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lunes, 9 de septiembre de 2013

Sublevación- Antonio Gamoneda

De la serie "Memoria de los tiempos oscuros" (Obra en proceso de elaboración, detalle)
SUBLEVACIÓN
Antonio Gamoneda
....

Juro que la belleza
no proporciona dulces
sueños, sino el insomnio
purísimo del hielo,
la dura, indeclinable
materia del relámpago.
Hay que ser muy hombre para
soportar la belleza:
¿quién, invertido, separa,
hace tumbas distintas
para el pan común y la
música extremada?
Ay de los fugitivos,
de los que tienen miedo
de sus propias entrañas.
Si una vez el silencio
les hablase, ¿sabrían
respirar la angustiosa
bruma de los espíritus?
¿Cantarían su propia
conversión al espectro?
Y aquellos otros, estos
miserables amados,
justificados por el dolor:
advertid que tan sólo
a los perros conviene
crecimiento de alarido.
Algo más puro aún
que el amor, debe
aquí ser cantado;
en cales vivas, en
materias atormentadas,
algo reclama curvas
de armonía. No es
la muerte. Este orden
invisible
es
la libertad.
La belleza no es
un lugar donde van
a parar los cobardes.
Toda belleza es
un derecho común
de los más hombres. La
evasión no concede
libertad. Sólo tiene
libertad quien la gana.
Solicito
una sublevación
de paz, una tormenta
inmóvil. Quiero, pido
que la belleza sea
fuerza y pan, alimento
y residencia del dolor.
Un mismo canto pide
la justicia y la
belleza.
Sea la luz
un acto humano.
Se puede
morir
por esta


libertad.
....
Del libro "Sublevación inmóvil", 1960) 

lunes, 2 de septiembre de 2013

Luis Cernuda -Si el hombre pudiera decir.



LUIS CERNUDA

SI EL HOMBRE PUDIERA DECIR

Si el hombre pudiera decir lo que ama, 
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo 
como una nube en la luz; 
si como muros que se derrumban, 
para saludar la verdad erguida en medio, 
pudiera derrumbar su cuerpo, 
dejando sólo la verdad de su amor, 
la verdad de sí mismo, 
que no se llama gloria, fortuna o ambición, 
sino amor o deseo, 
yo sería aquel que imaginaba; 
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos 
proclama ante los hombres la verdad ignorada, 
la verdad de su amor verdadero. 


Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien 
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío; 
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina 
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera, 
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu 
como leños perdidos que el mar anega o levanta 
libremente, con la libertad del amor, 
la única libertad que me exalta, 
la única libertad por que muero. 



Tú justificas mi existencia: 
si no te conozco, no he vivido; 
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.
(13-4-1931)


Blogger Adriana Alba dijo...
Es uno de mis favoritos el que nos dejaste.

Te dejo otro dedicado al poeta, por Olga Orozco, si no la has leído, te lo sugiero.

Besos.
LA REALIDAD Y EL DESEO
Olga Orozco
A Luis Cernuda


La realidad, sí, la realidad,
ese relámpago de lo invisible
que revela en nosotros la soledad de Dios.
Es este cielo que huye.
Es este territorio engalanado por las burbujas de la muerte.
Es esta larga mesa a la deriva
donde los comensales persisten ataviados por el prestigio de no estar.
A cada cual su copa
para medir el vino que se acaba donde empieza la sed.
A cada cual su plato
para encerrar el hambre que se extingue sin saciarse jamás.
Y cada dos la división del pan:
el milagro al revés, la comunión tan sólo en lo imposible.
Y en medio del amor,
entre uno y otro cuerpo la caída,
algo que se asemeja al latido sombrío de unas alas que vuelven desde la eternidad,
al pulso del adiós debajo de la tierra.
La realidad, sí, la realidad:
un sello de clausura sobre todas las puertas del deseo.

Olga Orozco, Eclipses y Fulgores



viernes, 30 de agosto de 2013

La canción de la Tierra- Gustav Mahler. Brigitte Fassbaender: "Der Abschied" (Das Lied von der Erde).


Brigitte Fassbaender: "Der Abschied" (Das Lied von der Erde) by Mahler

El adiós
(Según Mong-Kao-Yen y Wang-Wei)

El sol desaparece tras las montañas,
en cada valle cae la tarde
con sus sombras llenas de frescor.
¡Oh mirad! Como un barco de plata
flota la luna en el mar azul del cielo.
¡Siento el soplo de una sutil brisa
detrás de los pinos sombríos!

El arroyo canta armonioso 
en la oscuridad.
En el crepúsculo las flores palidecen.
La tierra respira el silencio y el sueño.
Todos los deseos aspiran al sueño,
los hombres cansados vuelven a casa,
para volver a aprender 
en la felicidad y juventud olvidadas.
Los pájaros se acurrucan en las ramas.
El mundo se duerme

Sopla viento a la sombra de los pinos.
Estoy aquí a la espera de mis amigos;
les espero para un último adiós.
Deseo gozar a tu lado, amigo,
de la belleza de esta tarde. 
¿Dónde estás? 
¡Me dejas tanto tiempo solo!
Vago de una parte a otra con mi laúd,
por los caminos plenos 
de tierna hierba. ¡Oh belleza!
¡Oh mundo ebrio 
de eterno amor y vida!

Bajó del caballo 
y le dio la copa del adiós. 
Le preguntó adónde iba 
y por qué había de ser así.
Habló, tenía la voz velada:
Amigo mío, en esta tierra,
¡la suerte no me fue favorable!
¿Adónde voy? 
Vago por los montes.
Mi corazón solitario busca la paz.
¡Vuelvo hacia mi patria, mi morada!
No habrá más horizontes lejanos.
Mi corazón tranquilo espera su hora.
¡De nuevo la tierra amada 
florece y reverdece
por todas partes en primavera,
¡Por todas partes y eternamente
brillan luces azules en el horizonte!
Eternamente... eternamente...
http://www.kareol.es/obras/cancionesmahler/tierra/texto.htm Canción de la Tierra

domingo, 25 de agosto de 2013

Luis Cernuda- Un español habla de su tierra.


Las playas, parameras
al rubio sol durmiendo,
los oteros, las vegas
en paz, a solas, lejos;

los castillos, ermitas, 
cortijos y conventos,
la vida con la historia,
tan dulces al recuerdo,

ellos, los vencedores
caines sempiternos,
de todo me arrancaron.
Me dejan el destierro.

Una mano divina
tu tierra alzó en mi cuerpo
y allí la voz dispuso
que hablase tu silencio.

Contigo solo estaba,
en ti sola creyendo;
pensar tu nombre ahora
envenena mis sueños.

Amargos son los días
de la vida, viviendo
sólo una larga espera
a fuerza de recuerdos.

Un día, tú ya libre
de la mentira de ellos,
me buscarás. Entonces
¿Qué ha de decir un muerto?






 Blogger Adriana Alba dijo...
Cuánta pasión en los versos de Cernuda, escribía desde la entrañas...me encantó Mateo.

Besos y regalo
Contigo


¿Mi tierra?

Mi tierra eres tú.



¿Mi gente? 

Mi gente eres tú.



El destierro y la muerte 

para mi están adonde 

no estés tú.


¿Y mi vida? 

Dime, mi vida, 

¿qué es, si no eres tú?


L. Cernuda

28 de agosto de 2013 19:

miércoles, 7 de agosto de 2013

El albatros ( L'albatros)- Charles Baudelaire (Les fleurs du mal- Las flores del mal)

El albatros

Por distraerse, a veces, suelen los marineros
Dar caza a los albatros, grandes aves del mar,
Que siguen, indolentes compañeros de viaje,
Al navío surcando los amargos abismos.

Apenas los arrojan sobre las tablas húmedas,
Estos reyes celestes, torpes y avergonzados,
Dejan penosamente arrastrando las alas,
Sus grandes alas blancas semejantes a remos.

Este alado viajero, ¡qué inútil y qué débil!
Él, otrora tan bello, ¡qué feo y qué grotesco!
¡Éste quema su pico, sádico, con la pipa,
Aquél, mima cojeando al planeador inválido!

El Poeta es igual a este señor del nublo,
Que habita la tormenta y ríe del ballestero.
Exiliado en la tierra, sufriendo el griterío,
Sus alas de gigante le impiden caminar.
http://www.amediavoz.com/baudelaire.htm#2. EL ALBATROS

Souvent, pour s'amuser, les hommes d'équipage
Prennent des albatros, vastes oiseaux des mers,
Qui suivent, indolents compagnons de voyage,
Le navire glissant sur les gouffres amers.



A peine les ont-ils déposés sur les planches,
Que ces rois de l'azur, maladroits et honteux,
Laissent piteusement leurs grandes ailes blanches
Comme des avirons traîner à côté d'eux.

Ce voyageur ailé, comme il est gauche et veule !
Lui, naguère si beau, qu'il est comique et laid !
L'un agace son bec avec un brûle-gueule,
L'autre mime, en boitant, l'infirme qui volait !

Le Poète est semblable au prince des nuées
Qui hante la tempête et se rit de l'archer ;
Exilé sur le sol au milieu des huées,
Ses ailes de géant l'empêchent de marcher.


Charles Baudelaire - L'Albatros - Les Fleurs du mal

http://youtu.be/1jNBTrHPVN4
                                             

Isla Albatros, Tasmania

La música es de Albinoni, Concierto para Trompeta Op 9 No 2

domingo, 21 de julio de 2013

Rainer María Rilke- TRILOGÍA ESPAÑOLA I, II, III, y El ángel.


TRILOGÍA ESPAÑOLA 
I

De esa nube, mira, que 
violenta
a la estrella oculta, que justo ahora fue -(y de mí),
de esa serranía, al fondo, noche ahora,
vientos nocturnos tiene por un tiempo -(y de mí);
de ese río en lo profundo del valle, que prende
el destello de un claro de cielo desgarrado (y de mí),
de mí y de todo eso hacer una sola
y única cosa, Señor: de mí y del sentimiento
con que el rebaño, encerrado en el aprisco,
recibe con la exhalación de su aliento el grande,
el oscuro no-ser-ya más de este mundo -, de mí y de aquella
luz en la tétrica oscuridad de muchas casas, Señor:
hacer una cosa; de los que duermen,
de los viejos, extraños, en el hospicio,
que tosen importantes en las camas;
de los niños adormilados en pechos tan extraños,
de tantos seres imprecisos, y siempre de mí,
de nada más que de mí, y de lo que no conozco,
hacer la cosa, Señor, Señor, Señor, la cosa
que, cósmico-terrenal como un meteoro,
reúne rauda en su gravitación sólo la suma
del vuelo: no sopesando sino la llegada.

II

Por qué uno ha de andar así, y cargar
con tantas cosas extrañas, como quizá el portador
que de puesto en puesto levanta el cesto ajeno
de la compra más y más repleto, y va detrás agobiado,
y no puede decir: Señor, ¿para qué el banquete?

Por qué uno ha de estar aquí, como el pastor,
expuesto a la desmesura del influjo,
implicado en este espacio lleno de suceso,
como si su destino estuviese apoyado
a un árbol del paisaje, sin otra actuación.

Y sin embargo, en su exorbitante mirada,
no tiene el callado alivio del rebaño. No tiene
sino mundo. Tiene mundo tan pronto alza los ojos,
mundo en cada inclinación. Lo que a otros gusta,
a él, inhospitable como música y a ciegas,
le penetra en la sangre y transitoriamente se transforma.

Entonces se yergue durante la noche y la llamada
de un pájaro afuera la tiene ya en su existencia,
y se tiende osado porque recoge en el rostro
todas las estrellas, grave -,ay, no como uno
que prepara esa noche para la amada
y la mima con los sentidos cielos.

III

Ojalá que al volver, en soledad, a la aglomeración
de las ciudades y al ovillo enredado de ruidos
y tráfago confuso de vehículos,
ojalá que, por encima del espeso bullicio,
esté conmigo el recuerdo del cielo y el borde terroso
de la montaña, en el horizonte, por donde el rebaño
torna a la majada. Pétreo me sea el ánimo,
y que la obra diaria del pastor me parezca hacedera,
cómo camina soberbio y curtido, y como, con piedra bien calculada
de su honda va ribeteando el rebaño, allí donde quiera
que se desfleque, lento el paso, pensativo el cuerpo,
pero magnífico cuando se para, aún le sería permitido a un dios
revestirse en secreto de su figura, y no sería por eso menos.
Alternando se detiene y se rezaga, igual que el día mismo,
y las sombras de las nubes le atraviesan,
como si morosamente el espacio
pensase pensamientos por él.

¡Sea él quien fuere para vosotros! Como la luz parpadeante
en la noche detrás de la pantalla, así me situo yo dentro en él.
Un destello se apacigua. La muerte
hallaría su sitio más puro.

Ésta trilogía fue compuesta en Ronda, España, y también el poema que trascribimos a continuación. Los tres ,y el anteriormente recogido en una entrada anterior y que vuelvo a incluir, están en  traducción de Jaime Ferreiro Alemparte recogidos en un magnífica Antología por la Editorial Espasa en su emblemática colección Austral, que recomiendo a los que quieran leer a Rilke en castellano. Ronda fue uno de los lugares que marcaron profundamente a Rilke.

Al Ángel

Fuerte, tranquilo candelabro puesto
en el límite: arriba la noche se hace exacta.
Nosotros nos disipamos en la no iluminada
vacilación junto a tu pedestal.

Lo nuestro es:  ignorar la salida
de nuestro interno y erróneo dominio,
tú te muestras sobre nuestros obstáculos
y los enciendes como una elevada  montaña.

Tu gozo sobrepasa nuestro reino,
y apenas captamos su sedimento;
cual la pura noche equinoccial de primavera
estás separando entre día y día.

¿Quién sería capaz de infundirte algo
de la mezca que secretamente nos enturbia?
tú tienes la majestad de todas las grandezas
y nosotros estamos entrenados solamente en lo más pequeño.

Cuando lloramos somos sólo conmovedores,
al contemplar estamos a lo sumo despiertos,
nuestra sonrisa no llega a ser más seductora, 
y aun cuando seduzca, ¿quién va trás ella?

Sea quien fuere. Ángel, ¿me quejaré yo, me quejaré yo?
Pero,  ¿cómo sería entonces la queja mía?
¡Ay, yo grito y golpeo con dos palos.
y no siento el eco de ser escuchado!

El que yo hiciera ruido no sería en ti más perceptible,
si tú no me sintieras porque soy,
¡Alumbra, alumbra! Hazme más contemplado
en las estrellas. Pues me desvanezco.



domingo, 14 de julio de 2013

Luis Cernuda-- La realidad y el deseo-Los placeres prohibidos-Si el hombre pudiera decir.

De la serie Memoria de los tiempo oscuros, técnica mix-papel, 2013.

SI EL HOMBRE PUDIERA DECIR

Si el hombre pudiera decir lo que ama, 
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo 
como una nube en la luz; 
si como muros que se derrumban, 
para saludar la verdad erguida en medio, 
pudiera derrumbar su cuerpo, 
dejando sólo la verdad de su amor, 
la verdad de sí mismo, 
que no se llama gloria, fortuna o ambición, 
sino amor o deseo, 
yo sería aquel que imaginaba; 
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos 
proclama ante los hombres la verdad ignorada, 
la verdad de su amor verdadero. 


Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien 

cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío; 

alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina 

por quien el día y la noche son para mí lo que quiera, 
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu 
como leños perdidos que el mar anega o levanta 
libremente, con la libertad del amor, 
la única libertad que me exalta, 
la única libertad por que muero. 



Tú justificas mi existencia: 

si no te conozco, no he vivido; 

si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.






sábado, 6 de julio de 2013

Antonio Machado- Proverbios y cantares, (Selección) Iª entrada.

                               Los días de la avaricia, técnicas mixtas-tela, 146x114, 2012, (detalle)
          
PROVERBIOS Y CANTARES

I
Nunca perseguí la gloria
ni dejar en la memoria de
 los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles 
como pompas de jabón.
Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse.

II
¿Para qué llamar caminos
a los surcos del azar?...
Todo el que camina anda,
como Jesús, sobre el mar.

IV
Nuestras horas son minutos
cuando esperamos saber,
y siglos cuando sabemos 
lo que se puede aprender.

IX
El hombre, a quién el hambre de la rapiña acucia,
de ingénita malicia y natural astucia
formó la inteligencia y acaparó la tierra.
¡Y aún la verdad proclama! ¡Supremo ardid de guerra!

X
La envidia de la virtud
hizo a Caín criminal.
¡Gloria a Caín! Hoy el vicio
es lo que se envidia más.