Bienvenido

Estás en una página de Mateo Santamarta.
Todos los textos y las obras que lleven mi
firma pueden ser difundidos libremente
siempre que no haya ánimo de lucro. Se
agradece el que se cite la autoría.







Translate

domingo, 30 de enero de 2011

Enigma-Rainer María Rilke




                              "Enigma", t.mx.-tela, 146x114, 2005, obra de Mateo Santamarta


“…No hay cosa con la que pueda tocarse tan escasamente una obra de arte como con palabras críticas: siempre se va a parar así a malentendidos más o menos felices. Las cosas no son todas tan palpables o decibles como nos querrían hacer creer casi siempre; la mayor parte de los hechos son indecibles, se cumplen en un ámbito que nunca ha hollado una palabra; y lo más indecible de todo son las obras de arte, realidades misteriosas, cuya existencia perdura junto a la nuestra que desaparece...”

Rainer María Rilke. (Cartas a un joven poeta)

domingo, 16 de enero de 2011

C. Cavafis-El airado Poseidón




El airado Poseidón, óleo-tabla, 110,5x48,2003-04, obra de Mateo Santamarta

                                                                            ***
Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca

pide que el camino sea largo,

rico en aventuras, lleno de experiencias.

No temas a los lestrigones ni a los cíclopes

ni al colérico Poseidón,

no hallarás tales seres en tu ruta

si tu pensamiento es elevado y limpia

la emoción en tu espíritu y tu cuerpo.

Ni a los lestrigones ni a los cíclopes

ni al salvaje Poseidón encontrarás,

si no los llevas dentro de tu alma,

si no es tu alma quien ante ti los levanta.



Pide que tu camino sea largo.

Que abundantes sean las mañanas de verano

en que llegues, con placer y alegría,

a puertos nunca vistos antes.

Detente en los emporios de Fenicia

y consigue hermosas mercancías,

nácar y coral, ámbar y ébano

y toda suerte de perfumes sensuales,

adquiere todos los perfumes sensuales que puedas.

Ve a muchas ciudades egipcias

y con avidez aprende de sus sabios.



Ten siempre a Ítaca en tu mente.

Llegar allí es tu destino.

Mas no apresures nunca el viaje.

Mejor que dure muchos años

y atracar, viejo ya, en la isla,

enriquecido con cuanto ganaste en el camino

sin esperar a que Ítaca te enriquezca.



Ítaca te brindó tan hermoso viaje.

Sin ella no habrías emprendido el camino.

Más ninguna otra cosa puede darte.



Aunque la halles pobre, Ítaca no te ha engañado.

Así, sabio como has vuelto, pleno de experiencia,

comprenderás ya que significan las Ítacas.



C. P. Cavafis . (Ítaca)

sábado, 11 de diciembre de 2010

Victor Mira, 1949-2003-Elegía por Victor Mira




 Obras de Victor Mira





“...El sufrimiento y el dolor no elaborados no son nada, y menos arte. Como tampoco es muerte todo aquello que se va. Ni la locura sin elaborar , pensamiento. Porque el sufrimiento y el dolor son pasajeros y mutables y el arte es eterno y no cabe en el cosa alguna transitoria. Como seres humanos, el sufrimiento y el dolor al parecer nos pertenecen, pero el artista, por mucho que lo padezca, ha de tratar al dolor como a un objeto, si usted quiere, soberano. Tiene que pasar a través de ese dolor para llegar a ese otro dolor que le hace, en un sólo instante, ser amigo de Dios y del arte. Sólo entonces puede mirar al dolor y amenazarlo de muerte, es decir: no sufrirlo. Es entonces cuando el artista, sin pasiones, sin dolor, sin corazón (que es dónde habita el demonio) y limpio de turbaciones, va más allá de sí mismo, del dolor y de la muerte, para situarse en ese espacio vacío, silencioso, y ser testigo de todo. Todo gran arte es frío, congelado y altamente elaborado. Porque un hombre cualquiera, con su dolor, sólo hace cualquier cosa y de todos es sabido que Van Gogh, con su dolor, no hizo cualquier cosa, porque él no era cualquier hombre. Así que hizo algo que nos afectó a todos.

Se habla del sufrimiento y del dolor ¿Pero de que sufrimiento y de que dolor? Porque hay aquel dolor causado por la mirada de los otros. Aquella mirada que nos deforma y nos constituye en algo que no somos. Así que esto nos causa sufrimiento. Dolor es, también, aquel dolor sabio que debe observar reglas no permaneciendo ocioso ni en tiempos de paz, haciendo que la grandeza de un artista dependa en parte de la capacidad que tenga de albergar dolor. Pero el arte no se nutre sólo de dolor, aun que sí es su néctar; también se nutre de odio y todos aquellos que consideren el odio despreciable y el dolor algo digno, están fuera del arte. Sólo la moral del hombre contrae obligaciones y compromisos, mientras el arte permanece en un orden diferente, más allá de nosotros. Un artista no debe tener otro objetivo, ni otra preocupación, que apropiarse del arte, o mejor, ser espacio vacío donde el arte se suceda. El artista que no lo consigue se hace, a ojos del arte, despreciable.

El arte no es razonable, no obedeciendo, ni de buen ni de mal grado, a quien no es virtuoso. Tampoco el sufrimiento y el dolor se dejan gobernar por artistas incapaces. Para que el dolor sea arte, tiene que tener algo que dé vueltas, digo en la cabeza, y sea posible almacenar también allí. Lo contrario es un reflejo automático que responde al sufrimiento o al dolor sin pasar por lo que todos los artistas han tenido, es decir: un silenciador. Con esto, le digo a usted mucho, porque el arte muchas veces debe de ser inapreciable para ser efectivo. Un artista siempre está indefenso y cuando es golpeado por la nueva idea, siempre es derribado al suelo. La sensación que se siente en ese instante se puede describir como desconcertante. Porque lo nuevo se comporta al principio como una puñalada que te penetra violentamente y sólo días después de haberla recibido, empieza a doler. Es sólo por esto, por lo que muchos artistas pierden el conocimiento, aunque si observamos sus pupilas seguirán pareciendo normales.

La confusión en esos momentos es absoluta, por que es imposible ver algo en el momento del destello de la idea. Uno sencillamente no ve nada, aunque imagina haber visto mucho. Las gesticulaciones, de producirse, han de hacerse de espaldas al público; hay que evitar el espectáculo en que se sacian los mirones.
(V. Mira)

 
 
Elegía por Victor Mira, t.mx.-tela, 114x146, 2004-2005, obra de Mateo Santamarta

       Réquiem por Victor Mira, 146x114, óleo-tela, 2009-10, obra de Mateo Santamarta.


Quizá me ausente un tiempo de mis blogs. En ese caso volveré dentro de un mes más o menos y os deseo ahora Feliz Navidad. Mi PC tiene que ir al quirófano. Os dejo con Victor Mira, un gran pintor desaparecido, y mi homenaje a su obra. Al lado tenéis enlace hacia su Web.

sábado, 4 de diciembre de 2010

La maldición de Polifemo-Homero- La Odisea-Ulises ante Circe




             Ulises ante Circe, óleo-tela, 73x92, 2005, obra de Mateo Santamarta

“¡Escúchame, Poseidón de cabellera azul, tú que abrazas la tierra! Si de verdad soy hijo tuyo y proclamas ser mi padre, concédeme que no llegue a su casa Odiseo, destructor de ciudades, el hijo de Laertes, que tiene su hogar en Ítaca. Pero si es su destino ver a los suyos y regresar a su hogar bien fundado y a su tierra patria, que llegue tarde y mal, después de perder a todos sus camaradas, a bordo de una nave ajena y en su morada encuentre desdichas”.

Homero. (La Odisea)

sábado, 27 de noviembre de 2010

Epílogo - Ulises con Calipso - poemas para Itxaso




Ulises con Calipso, óleo-tela, 92x73, 2005, obra de Mateo Santamarta.


Como errante extranjero

por la vida deambulo

Me arrastro aferrado a una esperanza



Ulises coronado ya de canas

ignorante después de largos viajes

Largos viajes desde el día tan lejano

en que mis ojos buscaron ya infinitos



Tendría uno

dos quizá

tal vez mil años



Acompañé en su vuelo a los vencejos

Navegué entre las nubes y los vientos

cantando con la alondra allá en el cielo

Filigranas pintó el sol sobre mis alas

en aquel segundo eterno

sencillez y precisión tan delicada

sobre el curso de las aguas con libélulas volaba



Ya mayor

días después

lejos de Ítaca

surqué mares navegando sobre rocas

debió vencerme el sueño o no me explico

como pude no encontrarme naves griegas



He soñado un paraíso aquí

en la Tierra

Sin mentira busqué vida

y sin miseria

Encerraron mi cuerpo en una celda

Seguí viajando entonces

no hubo tregua

y mi viaje era siempre en busca de ella



Prométeme mujer


fiel y eterna

que a nadie nunca abrazo escatimaste

que el día que te encuentre y tú me halles

me dejarás dormir

ya para siempre

en tu cálido seno

en tu regazo



(Mateo Santamarta)

sábado, 20 de noviembre de 2010

Oscar Wilde (DE PROFUNDIS)-Teseonotese



                       Teseonotese, t.mx.-tela, 92x73, 2001-2003, obra de Mateo Santamarta


“...Las personas cuyo único deseo es la realización no saben nunca donde van. No lo pueden saber. En un sentido de la palabra es necesario, por supuesto, como decía el oráculo griego, conocerse a uno mismo. Ese es el primer logro del conocimiento. Pero reconocer que el alma de un hombre es incognoscible es el logro último de la Sabiduría. El misterio final es uno mismo. Cuando se ha pesado el sol en una balanza, y medido los pasos de la luna, y trazado el mapa de los siete cielos estrella por estrella, aún queda uno mismo. ¿Quién puede calcular la órbita de su propia alma?...”


Oscar Wilde. (De profundis)

jueves, 4 de noviembre de 2010

Poemas para Itxaso III-Ulises varado









Me has borrado de tu libro de la vida

yo no estoy muerto!



Es cierto que estoy en el abismo



No es el hades aún

aunque es muy negro



Sueño tus palabras amor mío

es muy poco lo que sueño

sueño tu sonrisa

amor

tus labios sueño



No sé tu rostro

lo busco y desespero



Perdí el día claro hace ya tiempo

la profunda noche tan serena ayer perdí



Que hago aquí cansado de pasearte

sino he de derribar nunca la puerta

mi odiado

mi querido laberinto?



No soy Teseo

pues no ha venido Ariadna

soy Minotauro preñado de pasiones



Yo rocé el sol

yo Faetón

yo orgullo

En la tierra caído

torpe loco

busco quién mitigue el rayo ardiente



Yo soy Ulises extraviado

no me espera Penélope

es un sueño



(Mateo Santamarta 2003)



                                                                      
Ulises varado, 114x146, t.mx-tela, 2005, obra de Mateo Santamarta

sábado, 30 de octubre de 2010

Poemas para Itxaso II-Orfeo en el Hades





El día que de nuevo la voz de Hades

oí y me encaminé hacia el infierno

vi tus ojos brillar sólo un momento

Ingenuo yo pensé

es mi Eurídice

que viene a liberarme del Averno

Soñé


Yo creí que eras un ángel

Y viví algunos días en el sueño

que se fué transformando en pesadilla



He lavado las calles con mis lágrimas

Regreso a merodear mis laberintos

A refugiarme en el abismo yo regreso

Rescatando mis máscaras he vuelto



Nada mi amor yo te he pedido

Sólo ver reflejado en tus ojos

un rayo que del sol traje hace ya tiempo

No sé porqué los has cerrado

porqué volviste a hacerme sólo barro



(Mateo Santamarta)




Orfeo en el Hades, t.mx-tela, 162x130, 2006, obra de Mateo Santamarta

sábado, 23 de octubre de 2010

Poemas para Itxaso > Mateo Santamarta




Vuelvo desterrado de otros mundos

He caído como el ángel del orgullo

Cómo andar por éste yermo inconocido...

Soy funámbulo sin alambre ni equilibrio



Quiero esquivar las miradas

la belleza

vuelvo a arar el suelo con mis ojos



Me muevo simulando que estoy vivo



Ni siquiera la muerte acogedora

me parece refugio conveniente

Que diría la apacible si me viera

cabizbajo y derrotado ante su puerta



Me creeríais si os digo que en mi pecho

no hay nada que palpite

que estoy hueco

Que el aire que penetra en mis pulmones

me aprovecha lo mismo que el veneno



Necesito tu voz

tus ojos

tu sonrisa

Tú mi Mar

el Principio

tú La Fuente

Necesito perderme en tus entrañas

Tú mi Amor

mi Final

Tú mi Horizonte



(Mateo Santamarta)

  
        

Ícaro caído, t.mx-tela, 114x146, 2005, obra de Mateo Santamarta.

domingo, 10 de octubre de 2010

Borges en La casa de Asterión


“No sólo he imaginado esos juegos; también he meditado sobre la casa. Todas las partes de la casa están muchas veces, cualquier lugar es otro lugar. No hay un aljibe, un patio, un abrevadero, un pesebre; son catorce (son infinitos) los pesebres, abrevaderos, patios, aljibes. La casa es del tamaño del mundo; mejor dicho , es el mundo. Sin embargo, a fuerza de fatigar patios con un aljibe y polvorientas galerías de piedra gris he alcanzado la calle y he visto el templo de las Hachas y el mar. Eso no lo entendí hasta que una visión de la noche me reveló que también son catorce (son infinitos) los mares y los templos. Todo está muchas veces, catorce veces, pero dos cosas hay en el mundo que parecen estar una sola vez; arriba, el intrincado sol; abajo, Asterión. Quizá yo he creado las estrellas y el sol y la enorme casa, pero ya no me acuerdo.

Cada nueve años entran en la casa nueve hombres para que yo los libere de todo mal. Oigo sus pasos o su voz en el fondo de las galerías de piedra y corro alegremente a buscarlos. La ceremonia dura pocos minutos. Uno tras otro caen sin que yo me ensangriente las manos. Donde cayeron, quedan, y los cadáveres ayudan a distinguir unas galerías de las otras. Ignoro quienes son, pero sé que uno de ellos profetizó, en la hora de su muerte, que alguna vez llegaría mi redentor. Desde entonces no me duele la soledad, porque sé que vive mi redentor y al fin se levantará sobre el polvo. Si mi oído alcanzara todos los rumores del mundo, yo percibiría sus pasos. Ojalá me lleve a un lugar con menos galerías y menos puertas. ¿Cómo será mi redentor?, me pregunto.

¿Será un toro o un hombre? ¿Será tal vez un toro con cara de hombre? ¿O será como yo?



El sol de la mañana reverberó en la espada de bronce. Ya no quedaba ni un vestigio de sangre.

-Lo creerás, Ariadna? -dijo Teseo-. El Minotauro apenas se defendió.”



Jorge Luis Borges. (La casa de Asterión)

Asterión abatido, t.mx./tela, 100x81, 2005. Obra de Mateo Santamarta.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Giacometti, Rembrandt y los gatos.

/.../-Cien mil veces más me interesa mi modelo que mi pintura, me dijo. Si en el Louvre, detrás del más bello de los Rembrandt, estuviera encerrado un gato medio asfixiado y maullando, le aseguro que no dudaría un segundo en destrozar el Rembrandt para salvar al gato...y sin embargo no quiero especialmente a los animales.../.../


Alberto Giacometti (Rostros del Arte Moderno, de Jean Clay, Monte Avila editores))


viernes, 3 de septiembre de 2010

Desatanodios-Friedrich Hölderlin (Hiperión)


Desatanodios, t.mx.-tela, 130x162, 2006, obra de Mateo Santamarta




"...¡Oh, sí! El hombre es un dios cuando sueña y un mendigo cuando reflexiona, y cuando el entusiasmo desaparece, ahí se queda, como un hijo pródigo a quien el padre echó de casa, contemplando los miserables céntimos con que la compasión alivió su camino..."

Friedrich Hölderlin (Hiperión)