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miércoles, 26 de octubre de 2011

Elena Conchello > Sueño XXXII



DOMINGO 23 DE OCTUBRE DE 2011 


Sueño XXXII

"No estoy aquí porque quiera darte lecciones, sino por otros motivos, porque también yo estoy aprendiendo, con dificultad. Pero ya son demasiados los que están cansados. Mi alegría es áspera y eficaz y no se complace en sí misma, es revolucionaria.
Todas las personas podrían tener esa alegría pero están demasiado ocupadas en ser corderos de Dioses
"

Clarice Lispector, del libro "Aprendizaje o el libro de los placeres".

Mi mano es más pequeña, más delicada
es una herramienta lenta ante el hombre y la escritura.
Estoy dentro, es constante.
Sácame de esta concentración que muerde.

-Qué bien lo haces,
llega El fin…
no podré seguir escribiendo
lo dejo todo en tus manos.

-Yo lo hago por ti.
Sólo dime, ¿dónde?
¿en las máscaras?
¿en mis heridas?

-Soy una respuesta:
darnos con la condición de no olvidar humanizarnos.

-Te aprieto.

-Así no conseguirás que me vaya.

-Afuera llueve,
déjame al menos la huída y mezclaré mi yo, con tus otros yo,
crearé otra lluvia con la cual jamás limpiarnos.

-¿Y yo?

-Estás por encima de ti.
Tú me enseñas acarreando tus viejas batallas.

-Sabiduría. ¿Duele?

-Puede, y a veces, es cruel.

-Difícil, se habla y se dice lo contario,
nos perdemos y buscamos infatigablemente
aunque el hombre se mienta.
Yo reconozco límites imposibles
en las fronteras de nuestra libertad.

-No te asustes.

-No me asusto, te sostengo,
pero intento entender de otra forma,
transcribirnos y escuchar.

Tardaré una vida en enlazar los elementos y oponerlos
tardaré en probarte con otra ambición que no sea volar.


Elena Conchello.

jueves, 13 de octubre de 2011

Van Gogh -Cartas a Theo (2)



/…/Y yo también, al final de la carrera, estaré equivocado. Que sea. Me encontraré entonces con que no sólo las Bellas Artes, sino también todo lo demás no eran más que sueños, que uno mismo no era nada. /…/

/…/Si eres lo bastante bueno para ponernos a Gauguin y a mí, y hasta instalarnos así, te digo solamente esto: que si no aprovechamos esta ocasión para librarnos de los posaderos, arrojamos al agua todo tu dinero y nuestra posibilidad de resistir el asedio de la miseria…/…/

/…/La naturaleza, el buen tiempo de aquí, ésta es la ventaja del sur. Pero yo creo que Gauguin jamás renunciará a la batalla parisina, lo ha tomado muy a pecho y cree más que yo en un éxito. /.../

/.../ En la esperanza de  vivir en un taller nuestro con G. quisiera hacer una decoración para el taller. Nada más que grandes girasoles. /.../

/.../He recibido una carta de Gauguin , que dice que ha estado enfermo en cama durante 15 días. Que está sin dinero, porque ha tenido que pagar deudas ineludibles. Que desea saber si le has vendido algo; pero que no se atreve a escribirte por  temor de molestarte. Que está de tal modo necesitado de ganar un poco de dinero, que está resuelto a rebajar aún el precio de los cuadros/.../

/.../ Tengo un montón de ideas para nuevas telas. He vuelto a ver hoy esa misma barca carbonera con los obreros que la descargan, de la cual ya te he hablado, en el mismo lugar de las barcas areneras de las cuales te he enviado un dibujo. Sería un motivo notable. Solamente que yo comienzo a buscar, cada vez más, una técnica simple, que tal vez no sea impresionista. Quisiera pintar de manera que, en rigor, todo el que tuviera ojos, pudiera ver claro/.../

/.../¡ Qué lástima que la pintura cueste tan cara!...Esta semana, tenía menos impedimentos que las otras; así pues, me he dejado ir, hubiera gastado el billete de cien en una sola semana, pero al cabo de ella tendría mis cuatro cuadros, y hasta si agrego el precio de todo el color que he usado, la semana no habría fracasado. Me he levantado muy temprano todos los días, he comido y cenado bien;  he podido trabajar asiduamente sin  sentirme desfallecer/.../

/.../ La pintura, tal como hoy aparece, promete volverse más sutil –más música y menos escultura-  promete, en fin,  el color. Con tal que mantenga esta promesa.../.../

/.../ He tratado de expresar con el rojo y el verde las terribles pasiones humanas/.../

/.../ Gauguin también ha terminado casi su Café nocturno. Es muy interesante como amigo; tengo que decirte que sabe cocinar perfectamente; creo que aprenderé de él, es muy cómodo. Nos arreglamos muy bien para hacer los marcos con simples varillas claveteadas sobre el bastidor y pintadas/.../


                                           Una aportación de Nora Modi
yo tra más:


VINCENT VAN GOGH-

de Nora Modi, el Domingo, 05 de junio de 2011 a las 21:25
"El que vive sinceramente y encuentra penas verdaderas y desilusiones, que no se deja abatir por ellas, vale más que el que tiene siempre el viento de popa y que sólo conoce una prosperidad relativa. Porque en quienes se comprueba de la manera más visible un valor superior, son aquellos a quienes se aplican las palabras: «Trabajadores, vuestra vida es triste; trabajadores, vosotros sufrís en la vida; trabajadores, vosotros sois felices », son aquéllos que llevan los estigmas de «toda una vida de lucha y de trabajos sostenida sin doblegarse jamás». Es necesario hacer esfuerzos para semejarse a ellos"
http://youtu.be/XlF_IYEX4KM
http://youtu.be/VZqKPlQ90F4
http://youtu.be/noMjebxZyG4
http://youtu.be/BCJQRD9Scyw
http://youtu.be/mOVAofu7tnI
http://youtu.be/xkRQ6GHIwNE
Vincent a los 13 años. VINCENT VAN GOGH: Pintor postimpresionista holandés. Vivió la mayor parte de su vida en Francia y su obra influyó de forma decisiva en el movimiento expresionista. Van Gogh nació el 30 de marzo de 1853 en Groot-Zunder, hijo de un pastor protestante holandés. Desde su juventud demostró tener un temperamento fuerte y un carácter difícil que habría de frustrar todo empeño que emprendía. A los 27 años ya había trabajado en una galería de arte, había dado clases de francés, había sido estudiante de teología y evangelizador entre los mineros de Wasmes, en Bélgica. Sus experiencias como predicador aparecen reflejadas en sus primeras composiciones sobre campesinos, de las cuales la más conocida es la tosca y directa Los comedores de papas (1885, Museo Vincent van Gogh, Amsterdam, Holanda), uno de los diez únicos grabados que el pintor hizo a lo largo de su carrera. Oscuras y sombrías, a veces descarnadas, sus primeras composiciones ponen en evidencia el intenso deseo de expresar la miseria y los sufrimientos de la humanidad tal y como él los vivió entre los mineros de Bélgica. En 1886 fue a París a vivir con su hermano Théo van Gogh, que era marchante de arte, y allí se familiarizó con los nuevos movimientos artísticos que estaban en pleno desarrollo. Influido por la obra de los impresionistas y por la de los grabadores japoneses como Hiroshige y Hokusai, comenzó a experimentar con las técnicas de la época. Más adelante adoptó los brillantes matices pictóricos de artistas franceses como Camille Pissarro y Georges Seurat. En 1888 dejó París y se trasladó al sur de Francia con la esperanza de atraer allí a algunos de sus amigos y fundar con ellos un Taller del Mediodía. Bajo el sol ardiente de la Provenza, pintó escenas rurales, cipreses, campesinos y otras características de la vida de la región. Durante ese periodo en el que vivió en Arles, empezó a utilizar las pinceladas ondulantes y los amarillos, verdes y azules intensos relacionados con obras tan conocidas como Dormitorio en Arles (1888, Museo Vincent van Gogh) y Noche estrellada (1889, Museo de Arte Moderno, Nueva York, Estados Unidos). Son también de esta época Descargadores en Arles (1888) y Les Vessenots en Auvers (1890), ambas en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid (España). Para él todos los fenómenos visibles, los pintara o los dibujara, parecían estar dotados de una vitalidad física y espiritual. Logró contagiar su entusiasmo al pintor Paul Gauguin, al que había conocido en París, para que fuera a verle a Arles. Menos de dos meses después empezaron a tener violentos enfrentamientos que culminaron en una pelea en la que Van Gogh, fuera de sí, amenazó a Gauguin con una navaja, esa misma noche, sumido en un profundo remordimiento, Van Gogh se cortó parte de la oreja. Estuvo internado durante un tiempo en un hospital de Arles y un año en el manicomio de Saint-Rémy, situado en esa misma región. Durante ese periodo siguió trabajando entre los varios ataques de locura que sufrió. Más tarde pasó tres meses en Auvers bajo la atención de un médico cordial y comprensivo, cuyo retrato pintó El doctor Paul Gachet (1890, Museo de Orsay, París). Inmediatamente después de acabar su inquietante Cuervos sobre el trigal (1890, Museo Vincent van Gogh), se disparó un tiro el 27 de julio de 1890 y murió dos días más tarde. Las más de 700 cartas que escribió a su hermano Théo (publicadas en 1911) constituyen un documento extraordinario sobre la vida de un artista y su producción, de una abundancia inusitada, cerca de 750 cuadros y 1600 dibujos. El pintor francés Chaïm Soutine y los pintores alemanes Oskar Kokoschka, Ernst Ludwig Kirchner y Emil Nolde deben más a la obra de Van Gogh que a ninguna otra influencia. En 1973 fue inaugurado en Amsterdam el Museo Vincent van Gogh, que contiene más de mil pinturas, dibujos y cartas del artista.
Campesinos plantando patatas Autor:Vincent Van Gogh Fecha:1884 Museo:Museo Kröller Müller Características:66 x 149 cm. Material:Oleo sobre lienzo Estilo:Neo-Impresionismo Durante la estancia de Vincent en la galería Goupil & Cie. pudo contemplar algunas obras de Millet, pintor por el que sintió profunda admiración llegando a considerar que había hecho más por la modernidad de la pintura francesa que el propio Manet. Las imágenes campesinas que Millet realizó servirán de inspiración al joven Van Gogh durante sus primeros años, surgiendo escenas de gran belleza como los Recolectores de leña en la nieve o estos campesinos en plena labor. Vincent elimina cualquier elemento anecdótico para presentar la dureza de su trabajo, criticando las injusticias de la sociedad. Siguiendo la filosofía del Realismo, el artista debe denunciar en sus obras aquellos aspectos sociales con las que no se identifique, eliminándose la idea del artista como un parásito social. Van Gogh nos presenta a siete figurillas en sus respectivas labores ante un inmenso sembrado. Ninguno de los personajes sobrepasa la línea del horizonte, la zona más clara de la composición obtenida con tonalidades blanquecinas y azuladas. En la zona inferior abundan los colores oscuros característicos de las vestimentas de los campesinos, reforzando el sufrimiento de estas gentes. El color es aplicado con contundencia, empastando el lienzo con largos toques de pincel que apenas otorgan importancia a los detalles, eliminando todos los elementos superfluos para interesarse por el mensaje.
“Los Comedores de Papas” (Vincent Van Gogh) Se considera a Van Gogh el padre del arte moderno. Sus influencias en los pintores contemporáneos, como Toulouse-Lautrec, fue decisiva para dar origen al movimiento llamado expresionismo. Sus pinturas de campesinos reflejan las duras condiciones de vida a las que éstos eran sometidos. Fue durante este tiempo que Vincent van Gogh eligió su próxima y última carrera: la del artista. Van Gogh sentía una fuerte afinidad hacia los trabajadores pobres y parcialmente debido a su admiración hacia el pintor Millet quien también había hecho muchas pinturas sensibles y llenas de compasión de los trabajadores del campo. La temática de sus obras incluyen paisajes, campesinos y mineros, como en Tejedores y la que se considera su primera obra importante: Comedores de papas. Este último, el cual fue el primero de una sucesión de obras importantes que le dieron fama mundial e histórica, es una obra realizada en óleo sobre tela (Vincent comenzó a experimentar con óleos en 1882, pero no fue hasta 1883 cuando comenzó a trabajar con este medio más y más frecuentemente) el año 1885, la cual actualmente está en el museo de Vincent Van Gogh, en Ámsterdam, Bélgica. En el cuadro “Los Comedores de Papas”, Van Gogh se experimenta a sí mismo en el óleo. Nos hallamos en abril del año 1885, cuando Vincent van Gogh, quien acababa de terminar su relación con una prostituta (llamada Sien, la cual fue retratada en múltiples dibujos de Van Gogh), refleja un sentido de desesperación, sentimiento que fácilmente describe los 19 meses que vivió Vincent con Sien. Por otra parte, en Europa aparecía un nuevo movimiento artístico: el impresionismo. El impresionismo en pintura partió del desacuerdo con los temas clásicos y con las encorsetadas fórmulas artísticas preconizadas por la Academia Francesa de Bellas Artes. La Academia fijaba los modelos a seguir y patrocinaba las exposiciones oficiales del Salón parisino. Los impresionistas, en cambio, escogieron la pintura al aire libre y los temas de la vida cotidiana. Su primer objetivo fue conseguir una representación del mundo espontánea y directa, y para ello se centraron en los efectos que produce la luz natural sobre los objetos, los cuales eran generalmente paisajes de la Francia del siglo XIX. Los impresionistas se preocuparon más por captar la incidencia de la luz sobre el objeto que por la exacta representación de sus formas, debido a que la luz tiende a difuminar los contornos y refleja los colores de los objetos circundantes en las zonas de penumbra. Los pintores académicos definían las formas mediante una gradación tonal, utilizando el negro y el marrón para las sombras. Los impresionistas eliminaron los detalles minuciosos y tan sólo sugirieron las formas, empleando para ello los colores primarios (cyan, magenta y amarillo) y los complementarios (naranja, verde y violeta). Consiguieron ofrecer una ilusión de realidad aplicando directamente sobre el lienzo pinceladas de color cortas y yuxtapuestas, que mezcladas por la retina del observador desde una distancia óptima aumentaban la luminosidad mediante el contraste de un color primario (como el magenta) con su complementario (verde). De este modo, los impresionistas lograron una mayor brillantez en sus pinturas que la que se produce normalmente al mezclar los pigmentos antes de aplicarlos. El cuadro representa a una familia de campesinos sentados en una mesa comiendo papas. Una de las características de la pintura de Van Gogh es que utiliza colores violentos y exagera las líneas para conseguir una expresión más intensa del sufrimiento que significa pertenecer al proletariado francés. La familia, iluminada solamente por una lámpara de aceite, la cual representa, de cierta manera, las esperanzas de surgir y salir de la extrema pobreza a la cual están sometidos. Esta pobreza está sintetizada en el ambiente: una casa con paredes que están por caerse, una sensación de tristeza que flota en la habitación. La mujer sentada a la derecha, sirviendo café, es la representante del papel de la mujer en esa época: un papel secundario en la sociedad, pero que es el pilar de la familia de clase baja. El hombre sentado a la izquierda es el hijo, el cual, a pesar de su corta edad, ya sigue los pasos de su padre en el trabajo duro, siguiendo un círculo bastante común en la sociedad francesa. Las dos mujeres que están sentadas alrededor de la mesa son las hijas, las cuales están poco iluminadas, reflejando así su desencanto con la vida que llevan. La ocupación del espacio en el cuadro es un problema bien resuelto por el pintor: en el primer plano, las personas, con una expresión distorsionada y exagerada de sufrimiento (otra característica de la pintura de Van Gogh es la expresión de las personas en sus pinturas). En segundo plano, está la mesa (cuadrada y pequeña, con poca comida, como un reflejo de la escasez de recursos) y la lámpara de aceite, que ilumina a las personas, resaltándolas. Esta lámpara, como se dijo antes, representa la esperanza de las personas. Este ideal de esperanza proviene de la educación religiosa del pintor: Van Gogh fue hijo de Theodorus van Gogh (1822-85), un pastor de la Iglesia Reformada Holandesa, el cual le dio a su hijo una fuerte formación religiosa, la cual alentaría a Vincent a seguir una carrera en el Seminario de Bruselas, y, posteriormente, a dedicarse a misionar a los campesinos de Bélgica. La técnica de Van Gogh utilizada en este cuadro es de pinceladas cortas, pero aún no llega a desarrollar completamente la técnica del puntillismo. Vincent había trabajo durante cinco años difíciles para pulir su talento como artista y con la preparación de Los Comedores de Papas se probó a sí mismo como un pintor de primera clase. Pero Vincent procuró mejorar continuamente, obtener nuevas ideas y explorar nuevas técnicas con el objeto de llegar a ser el artista que él realmente quería ser. Los cuadros siguientes fueron con motivos de París, donde produjo la mayoría de sus obras, y donde conoció a muchos pintores impresionistas, y, tras un intento de suicidio, fue internado en un hospital siquiátrico, donde produjo sus mejores obras (Noche Estrellada, Autorretrato) y donde, en un ataque de genialidad, se cortó una oreja. Pero la noche del 27 de Julio de 1890, un día Domingo, se encaminó, con su atril y sus pinturas, al campo. Allí tomó un revólver y se disparó en el pecho. Así termina la vida de uno de los pintores más influyentes de la historia del arte contemporáneo. Bibliografía: * http://encarta.msn.es/find/Concise.asp?z=1&pg=2&ti=761552391
Uno de los muchos autorretratos de Vincent.
uno de los varios retratos del cartero, uno de los pocos modelos de Vincent.
autorretrato de Vincent,con sombrero de paja. He seguido reflexionando sobre el tema de nuestra conversación e involuntariamente he pensado en las palabras «somos lo que éramos ayer». Esto no significa que se deba marcar el paso y no tratar de desarrollarse, al contrario, hay una razón imperiosa para hacerlo y encontrarlo. Pero para seguir fiel a esa palabra, no se puede retroceder, y cuando se ha empezado a considerar las cosas con una mirada libre y confiada no se puede volver atrás ni claudicar. Los que decían: «Somos lo que éramos ayer», eran «hombres honrados», lo que resulta claramente de la constitución que han redactado, que subsistirá en todo tiempo y de la cual se ha podido decir que había sido escrita «con el rayo de lo alto» y «un dedo de fuego». Es bueno ser «hombre honrado» y tratar de serlo más y más, y se obra bien cuando se cree que es preciso, para ello, ser «hombre interior y espiritual». Si se tuviera la convicción de pertenecer a esta categoría, se avanzaría por el camino con calma y confianza, sin dudar del buen resultado final. Había un hombre que un día entró en una iglesia y preguntó: «Es posible que mi fervor me haya engañado, que haya tomado el mal camino y que siga mal, ¡ay de mí! Si me librara de esta incertidumbre y si pudiera tener la firme convicción de que terminaré por tener éxito y vencer». Y una voz entonces le contesta: «Y si tuvieras la certidumbre, ¿qué harías? Haz como si estuvieras seguro y no serás confundido.» El hombre entonces continuó su camino, ya no incrédulo sino creyente, y continuó la obra sin dudar ni vacilar más. Por lo que respecta a ser «hombre interior y espiritual», ¿no se podría desarrollar este estado en uno mismo por el conocimiento de la historia en general y de personalidades determinadas de todos los tiempos en particular, desde la historia sagrada hasta la de la Revolución, y de la Odisea hasta los libros de Dickens y Michelet? ¿Y no se podría sacar alguna enseñanza de la obra de hombres como Rembrandt o de las Malas hierbas de Breton, o Las horas de la jornada de Millet, o la Benedicite de De Groux o Brion o El recluta de De Groux (o si no de Conscience) o los Grandes robles de Dupré, o los molinos y las llanuras de arena de Michel? Hemos hablado mucho de lo que es nuestro deber y cómo podríamos llegar a algo bueno, y hemos llegado a la conclusión de que nuestro fin en primer término debe ser el de hallar un lugar determinado y un oficio al cual podamos consagrarnos enteramente. Y creo que estábamos igualmente de acuerdo sobre este punto, que hay, sobre todo, que encarar el fin y que una victoria lograda después de toda una vida de trabajos y esfuerzos, vale más que una victoria lograda más temprano.
NOCHE ESTRELLADA. -------------------------------- El que vive sinceramente y encuentra penas verdaderas y desilusiones, que no se deja abatir por ellas, vale más que el que tiene siempre el viento de popa y que sólo conoce una prosperidad relativa. Porque en quienes se comprueba de la manera más visible un valor superior, son aquellos a quienes se aplican las palabras: «Trabajadores, vuestra vida es triste; trabajadores, vosotros sufrís en la vida; trabajadores, vosotros sois felices », son aquéllos que llevan los estigmas de «toda una vida de lucha y de trabajos sostenida sin doblegarse jamás». Es necesario hacer esfuerzos para semejarse a ellos. Avanzamos entonces camino indeffesi favente Deo. En lo que me concierne, debo tornarme un buen predicador, que tenga algo bueno que decir y que pueda ser útil al mundo, y tal vez me convendría conocer un período de preparación relativamente largo que quedara sólidamente confirmado en una firme convicción antes de ser llamado a hablar a otros... Desde el momento en que nos esforzamos en vivir sinceramente, todo será para buen fin, hasta si debemos inevitablemente tener penas sinceras y verdaderas desilusiones; cometeremos también gruesas faltas y haremos malas acciones, pero es verdad que es preferible tener el espíritu ardiente, aunque se deban cometer más faltas, que ser mezquino y demasiado prudente. Es bueno amar tanto como se pueda, porque ahí radica la verdadera fuerza, y el que mucho ama realiza grandes cosas y se siente capaz, y lo que se hace por amor está bien hecho. Cuando quedamos impresionados por uno u otro libro, por ejemplo, tomando al azar: La golondrina, La alondra, El ruiseñor, Las aspiraciones del otoño, Veo desde aquí una señora, Amaba esta pequeña ciudad singular, de Michelet, es porque estos libros han sido escritos con el corazón, en la simplicidad y pobreza del espíritu. Si se tuvieran que pronunciar algunas palabras pero con un sentido, sería mejor que pronunciar muchas que no serán más que sonidos huecos y no costaría nada pronunciarlas por la escasa utilidad que tendrían. Si se continúa amando sinceramente lo que es en verdad digno de amor y no se derrocha el amor en cosas insignificantes y nulas e insípidas, se logrará, poco a poco, más luz y se llegará a ser más fuerte.
Retrato de su madre. -------------------------------------Cuanto más rápido trata de distinguirse uno en el dominio de alguna actividad y en algún oficio, y se adopta una manera de pensar y de obrar relativamente independiente, y más se sujeta a reglas fijas, más firme se hará el carácter y no habrá por ello que sentirse disminuido. Hacer esto es de sabios, porque la vida es corta y el tiempo pasa ligero; si nos perfeccionamos en una sola cosa y la comprendemos bien, adquirimos por añadidura la comprensión y el conocimiento de muchas otras cosas. A veces conviene ir hacia el mundo y frecuentar los hombres pues uno se siente allí obligado y llamado, pero el que prefiere permanecer solo y tranquilamente en la obra y sólo quisiera tener muy pocos amigos, es el que circula con más seguridad entre los hombres y en el mundo. No hay que fiarse jamás al hecho de no tener dificultades y preocupaciones y obstáculos de ninguna naturaleza, pero no hay que hacerse la vida demasiado fácil. Y hasta en los ambientes cultivados y en las mejores sociedades y en las circunstancias más favorables, hay que conservar algo del carácter original de un Robinson Crusoe o de un hombre de la naturaleza, jamás dejar apagar el fuego de su alma, sino avivarlo. Y el que continúa guardando la pobreza para sí y la ama, posee un gran tesoro y oirá siempre con claridad la voz de su conciencia; el que escucha y sigue esta voz interior, que es el mejor don de Dios, concluirá por encontrar en ella un amigo y no estará jamás solo... Que esté allí nuestro destino, muchacho, que tu camino sea próspero y que Dios esté contigo en todas las cosas y te haga triunfar, es lo que te desea con un cordial apretón de manos en tu partida, tu hermano que te quiere Vincent Referencia: Vincent Van Gogh,Cartas a Théo, © Apocatastasis.com: Literatura y Contenidos Seleccionados
LOS GIRASOLES. ------------------------- Una bella historia del sapo holandés tocado por el impresionismo..y transformándolo en el Príncipe de la pintura colorida(..del documental BBC.)
https://www.facebook.com/notes/nora-modi/vincent-van-gogh-/224200454276224





Blogger Ana dijo...







Hola, Mateo!Hermosísima entrada de homenaje a Van Gogh. Esas cartas, ay, algún día conseguiré el libro. De ahí mi demora para comentar. Ando en busca de una carta y aún no le puedo encontrar.
Pero te dejo este párrafo de una carta de Vincent que encontré:


"..Puedo ciertamente , en la vida y en la pintura privarme de Dios, pero no puedo, en mi sufrimiento, privarme de algo más grande que yo y que es mi vida: la potencia de crear...".


Su capacidad creadora fue increíblemente grande, sin duda alguna.


Un abrazo!!
http://destellosinspiradores.blogspot.com/
21 de octubre de 2011 19:45

viernes, 2 de septiembre de 2011

Neruda en el corazón- Chile en el corazón. Pablo Neruda -María Farantouri - Canto General -


sábado 24 de septiembre de 2011

Neruda con Allende
(foto tomada de "Allende y Neruda en tinta verde" (Rocío Montes, Santiago de Chile, 14 de Diciembre de 2014). Artículo publicado en El Pais (España)
Esta foto ha sido subida después que el post. 

Neruda en el corazón- Chile en el corazón


Casas y amantes de 

un amoroso coleccionista



Sabemos que el gusto desmedido que Pablo Neruda tuvo 
por las casas es equiparable, si acaso, por su pasión por
 las mujeres. Habrá estudiosos que sepan con claridad 
qué poseyó más, si lugares o amantes. Sin entrar en 
detalles, con más sentimiento de pérdida que de regocijo,
 recordemos con estos dos motivos el día siguiente de 
su muerte 38 años después. Con gusto por su obra y 
pasión por no olvidarlo.


Canción del macho y de la hembra

¡Canción del macho y de la hembra!
La fruta de los siglos
exprimiendo su jugo
en nuestras venas.

Mi alma derramándose en tu carne extendida
para salir de ti más buena,
el corazón desparramándose
estirándose como una pantera,
y mi vida, hecha astillas, anudándose
a ti como la luz a las estrellas!

Me recibes
como al viento la vela.

Te recibo
como el surco a la siembra.

Duérmete sobre mis dolores
si mis dolores no te queman,
amárrate a mis alas
acaso mis alas te llevan,
endereza mis deseos
acaso te lastima su pelea.

¡Tú eres lo único que tengo
desde que perdí mi tristeza!
¡Desgárrame como una espada
o táctame como una antena!
Bésame
muérdeme,
incéndiame,
que yo vengo a la tierra
sólo por el naufragio de mis ojos de macho
en el agua infinita de tus ojos de hembra!
PABLO NERUDA

















http://negraisla.wordpress.com/2011/09/22/sonidos-en-el-papel-iii-pablo-neruda-prologo-a-el-habitante-y-su-esperanza/

Sonidos en el Papel (III) – Pablo Neruda, prólogo a EL HABITANTE Y SU ESPERANZA



Pablo Neruda
Sonidos en el Papel (III) – Pablo Neruda, prólogo a EL HABITANTE Y SU ESPERANZA
[...] Yo tengo siempre predilecciones por las grandes ideas, y aunque la literatura se me ofrece con grandes vacilaciones y dudas, prefiero no hacer nada a escribir bailables o diversiones.
Yo tengo un concepto dramático de la vida, y romántico; no me corresponde lo que no llega profundamente a mi sensibilidad.
Para mí fue muy difícil aliar esta constante de mi espíritu con una expresión más o menos propia. En mi segundo libro, Veinte poemas de amor y una canción desesperada, ya tuve algo de trabajo triunfante. Esta alegría de bastarse a sí mismo no la pueden conocer los equilibrados imbéciles que forman parte de nuestra vida literaria.
Como ciudadano, soy un hombre tranquilo, enemigo de leyes, gobiernos e instituciones establecidas. Tengo repulsión por el burgués, y me gusta la vida de la gente intranquila e insatisfecha, sean éstos artistas o criminales.
PABLO NERUDA












Blogger Carmela dijo...




Magnífico homenaje !






A la medida de la grandeza de Neruda !



"Dejo a los sindicatos
del cobre,del carbón y del salitre
mi casa junto al mar de Isla Negra.



Quiero que allí reposen los maltratados hijos
de mi patria,saqueada por hachas y traidores,
desbaratada en su sagrada sangre,
consumida en volcánicos harapos.



Quiero que al limpio amor que recorriera
mi dominio,descansen los cansados,
se sienten a mi mesa los oscuros,
duerman sobre mi cama los heridos."
-De:Canto general de Chile -
Un abrazo.
26 de septiembre de 2011 07:02
Suprimir











Blogger Carmela dijo...






El Winnipeg:







"En el mismo sitio de embarque se juntaron hombres y mujeres,padres e hijos ,que habían sido separados por largo tiempo.A cada tren que llegaba se precipitaba la multitud de los que esperaban.Entre carreras, lágrimas y gritos ,reconocían a los seres amados.Todos fueron entrando al barco.
Eran pescadores, campesinos , obreros,intelectuales, una muestra de la fuerza, del heroísmo y del trabajo.
MI POESÍA EN SU LUCHA HABÍA LOGRADO ENCONTRARLES PATRIA ."
-Pablo N. "Confieso que he vivido" - Memorias -
Inmensa gratitud por su ayuda a nuestros republicanos en el exilio.
Su poesía, su compromiso y sus convicciones en una gesta que no debemos olvidar.
Gracias, Neruda!
Gracias ,Mateo por este espacio en el que podemos participar.
26 de septiembre de 2011 07:19







Blogger gaia07 dijo...




”Hay dos criaturas muy especiales en la vida de Pablo Neruda: el cisne cuello negro y un insecto sin nombre, pero muy bien descrito, el coleóptero del coihue y de la luma. Dos recuerdos de la infancia, irrepetibles en todo el sentido, pues el poeta nunca volvió a ver seres semejantes.









El cisne cuello negro se lo entregaron ya medio muerto en Puerto Saavedra, en el sur de Chile. En el lago Budi, los cisnes eran cazados con ferocidad. Aquel cisne tenía casi el tamaño del niño: 'Una nave de nieve con el esbelto cuello como metido en una estrecha media de seda negra. El pico anaranjado, los ojos rojos'. Pablo Neruda, entonces Neftalí Reyes, trató de curar sus heridas y de alimentarlo. Lo llevaba al río, 'cargando el pesado pájaro en mis brazos por las calles'. El ave nadaba en la orilla, pero no fue capaz de volver a pescar. Un día notó que el largo cuello le rozaba la cara y caía colgante: 'Así aprendí que los cisnes no cantan cuando mueren'.

El padre de Neruda, José del Carmen, era ferroviario y trabajaba como conductor de un tren de lastre, con base en Temuco. La función del lastrero era volcar piedra menuda para que el agua ('llovía meses enteros, años enteros') no arrastrase los rieles. Neruda nació el 12 de julio de 1904. Su madre moría un mes después del parto, a causa de la tuberculosis. Tuvo una segunda madre, Trinidad, 'el ángel tutelar de mi infancia'. En sus memorias, Confieso que he vivido, habla con fascinación de los viajes en tren con su padre. También habla de 'embriaguez' ante el espectáculo de aquella naturaleza. Recogían la piedra picada en Boroa, 'el corazón silvestre de la frontera'. En una ocasión, un compañero del padre, llamado Monge, con fama de cuchillero, capturó para el crío un insecto asombroso: 'Era un relámpago vestido de arco iris... Como un relámpago se me escapó de las manos y se volvió a la selva'. Y Neruda añade: 'Nunca me he recobrado de aquella aparición deslumbrante'…

Un relámpago vestido de arco iris – Manuel Rivas

http://www.elpais.com/articulo/cultura/CHILE/relampago/vestido/arco/iris/elpepicul/20020913elpepicul_10/Tes

18 de septiembre de 2011 10:20







VEGETACIONES




A las tierras sin nombres y sin números
bajaba el viento desde otros dominios,

traía la lluvia hilos celestes,

y el dios de los altares impregnados
devolvía las flores y las vidas.

En la fertilidad crecía el tiempo.

El jacarandá elevaba espuma
hecha de resplandores transmarinos,
la araucaria de lanzas erizadas
era la magnitud contra la nieve,
el primordial árbol caoba
desde su copa destilaba sangre,
y al Sur de los alerces,
el árbol trueno, el árbol rojo,
el árbol de la espina, el árbol madre,
el ceibo bermellón, el árbol caucho,
eran volumen terrenal, sonido,
eran territoriales existencias.

Un nuevo aroma propagado
llenaba, por los intersticios
de la tierra, las respiraciones
convertidas en humo y fragancia:
el tabaco silvestre alzaba
su rosal de aire imaginario.
Como una lanza terminada en fuego
apareció el maíz, y su estatura
se desgranó y nació de nuevo,
diseminó su harina, tuvo
muertos bajo sus raíces,
y luego, en su cuna, miró
crecer los dioses vegetales.
Arruga y extensión, diseminaba
la semilla del viento
sobre las plumas de la cordillera,
espesa luz de germen y pezones,
aurora ciega amamantada
por los ungüentos terrenales
de la implacable latitud lluviosa,
de las cerradas noches manantiales,
de las cisternas matutinas.
Y aun en las llanuras
como láminas del planeta ,
bajo un fresco pueblo de estrellas,
rey de la hierba, el ombú detenía
el aire libre, el vuelo rumoroso
y montaba la pampa sujetándola
con su ramal de riendas y raíces.

América arboleda,
zarza salvaje entre los mares,
de polo a polo balanceabas,
tesoro verde, tu espesura.

Germinaba la noche
en ciudades de cáscaras sagradas,
en sonoras maderas,
extensas hojas que cubrían
la piedra germinal, los nacimientos.
Útero verde, americana
sabana seminal, bodega espesa,
una rama nació como una isla,
una hoja fue forma de la espada,
una flor fue relámpago y medusa,
un racimo redondeó su resumen,
una raíz descendió a las tinieblas.


                               LA UNITED FRUIT CO.

Cuando sonó la trompeta, estuvo
todo preparado en la tierra,
y Jehova repartió el mundo
a Coca-Cola Inc., Anaconda,
Ford Motors, y otras entidades:
la Compañía Frutera Inc.
se reservó lo más jugoso,
la costa central de mi tierra,
la dulce cintura de América.

Bautizó de nuevo sus tierras
como “Repúblicas Bananas,”
y sobre los muertos dormidos,
sobre los héroes inquietos
que conquistaron la grandeza,
la libertad y las banderas,
estableció la ópera bufa:
enajenó los albedríos
regaló coronas de César,
desenvainó la envidia, atrajo
la dictadura de las moscas,
moscas Trujillos, moscas Tachos,
moscas Carías, moscas Martínez,
moscas Ubico, moscas húmedas
de sangre humilde y mermelada,
moscas borrachas que zumban
sobre las tumbas populares,
moscas de circo, sabias moscas
entendidas en tiranía.

Entre las moscas sanguinarias
la Frutera desembarca,
arrasando el café y las frutas,
en sus barcos que deslizaron
como bandejas el tesoro
de nuestras tierras sumergidas.

Mientras tanto, por los abismos
azucarados de los puertos,
caían indios sepultados
en el vapor de la mañana:
un cuerpo rueda, una cosa
sin nombre, un número caído,
un racimo de fruta muerta
derramada en el pudridero.





AMÉRICA INSURRECTA

NUESTRA tierra, ancha tierra, soledades,
se pobló de rumores, brazos, bocas.
Una callada sílaba iba ardiendo,
congregando la rosa clandestina,
hasta que las praderas trepidaron
cubiertas de metales y galopes.

Fue dura la verdad como un arado.

Rompió la tierra, estableció el deseo,
hundió sus propagandas germinales
y nació en la secreta primavera.
Fue callada su flor, fue rechazada
su reunión de luz, fue combatida
la levadura colectiva, el beso
de las banderas escondidas,
pero surgió rompiendo las paredes,
apartando las cárceles del suelo.

El pueblo oscuro fue su copa,
recibió la substancia rechazada,
la propagó en los límites marítimos,
la machacó en morteros indomables.
Y salió con las páginas golpeadas
y con la primavera en el camino.
Hora de ayer, hora de mediodía,
hora de hoy otra vez, hora esperada
entre el minuto muerto y el que nace,
en la erizada edad de la mentira.

Patria, naciste de los leñadores,
de hijos sin bautizar, de carpinteros,
de los que dieron como un ave extraña
una gota de sangre voladora,
y hoy nacerás de nuevo duramente
desde donde el traidor y el carcelero
te creen para siempre sumergida.

Hoy nacerás del pueblo como entonces.

Hoy saldrás del carbón y del rocío.
Hoy llegarás a sacudir las puertas
con manos maltratadas,con pedazos
de alma sobreviviente, con racimos
de miradas que no extinguió la muerte,
con herramientas hurañas
armadas bajo los harapos.



III

Vienen los pájaros



Todo era vuelo en nuestra tierra.
Como gotas de sangre y plumas
los cardenales desangraban
el amanecer de Anáhuac.
 El tucán era una adorable
caja de frutas barnizadas,
 el colibrí guardó las chispas
originales del relámpago
y sus minúsculas hogueras
ardían en el aire inmóvil.
 Los ilustres loros llenaban
la profundidad del follaje
como lingotes de oro verde
recién salidos de la pasta
de los pantanos sumergidos,
y de sus ojos circulares
miraba una argolla amarilla,
vieja como los minerales.
 Todas las águilas del cielo
nutrían su estirpe sangrienta
en el azul inhabitado,
y sobre las plumas carnívoras
volaba encima del mundo
 el cóndor, rey asesino,
fraile solitario del cielo,
talismán negro de la nieve,
huracán de la cetrería.




La ingeniería del hornero

hacía del barro fragante
pequeños teatros sonoros
donde aparecía cantando.



El atajacaminos iba
dando su grito humedecido

a la orilla de los cenotes.
 La torcaza araucana hacía
ásperos nidos matorrales
donde dejaba el real regalo
de sus huevos empavonados.

La loica del Sur, fragante,
dulce carpintera de otoño,
mostraba su pecho estrellado
de constelación escarlata,
y el austral chingolo elevaba
su flauta recién recogida
de la eternidad del agua.

Mas, húmedo como un nenúfar,
el flamenco abría sus puertas
de sonrosada catedral,
y volaba como la aurora,
lejos del bosque bochornoso
 donde cuelga la pedrería
del quetzal, que de pronto despierta,
se mueve, resbala y fulgura
y hace volar su brasa virgen.

Vuela una montaña marina
hacia las islas, una luna
de aves que van hacia el Sur,
sobre las islas fermentadas
del Perú.
Es un río vivo de sombra,
es un cometa de pequeños
corazones innumerables
que oscurecen el sol del mundo
como un astro de cola espesa
palpitando hacia el archipiélago.



Y en el final del iracundo
mar, en la lluvia del océano,

surgen las alas del albatros
como dos sistemas de sal,
estableciendo en el silencio,
entre las rachas torrenciales,
con su espaciosa jerarquía 

el orden de las soledades.





LOS LIBERTADORES
Aquí viene el árbol, el árbol
de la tormenta, el árbol del pueblo.
De la tierra suben sus héroes
como hojas por la savia,
y el viento estrella los follajes
de muchedumbre rumorosa
hasta que cae la semilla
del pan otra vez a la tierra.

Aquí viene el árbol, el árbol
cuyas raíces están vivas,
sacó salitre de martirio,
sus raíces comieron sangre,
y extrajo lágrimas del suelo:
las elevó por sus ramajes,
las repartió en su arquitectura.
Fueron flores invisibles,
a veces, flores enterradas,
otras veces iluminaron
sus pétalos, como planetas.

Y el hombre recogió en las ramas
las corolas endurecidas,
las entregó de mano en mano
como magnolias o granadas
y de pronto, abrieron la tierra,
crecieron hasta las estrellas.


Éste es el árbol de los libres.
El árbol tierra, el árbol nube,
el árbol pan, el árbol flecha,
el árbol puño, el árbol fuego.
Lo ahoga el agua tormentosa
de nuestra época nocturna,
pero su mástil balancea
el ruedo de su poderío.



Otras veces, de nuevo caen
las ramas rotas por la cólera
y una ceniza amenazante
cubre su antigua majestad:
así pasó desde otros tiempos, 
así salió de la agonía
hasta que una mano secreta, 
unos brazos innumerables,
el pueblo, guardó los fragmentos,
escondió troncos invariables,
y sus labios eran las hojas
del inmenso árbol repartido,
diseminado en todas partes,
caminando con sus raíces.
Éste es el árbol, el árbol
del pueblo, de todos los pueblos
de la libertad, de la lucha.


Asómate a su cabellera:
toca sus rayos renovados:
hunde la mano en las usinas
donde su fruto palpitante
propaga su luz cada día

Levanta esta tierra en tus manos,
participa de este esplendor,
toma tu pan y tu manzana,
tu corazón y tu caballo
y monta guardia en la frontera, 
en el límite de sus hojas.

Defiende el fin de sus corolas,
comparte las noches hostiles,
vigila el ciclo de la aurora, 
respira la altura estrellada,
sosteniendo el árbol, el árbol
que crece en medio de la tierra.



Algunas bestias

Era el crepúsculo de la iguana. 



Desde la arcoirisada crestería 
su lengua como un dardo 
se hundía en la verdura, 
el hormiguero monacal pisaba 
con melodioso pie la selva, 
el guanaco fino como el oxígeno 
en las anchas alturas pardas 
iba calzando botas de oro, 
mientras la llama abría cándidos 
ojos en la delicadeza 
del mundo lleno de rocío. 
Los monos trenzaban un hilo 
interminablemente erótico 
en las riberas de la aurora, 
derribando muros de polen 
y espantando el vuelo violeta 
de las mariposas de Muzo. 
Era la noche de los caimanes, 
la noche pura y pululante 
de hocicos saliendo del légamo, 
y de las ciénagas soñolientas 
un ruido opaco de armaduras 
volvía al origen terrestre. 
El jaguar tocaba las hojas 
con su ausencia fosforescente, 
el puma corre en el ramaje 
como el fuego devorador 
mientras arden en él los ojos 
alcohólicos de la selva. 
Los tejones rascan los pies 
del río, husmean el nido 
cuya delicia palpitante 
atacarán con dientes rojos. 

Y en el fondo del agua magna, 
como el círculo de la tierra, 
está la gigante anaconda 
cubierta de barros rituales, 
devoradora y religiosa.



20 POEMAS DE AMOR Y UNA CANCIÓN DESESPERADA ME GUSTA, Y RESIDENCIA EN LA TIERRA Y CONFIESO QUE HE VIVIDO. COMO POETA ME GUSTA, COMO ESCRITOR TAMBIÉN, COMO HOMBRE, ME HUEBIESE GUSTADO TENERLO ENTRE MIS BRAZOS, LE DESEE TANTAS VECES BAJO EL CIELO INFINITO... Y COMO PERSONA, POCAS PERSONAS HABRÁ EN ESTE MUNDO CON ESA HUMANIDAD TAN ENVIDIABLE, "EL CARTERO DE NERUDA"... PERO EL CANTO GENERAL ME GUSTA TANTO QUE PONGO LA VERSIÓN MUSICADA POR MIKIS THEODORAKIS TAN A MENUDO QUE ME LA SÉ DE MEMORIA. ESA ES MI APORTACIÓN AL HOMENAJE COLECTIVO EN ARTE Y POESÍA.
Olga Santamarta Olga Santamarta Paniagua

Pablo Neruda- Canto general

Hola Mateo. Te escribo aquí porque me está resultando muy difícil introducir comentarios en tu blog. Lo encuentro un poco lioso pero no quiero quedarme sin decirte que he disfrutado del Canto General como hacía tiempo que no lo hacía. Compré ese disco (en vinilo) en Chile y no lo pude pasar a dvd así que no lo había escuchado hacía tiempo. Has unido todo lo grande de Chile, a Neruda y a Matta. Adoro su pintura. Bueno ya lo sabrás porque la subí al blog, además tuve la suerte de admirar la exposición en Bilbao. Fantástica por cierto. Antes había visto obras suyas pero siempre en colectivas y no es lo mismo verlas entre otras a encontrarte con su grandiosidad rodeándote. Ha sido un placer. Un abrazo.

PD: tengo una gran conexión con Chile, país que he recorrido tres veces de punta a punta.


Roberto Matta y sus obras





Poema 20


Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: "La noche esta estrellada,

y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.

La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.


Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.


Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Pensar que no la tengo.

Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.


Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.


Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.

La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.

Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.

Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.

Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.

Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.

Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.

Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,

mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,

y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.


                                              Un homenaje de Pasi AvendañoPasi Avendaño











Blogger Adriana Alba dijo...











Otra vida cercenada...



Neruda un grande, que le escribiò, al amor, a la libertad. a la tierra, fuè tan prolìfico!


.. No se sorprenda nadie porque quiero
entregar a los hombres
los dones de la tierra,
porque aprendí luchando
que es mi deber terrestre
propagar la alegría.
Y cumplo mi destino con mi canto.

Pablo Neruda


Gracias Mateo, te dejo un fuerte abrazo.
4 de septiembre de 2011 17:21







Blogger Ana dijo...















Hola Mateo. Me gusta mucho Neruda y a pocos días del aniversario de su muerte, y con los sucesos que acontecen en Chile en este momento, es un hermoso y sentido homenaje.

Te dejo un poema de su autoría y un video con la canción de Pablo Milanés, que me encantan.

Poema 12... Para mi corazón basta tu pecho...

Para mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad bastan mis alas.
Desde mi boca llegará hasta el cielo
lo que estaba dormido sobre tu alma.

Es en ti la ilusión de cada día.
Llegas como el rocío a las corolas.
Socavas el horizonte con tu ausencia.
Eternamente en fuga como la ola.

He dicho que cantabas en el viento
como los pinos y como los mástiles.
Como ellos eres alta y taciturna.
Y entristeces de pronto, como un viaje.

Acogedora como un viejo camino.
Te pueblan ecos y voces nostálgicas.
Yo desperté y a veces emigran y huyen
pájaros que dormían en tu alma.


Un abrazo!!
7 de septiembre de 2011 02:10

    miércoles 7 de septiembre de 2011

                               Poema 14



 


    
J  

   Neruda fue “asesinado

MIÉRCOLES, 11 DE MAYO DE 2011 09:54 FRANCISCO MARÍN*

Todo estaba dispuesto para que el poeta y premio Nobel de 
Literatura Pablo Neruda se exiliara en México. Había viajado
de su casa en Isla Negra a Santiago de Chile y un avión 
enviado por el gobierno mexicano estaba listo para recogerlo.
Sin embargo, tuvo que ser internado en la clínica Santa 
María. Avisó por teléfono a su mujer, Matilde Urrutia, y a su 
asistente Manuel Araya que un médico le había puesto una 
inyección en el estómago. Unas horas después murió. Araya 
–quien estuvo al lado del poeta en sus últimos días– cuenta
a Proceso un secreto que lo ahoga: el poeta “fue asesinado”. 
Valparaíso.- El poeta chileno Pablo Neruda “supo a las cuatro
de la madrugada (del 11 de septiembre de 1973) que había un
golpe de Estado. Se enteró a través de una radio argentina que
captaba por onda corta. Ésta informaba que la marina se había 
sublevado en Valparaíso.

“Trató de comunicarse a Santiago, pero fue imposible. El 
teléfono estaba fuera de servicio. Recién como a las nueve de
la mañana confirmamos que el golpe se había concretado. (…)
Ese 11 de septiembre fue un día caótico y amargo porque no 
sabíamos qué iba a pasar con Chile y con nosotros.”

Manuel Araya Osorio habla de Neruda con la familiaridad de quien
ha compartido momentos cruciales con un personaje histórico.
Y sí. Fue asistente del poeta desde noviembre de 1972 –cuando 
regresó de Francia– hasta su muerte el 23 de septiembre de 1973.

El corresponsal se reunió con este personaje el pasado 24 de 
abril en el puerto de San Antonio. La entrevista se llevó a cabo 
en la casa del dirigente de los pescadores artesanales chilenos 
Cosme Caracciolo, a quien Araya le pidió ayuda para develar un 
secreto que lo ahogaba: “Lo único que quiero antes de morir 
es que el mundo sepa la verdad, que Pablo Neruda fue asesinado”, 
asegura a Proceso.

Sólo el diario El Líder, de San Antonio, dio cuenta parcial de su 
versión el 26 de junio de 2004. Pero no trascendió por la poca 
influencia de este medio.

Araya afirma que siempre ha querido que se haga justicia. Cuenta 
que el 1 de mayo de 1974 le propuso a Matilde Urrutia, viuda de Neruda,
aclarar esa muerte. Ambos fueron testigos de sus últimas horas: 
durmieron, comieron y convivieron en la misma habitación a partir 
del golpe del 11 de septiembre de 1973 y hasta la muerte del poeta, 12
días después, en la clínica Santa María de Santiago. 

Pero Araya afirma que Matilde –quien murió en enero de 1985– no 
quiso tomar acción alguna para fincar eventuales responsabilidades. 
Según él, Urrutia le dijo: “Si inicio un juicio me van a quitar todos los bienes”.
Araya cuenta que en otra ocasión tuvieron una discusión que marcó un 
quiebre final en su relación con la viuda. “Me dijo que lo que había pasado 
era cosa de ella y no mía, porque yo ya había terminado de laborar con 
Pablo, ya no era trabajador y no teníamos nada que ver”.

“Neruda quería que cuando muriera, la casa de Isla Negra quedara para 
los mineros del carbón (…) Pero la fundación (Pablo Neruda) se apropió 
de su obra y no ha concretado ninguno de sus sueños. A ellos 
(los directivos de la fundación) sólo les interesa el dinero”, espeta.

Afirma que hace dos años le entregó a Jaime Pinos, entonces director 
de la Casa Museo de Isla Negra, de la fundación, un relato sobre los 
últimos días del poeta. “Pero no han hecho nada con esa información, 
ni siquiera la han dado a conocer. No quieren que la verdad se sepa (…) 
Nunca me han dado la palabra en los actos que organizan 
ni siquiera en las conmemoraciones de su muerte”.

Araya proviene de una familia de campesinos de la hacienda 
La Marquesa, cerca de San Antonio. Cuando tenía 14 años fue 
acogido en Santiago por la dirigente comunista Julieta Campusano, 
quien le dio trato de ahijado. 

Este vínculo le ayudó, pues Campusano llegó a ser senadora y la
mujer más influyente del Partido Comunista, y gestionó que Araya 
recibiera una preparación especial en seguridad e inteligencia, entre 
otras materias. Araya escaló rápido. Fue mensajero personal de 
Allende antes de fungir como principal asistente de Neruda.

Araya, quien hacía de chofer, mensajero y encargado de seguridad de 
Neruda, acepta que el autor de Canto general tenía cáncer de próstata, 
pero no cree que esa enfermedad lo matara. Asegura que dicho 
padecimiento “estaba controlado” y que Neruda “gozaba de buena salud,
 con los achaques propios de una persona de 69 años”. 

“Abandonados”

Araya dice que después del golpe del 11 de septiembre, Neruda, 
su mujer y el resto de los habitantes de la casa de Isla Negra 
quedaron “solos y abandonados”. El contacto con el mundo exterior
se reducía a las noticias que les llegaban a través de una 
pequeña radio que Neruda sintonizaba, a las esporádicas 
conversaciones telefónicas de un aparato que sólo recibía 
llamadas y a lo que les contaban en la hostería Santa Elena, cuya 
dueña “era de derecha y sabía todo lo que pasaba”.

Cuenta que el 12 de septiembre llegó un jeep con cuatro
militares. “Todos llevaban los rostros pintados de negro. Yo salí 
a recibirlos. (...) El oficial me preguntó quiénes estaban en la casa.
Le tuve que decir que en ese momento estaban Cristina, 
la cocinera; la hermana de ésta, Ruth; Patricio, que era 
jardinero y mozo; Laurita (Reyes, hermana de Neruda); la señora 
Matilde, Pablito (Neruda) y yo.

“El oficial nos señaló que en el domicilio no podía quedar nadie 
más que Neruda, Matilde y yo. Entonces tuvimos que 
arreglárnoslas entre los tres: dormíamos en la recámara 
matrimonial que estaba en el segundo piso. Yo dormía 
sentado en una silla, arropado con un chal. Lo hacía para 
estar más cerca de Neruda, porque no sabíamos lo que nos iba 
a pasar.”

El 13 de septiembre, cerca de las 10 de la mañana, los 
militares allanaron la casa. Araya dice que eran como 40 
soldados que venían en tres camiones. Iban armados con 
metralletas, con las caras pintadas de negro y uniforme 
de camuflaje. Vestidos y pertrechados “como si fueran a 
la guerra”.

Recuerda: “Entraban por todos lados: por la playa, por los 
costados (…) Salí al patio para preguntar qué querían. 
Hablé con el oficial que daba las órdenes. Me dijo que abriera 
todas las puertas. Mientras revisaban, destruían y 
robaban, los militares preguntaban si había armamento, 
si teníamos gente escondida adentro, si ocultábamos a 
líderes del Partido Comunista (…) Pero no encontraron nada.
Se fueron callados. No pidieron ni perdón. Se sentían dueños
y señores del sistema. Tenían el poder en las manos”.

Añade que como a las tres de la tarde, poco después de 
que se habían ido los soldados, llegaron marinos. “Estuvieron
más de dos horas. También allanaron la casa y robaron cosas. 
Registraban con detectores de metales. (...) La señora Matilde
me contó que el mandamás de los marinos entró al dormitorio
 de Neruda y le dijo: ‘Perdón, señor Neruda’. Y se fue”.

Araya recuerda que durante varios días la marina puso un 
buque de guerra frente a la casa del poeta. “Neruda decía: 
‘Nos van a matar, nos van a volar’. Y yo le decía: ‘Si nos 
tenemos que morir, yo voy a morir en la ventana primero 
que usted’. Lo hacía para darle valor, para que se 
sintiera acompañado. Entonces le dijo a la señora Matilde: 
‘Patoja –que así la nombraba–: mire el compañero, no nos 
va a abandonar, se va a quedar aquí’”.

Araya cuenta que conversaciones de ese tipo tenían 
lugar en la pieza del matrimonio: ellos acostados y él sentado
a los pies de la cama. “Nos preguntábamos que 
haríamos nosotros solos. Pensábamos que a Neruda lo 
iban a asesinar. Entonces, resolvimos que la única opción era 
salir del país”. 

El viaje

Araya narra que Neruda le dijo que su plan era instalarse en 
México y una vez en ese país pedir “a los intelectuales y a 
los gobiernos del mundo entero ayuda para derrocar a la tiranía 
y reconstruir la democracia en Chile”.

Rememora: “Desde la hostería Santa Elena –a menos de 100 
metros de la casa de Isla Negra– nos comunicamos con 
las embajadas de Francia y México. La de México se portó 
un siete (nota máxima en el sistema educativo chileno). El 
embajador (Gonzalo Martínez Corbalá) se movilizó para 
ayudarnos. Creo que el 17 de septiembre nos llamó para 
decirnos que se había conseguido una habitación en la clínica 
Santa María. Allí deberíamos esperar la llegada de un avión 
ofrecido por el presidente Luis Echeverría”.

El problema era trasladar al poeta a la clínica. “Con Neruda y 
Matilde pensamos que la mejor y más segura manera de llegar 
hasta allá era en una ambulancia. Mi misión era conseguirla. 
Viajé a Santiago en nuestro Fiat 125 blanco y pude arrendar 
una ambulancia. (...) Recuerdo que ofrecí como seis veces 
más de lo que me cobraban para asegurar que 
efectivamente fueran a buscarnos. Acordamos que fueran el 19, 
porque ese día la clínica tendría todo dispuesto para recibir a 
Pablito.

“Llega el 19 y solicitamos a Tejas Verdes (el regimiento militar 
de la provincia de San Antonio) permiso para trasladar a Neruda. 
Me dijeron: ‘No estamos dando salvoconductos, menos a Neruda’. 
A pesar de la negativa decidimos partir. La ambulancia entró 
hasta la puerta que daba a la escalera de su dormitorio. (...) 
Al salir se despidió de su perrita Panda, se subió a la ambulancia 
y se acostó en la camilla. Neruda y Matilde se fueron en la 
ambulancia. Yo los seguí muy de cerca en el Fiat.”

“El viaje fue triste, caótico y terrible. Nos controlaban cada 
cuatro o cinco kilómetros, parecía imposible llegar a nuestro 
destino. Imagínese que salimos a las 12:30 y llegamos a las 
18:30 a la clínica (distante poco más de 100 kilómetros de Isla 
Negra).

“En Melipilla fue el control más maldito. Allí Neruda vivió el 
momento más terrible. (...) Los militares lo bajaron de la 
ambulancia y le registraron el cuerpo y la ropa. Decían que 
buscaban armas. Él pedía clemencia, decía que era un poeta, 
un premio Nobel, que había dado todo por su país y que 
merecía respeto. Para ablandar sus corazones les decía que 
iba muy enfermo, pero las humillaciones continuaban. En un 
momento lloramos los tres tomados de la mano porque 
creíamos que así iba a ser nuestro fin.”

Finalmente la ambulancia llegó a la clínica tres horas más 
tarde de lo acordado. “Como llegamos muy cerca de la hora 
del toque de queda, no pudimos hacer nada más que quedarnos 
todos en la clínica a dormir (…)

“El embajador Martínez Corbalá fue a vernos al día siguiente. 
Y también el francés, que nunca supe cómo se llamaba. También 
recibimos la visita de Radomiro Tomic y Máximo 
Pacheco (dirigentes democratacristianos), de un diplomático 
sueco, y de nadie más.”

La inyección misteriosa

Araya dice que los primeros días en la clínica transcurrieron sin 
sobresaltos. El 22 de septiembre, la embajada de México 
avisó que el avión dispuesto por su gobierno tenía programado 
salir de Santiago rumbo a México el 24 de septiembre. Le comunicó 
además que el régimen militar había autorizado su salida.

“Entonces Neruda nos pidió a mí y a Matilde que viajáramos 
a Isla Negra a buscar sus cosas más importantes, entre 
éstas sus memorias inconclusas. Creo que eran Confieso que 
he vivido. Al día siguiente –23 de septiembre– partimos temprano 
hacia la casa de Isla Negra. (...) Dejamos a Neruda muy 
bien en la clínica, acompañado por su hermana Laurita, 
que llegó ese día a acompañarlo.”

Asegura que Neruda estaba “en excelente estado, 
tomando todos sus medicamentos. Todos eran pastillas, no 
había inyecciones. Nosotros nos preocupamos de recoger 
todo lo que nos indicó. Estábamos en eso cuando Neruda nos l
lamó como a las cuatro de la tarde a la hostería Santa Elena, 
donde le dieron el recado a Matilde, quien devolvió la llamada. 
Neruda le dijo: ‘Vénganse rápido, porque estando durmiendo entró 
un doctor y me colocó una inyección’.

“Cuando llegamos a la clínica, Neruda estaba muy afiebrado y 
rojizo. Dijo que lo habían pinchado en la guata (el estómago) y 
que ignoraba lo que le habían inyectado. Entonces le vemos la 
guata y tenía un manchón rojo.”

Araya recuerda que momentos después, cuando se estaba lavando 
la cara en el baño, entro un médico que le dijo: “Tiene que 
ir a comprarle urgente a don Pablo un remedio que no está en la 
clínica”.

Fue a comprar el medicamento y Neruda se quedó con Matilde y 
Laurita. “En el trayecto me siguieron sin que yo me diera 
cuenta. El médico antes me había dicho que el medicamento 
no se encontraba en el centro de Santiago, sino en una 
farmacia de la calle Vivaceta o Independencia. Cuando salí por 
Balmaceda para entrar a Vivaceta aparecieron dos autos, uno por 
detrás y otro por delante. Se bajaron unos hombres y me pegaron 
puñetazos y patadas. No supe quiénes eran. Me cachetearon 
harto y luego me pegaron un balazo en una pierna.

“Después de todo lo que me pegaron terminé muy mal herido 
en la comisaría Carrión, que está por Vivaceta con Santa 
María. Luego me trasladaron al estadio Nacional donde sufrí 
severas torturas que me dejaron a un paso de la muerte. El 
cardenal Raúl Silva Henríquez logró sacarme de ese infierno. 
Por eso estoy vivo.”

Neruda murió a las 22:00 horas en su habitación –la número 406– 
de la clínica Santa María.

Consultado por Proceso, el director de archivos de la Fundación 
Neruda, Darío Oses, dio a conocer la posición de esta institución 
respecto de la muerte del poeta:

“No hay una versión oficial que maneje la fundación. Ésta 
se atiene a los testimonios de personas cercanas a Neruda en el 
momento de su muerte y de biógrafos que manejaron fuentes 
confiables. Hay bastantes coincidencias entre las versiones 
de Matilde Urrutia en su libro Mi vida junto a Pablo, la de Jorge 
Edwards en Adiós poeta y la de Volodia Teitelboim en su 
biografía Neruda. La causa de muerte fue el cáncer. Uno de los 
médicos que lo trataba, al parecer el doctor Vargas Salazar, le 
había advertido a Matilde que la agitación que le producía al 
poeta el enterarse de lo que estaba ocurriendo en Chile en 
ese momento podía agravar su estado. A esta situación también 
contribuyeron el allanamiento de su casa (...) y el traslado 
en ambulancia (...) con controles y revisiones militares en el 
camino.”

Pero Manuel Araya dice no tener duda alguna: “Neruda fue 
asesinado”. Y sostiene que la orden vino de Augusto Pinochet: 
“¿De qué otra parte iba a salir?”.

Consejos para Allende
VALPARAÍSO, CHILE.- El presidente chileno Salvador Allende era el visitante 
más asiduo de Pablo Neruda en su casa de Isla Negra. “Cuando iba, Allende 
siempre le pedía consejos al poeta porque éste era muy sabio en política”, 
sostiene Manuel Araya Osorio, exasistente personal de Neruda.

Recuerda, por ejemplo, los consejos que Neruda le dio a Allende sobre las 
fuerzas armadas en las semanas previas al cuartelazo, cuando el 23 de 
agosto de 1973 la derecha y los militares golpistas forzaron la renuncia d
el general Carlos Prats GonzЗlez, comandante en jefe del ejército.

“Tenemos que descabezar a las fuerzas armadas... Los de nosotros 
hacia acá y los otros hacia un lado”, le decía Neruda al presidente.

Araya lamenta que El Chicho (Allende) no le hiciera caso al poeta 
en este tema. “Si lo hubiera hecho, la historia habría sido bien diferente. 
Otro gallo hubiera cantado, todavía estaríamos en el poder”, dice convencido.

Y cuenta que el 10 de septiembre de 1973 –un día antes del golpe militar–
Neruda le pidió que viajara a Santiago para entregarle un mensaje al 
presidente Allende. Se trataba de una invitación a la inauguración de 
Cantalao, el refugio para la inspiración y el descanso de los poetas, que 
sería precisamente el 11 de septiembre.

En entrevista con Proceso, Mario Casasús, estudioso de la vida de Neruda 
y corresponsal en México de El Clarín de Chile, dice que Neruda 
había escrito los estatutos de la fundación Cantalao. A ésta traspasaría l
os terrenos de la casa de los poetas del mismo nombre, que están muy 
cerca de su casa de Isla Negra.

Araya afirma que Allende lo recibió en su despacho. “Estaba caminando, 
parecía nervioso. Leyó la nota de Neruda e inmediatamente redactó una
respuesta. Sin leerla me la guardé en un bolsillo. (...) No tengo idea 
lo que decía ese mensaje, pero el presidente me dijo: ‘Dígale al 
compañero (Neruda) que mañana yo voy a ir a la Universidad Técnica 
(donde anunciaría la realización de un plebiscito) y que posiblemente haya 
ruidos de sables este 11 de septiembre’”.

Dice que Neruda, al conocer el mensaje, se quedó muy preocupado 
porque entendía el curso que estaban tomando los acontecimientos. 
“Esa noche casi no durmió”.

Ese 11 de septiembre “nosotros quedamos completamente abandonados 
y solos” afirma Araya. “La muerte del presidente Salvador Allende afectó 
mucho a don Pablo. Sin embargo hoy se sentía con la fuerza y entereza 
necesaria para seguir luchando por lo que crea justo”.

“Las noticias emitidas por los medios de comunicación nacionales eran 
manipuladas por el régimen militar. Sabíamos que eran falsas, que todo 
era mentira.”

Araya narra que Neruda se deprimió mucho. Él le pidió que no se pusiera 
triste. “Le dije que los militares en un mes le iban a entregar el poder 
a la Democracia Cristiana”.

Neruda le replicó: “No compañero, esto va a durar muchos años, como 
ocurrió en España. Yo conozco la historia, usted no sabe de golpes de 
Estado”.
*Corresponsal en Chile del semanario mexicano Proceso, reportaje publicado 
en la edición número 1081 del 8 de mayo de 2011. Se reproduce 
en Clarín.cl con autorización del autor.

ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN EL MIÉRCOLES, 11 DE MAYO DE 2011 10:19



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Los deberes del poeta




“Tal vez los deberes del poeta fueron siempre los mismos en la historia. El honor de la poesía fue salir a la calle, fue tomar parte en éste y en el otro combate. No se asustó el poeta cuando le dijeron insurgente. La poesía es una insurrección. No se ofendió el poeta porque lo llamaron subversivo. La vida sobrepasa las estructuras y ...hay nuevos códigos para el alma. De todas partes salta la semilla; todas las ideas son exóticas; esperamos cada día cambios inmensos; vivimos con entusiasmo la mutación del orden humano: la primavera es insurreccional. Yo he dado cuanto tenía. He lanzado mi poesía a la arena, y a menudo me he desangrado con ella, sufriendo las agonías y exaltando las glorias que me ha tocado presenciar y vivir. Por una cosa o por otra fui incomprendido, y esto no está mal del todo”.



Pablo Neruda


 ·  · Compartir · 23 de septiembre

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