo terrorista,
usando barba y blandiendo una pistola, con turbante, y negro como la arena.
Tú me dices que mando a mis hijos a morir,
Pero son vuestros helicópteros y F-16 los que están en nuestro cielo.
¡Vamos a hablar sobre el asunto del terrorismo un segundo!
¿No fue la CIA la que mató a Allende y Lumumba
y quien primero adiestró a Osama?
No fueron mis abuelos quienes corrían como payasos,
con capas y capuchas blancas en la cabeza, linchando a los negros.
Soy una mujer árabe de color, y venimos de todas las tonalidades de la ira.
“¿Quién es esa mujer morena gritando en la manifestación?”.
¡Perdón! ¿Es que yo no debería gritar?
He olvidado ser tu siempre orientalista sueño, genio en una botella,
bailarina del vientre, joven de harén, mujer árabe de voz suave
que dice: Sí, señor, no señor.
¡Gracias por los sándwiches de manteca de cacahuete
que deja caer sobre nosotros tu dueño de los F-16!
Sí, mis libertadores están aquí para matar a mis hijos,
y llamarles “daños colaterales”.
Soy una mujer árabe de color, y venimos de todas las tonalidades de la ira.
¡Así que déjame decirte que este útero que hay en mi interior
sólo os traerá un próximo rebelde.
Tendrá una piedra en una mano y una bandera palestina en la otra.
Soy una mujer árabe de color.
¡Cuidado¡¡Cuidado con mi ira…!
(http://www.universalsubtitles.org/es/videos/W20kz7C8G9dU/en/231466/; trad. de C. Mª
Thomas).
...
...
Adriana Alba:

Bellísimo lo que has compartido.


Un inmenso abrazo y un regalo:



LLENÉ UNA COPA CON MIS PALABRAS



(De cualquier poeta a cualquier lector)





Llené una copa con mis palabras,



las destilé, las hice fermentar, las dejé envejecer



y las escancié generosamente



en las bocas de quienes las deseaban para expresarse.



Y dijeron amor y la mejor broma,



y el deseo se tornó en palabras



que salían de gargantas de oro, de gargantas de plata,



en las que tarareaban las palabras



y hacían albórbolas en las bodas de nuestras aldeas...



Llené una copa con mis palabras,



las destilé, las hice fermentar, las dejé envejecer



y las escancié generosamente



en las bocas de quienes las deseaban para expresarse.



Y dijeron odio y la broma más amarga,



y la puñalada se tornó palabra



que salía de gargantas de cobre, de gargantas de plomo.



En ellas se carcajeaban las palabras, ladraban,



y ladraban las prostitutas en los arrabales de la ciudad.



Este es nuestro vino: nuestras palabras destiladas



para que peregrinen por nuestras entrañas,



para que las sintamos bullir en nuestra sangre,



para que nos aterren las visiones.



Escanciamos las palabras con cicatería



a quienes nos aman y a quienes nos odian



y les sueltan, como el vino,



el corazón y la lengua.



Os mantenemos ocupados,



al menos durante una noche,



con nuestras entrañas, nuestra sangre y nuestras visiones.



Yabra Ibrahim Yabra (1926-1994)




Del poemario Tammuz fi l madina (Adonis en la ciudad). Beirut, 1959.

13 de julio de 2014, 3:24

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