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sábado, 15 de abril de 2017

Federico García Lorca - Poeta en Nueva York - Versos sueltos I (y un poema)

Elegía por Nueva York III (Mateo Santamarta)

(...)
No preguntarme nada. He viso que las cosas
cuando buscan su curso encuentran su vacío.
Hay un dolor de huecos por el aire sin gente
y en mis ojos criaturas vestidas ¡sin desnudo!

Nueva york, Agosto 1929

***

(...)
¡Ay Harlem! ¡Ay Harlem! ¡Ay Harlem!
¡No hay angustia comparable a tus ojos oprimidos,
a tu sangre estremecida dentro del eclipse oscuro,
a tu violencia granate sordomuda en la penumbra.
a tu gran rey prisionero con un traje de conserje.
(...)
 (de ODA AL REY DE HARLEM)

***

(...)
De la esfinge a la caja de caudales hay un hilo tenso
que atraviesa el corazón de todos los niños pobres.
(...)
(de DANZA DE LA MUERTE)

***

NIÑA AHOGADA EN UN POZO

Las estatuas sufren por los ojos con la oscuridad de los ataúdes,
pero sufren mucho más por el agua que no desemboca.
Que no desemboca.

El pueblo corría corría por las almenas rompiendo las cañas de los pescadores.
¡Pronto! ¡Los bordes! ¡De prisa! Y croaban las estrellas tiernas
...que no desemboca.

Tranquila en mi recuerdo, astro, círculo, meta
lloras por las orillas de un ojo de caballo.
...que no desemboca.

Pero nadie en lo oscuro podrá darte distancias,
sin afilado límite, porvenir de diamante.
...que no desemboca.

Mientras la gente busca silencios de almohada
tu lates para siempre definida en tu anillo.
...que no desemboca.

Eterna en los finales de unas ondas que aceptan
combate de raíces y soledad prevista.
...que no desemboca.

¡Ya vienen por las rampas! ¡Levántate del agua!
¡Cada punto de luz te dará una cadena!
...que no desemboca.

Pero el pozo te alarga manecitas de musgo,
insospechada ondina de su casta ignorancia.
...que no desemboca.

No, que no desemboca. Agua fija en un punto,
respirando con todos sus violines sin cuerdas
en la escala de las heridas y los edificios deshabitados.

¡Agua que no desemboca!

***

(Poeta en Nueva York; Llanto por Ignacio Sánchez Mejías; Diván del Tamarit. Coleccuón Austral de Espasa-Calpe)





martes, 11 de abril de 2017

Antonio Machado > La saeta

LA SAETA
¿Quién me presta una escalera,
para subir al madero,
para quitarle los clavos
a Jesús el Nazareno?

(Saeta popular)

¡Oh, la saeta , el cantar
al Cristo de los gitanos,
siempre con sangre en las manos,
siempre por desenclavar!
¡Cantar del pueblo andaluz
que todas las primaveras
anda pidiendo escaleras
para subir a la cruz!
¡Cantar de la tierra mía
que echa flores
al Jesús de la agonía,
y es la fe de mis mayores!
¡Oh, no eres tú mi cantar!
¡No puedo cantar ni quiero
a ese Jesús del madero,
sino al que anduvo en la mar!

Antonio Machado > Campos de Castilla > La saeta.
(Antonio Machado - Poesías completas. Colección Austral de Espasa)

martes, 4 de abril de 2017

Rainer María Rilke > Cambio.

Acuarela de Mateo Santamarta

CAMBIO

"El camino que lleva de la interioridad a la grandeza pasa a través del sacrificio"
(Kassner)

Hace tiempo que lo ganó en la contemplación.
Estrellas se hincaban a sus pies
bajo la ardiente mirada.
O las contemplaba de hinojos,
y el perfume de su ruego 
fatigaba a una divinidad,
hasta que soñolienta llegó a sonreírle.

Torres se sobresaltaron al sentir 
la intensidad de su mirada:
erigiéndose de nuevo, arriba, de súbito en él.
Pero cuantas veces el paisaje 
sobrecargado de día descansaba 
de noche en su percibir silencioso.
Confiados animales entraban
en su mirada abierta, apacentándose en ella,
y los enjaulados leones
se quedaban absortos como en incomprensible libertad;
pájaros le traspasaron en vuelo rectilíneo,
a él, que estaba sereno; las flores 
se miraron de nuevo en él
grandes como en niños.

Y el rumor de que era un contemplador
llegaba a conmover a las criaturas
menos visibles y más dudosas,
llegaba a conmover a las mujeres.

¿Cuánto tiempo estuvo contemplando así?
¿Desde cuando estaba allí absteniéndose íntimamente,
suplicante desde el fondo de su mirada?

Si, hecho a la espera, se sentaba en medio de la extrañeza
de un aposento, de un cuarto disperso, enajenado,
hosco por su presencia, y en el equívoco espejo,
de nuevo el mismo cuarto,
y después de la torturante cama,
otra vez lo mismo,
entonces algo deliberaba en el aire,
algo inaprensible deliberaba
sobre su sencillo corazón,
sobre un corazón dolorosamente ahogado por su cuerpo,
deliberaba y falló
que lo que le faltaba era el amor.

(Y le fue denegada la ulterior consagración.)

Pues hay, mira, un límite de la contemplación.
Y el mundo más contemplado
quiere crecer en el amor.
La obra de los ojos está hecha,
haz ahora la obra del corazón
con las imágenes en ti, aquellas que has captado;
pues tú las dominaste: pero ahora no las conoces.
Mira, hombre interior, tu muchacha interior,
esa criatura ganada de innumerables
naturalezas, ganada tan sólo, pero jamás amada todavía.

París, 20 de Junio de 1914

Texto tomado de la NUEVA ANTOLOGÍA POÉTICA
Colección Austral
Versión de Jaime Ferreiro Alemparte






lunes, 13 de marzo de 2017

Mujeres. Un poema de Elvira Daudet.

Dibujo de Mateo Santamarta

Mujeres.

Hay mujeres hermosas como estatuas de hielo,

que viven entre pétalos y plumas
en el dulce refugio de las rosas.
Todo es bello en sus vidas, delicado; 
no saben del dolor, nunca han amado.
Los hombres las adoran, las protegen,
roban por sus favores,
dan la vida por ellas: son las diosas.
Hay mujeres araña, perversas viudas negras,
que tejen con sus lágrimas la tela
de sutil pedrería para cazar marido con fortuna, 
y luego devorarlo: son las brujas.
Damas sofisticadas, de dorada apariencia
y corazón de cuarzo,
lo mismo que los ríos que se adornan
con los oros prestados del otoño
y sólo guardan piedras en el fondo.
O vulgares, con vocación de mando
y agrio zumo, que únicamente gozan
paseando a los hombres con cadenas.
Las hay puras y tiernas, niñas no terminadas,
con candorosos ojos de vidriera,
que por su perfección y su rareza 
sus propietarios guardan celosos en vitrinas,
como el mayor tesoro. Con el tiempo,
pierden su juventud y su rareza;
se convierten en objetos olvidados.
Hay mujeres "alegres"
que al amor se jugaron la vida en una apuesta.
Desahuciadas,
abren su tenderete de miserias
al paso clandestino de los hombres,
con la muerte anidando en la mirada 
y la maleta llena de tristeza.
Y hay mujeres sencillas, con los ojos de agua
y la carne de harina,
que aman, trabajan, paren, se deshojan
aferradas a un sueño
-el más lento y cruel de los venenos-
y despiertan a golpes en una pesadilla.
Un monstruo, baba negra y ojos turbios,
se ha metido en sus camas y en sus vidas.
Pasado el primer trago
-mitad terror y otra mitad de sangre-,
adictas a la pócima de su amor obstinado,
se instalan el la esperanza inútil de que el cambie.
Penélopes dolientes, ocupadas
en destejer la trama misteriosa
que destruyó al muchacho enamorado.
Los hombres las desprecian, las golpean;
como animales mansos, ellas gimen bajito
y se dejan llevar al matadero.
Las matan a diario, son tan sólo mujeres.
ELVIRA DAUDET > POESÍA COMPLETA > LABERINTO CARNAL
(Ediciones Evohé)

domingo, 26 de febrero de 2017

Miguel Hernández > El hombre acecha > Canción primera; Canción última.

El hombre acecha (1937-1939)


CANCIÓN PRIMERA

Se ha retirado el campo
al ver abalanzarse 
crispadamente al hombre.

¡Qué abismo entre el olivo
y el hombre se descubre!

El animal que canta:
el animal que puede
llorar y echar raíces,
rememoró sus garras.

Garras que revestía
de suavidad y flores,
pero que, al fin, desnuda
en toda su crueldad.

Crepitan en mis manos.
Aparta de ellas, hijo.
Estoy dispuesto a hundirlas,
dispuesto a proyectarlas
sobre tu carne leve.

He regresado al tigre.
Aparta o te destrozo.

Hoy el amor es muerte,
y el hombre acecha al hombre

CANCIÓN ÚLTIMA

Pintada, no vacía:
pintada está mi casa
del color de las grandes
pasiones y desgracias.

Regresará del llanto
adonde fue llevada
con su desierta mesa,
con su ruinosa cama.

Florecerán los besos
sobre las almohadas.
Y en torno de los cuerpos
elevará la sábana
su intensa enredadera
nocturna, perfumada.

El odio se amortigua
detrás de la ventana.

Será la garra suave.

Dejadme la esperanza.

Miguel Hernández > El hombre acecha> Canción última.
(Biblioteca clásica y contemporánea Losada.)

sábado, 4 de febrero de 2017

Tres poemas de Charles Bukowski




10 LEONES Y EL FIN DEL MUNDO

en una reputada revista de tirada nacional
(sí, la estaba leyendo)
vi una fotografía de unos leones
que cruzaban una calle
de un pueblo,
sin ninguna prisa;
como
tiene que ser,
y algún día cuando
enciendan las luces
y todo se acabe,
yo estaré sentado aquí
en medio de una humedad pegajosa
pensando en esos 10 malditos
(sí, los conté)
leones,
que paraban el tráfico
mientras las rosas florecían.
todos deberíamos
hacer eso,
ahora que aún hay
t
i
e
m
p
o.

REUNIÓN

el amor del hueso
por la tierra que lo descompuso, eso
es lo que permanece.
y recuerdo estar sentado en la hierba
con el muchacho negro,
estuvimos dibujando bocetos de las partes altas de las casas y
el dijo,
te estás dejando algunas sin dibujar,
estás haciendo trampas
y crucé la calle
en dirección al bar
y
entonces él
-tienes que volver a clase
a las 2, me dijo,
y después se marchó

la clase es lo de menos, pensé,
da igual lo que nos digan.
y si soy una mosca* nunca sabré lo que es un león

estuvo sentado allí hasta las 4´30
y cuando salí
allí estaba él

a Mr. Hutchins le gustó
mi dibujo, me lo dijo

de eso hace más de 20 años

creo
que lo vi la otra noche

era poli en la cárcel de la ciudad
y me dio un empujón
al entrar en la celda

me cuentan
que ya no pinta
más.

*juego de palabras entre fly (mosca) y fly (bar). Se llama barfly a quien siempre está bebiendo en el bar (nota del editor)

DESTROZANDO LA BELLEZA


un rayo de sol
de un rojo rosado
lo desmonto 
en el garaje
como un rompecabezas.
los pétalos están grasientos
como bacon rancio
y caen como doncellas del mundo
con el envés hacia el suelo
y miro hacia arriba
al viejo calendario
que cuelga de un clavo
y toco
mi cara llena de arrugas
y sonrío
porque
el secreto se escapa a mi entender.

Charles Bukowski > Madrigales de la pensión.
(Colección Visor de Poesía. Traducción de J.M.Carrascal)

Tomé prestada esta foto que he retocado un poco enhttp://www.taringa.net/posts/offtopic/19400626/Mal-viaje---Charles-Bukowski.html acompañada por un texto interesante.